MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
LO DIJO JUAN PARA QUE LO OIGA…
Si “alguien” en el gobierno del fronterizo estado chiapaneco se ha negado a reconocer la pluralidad y armonía que debe prevalecer en este rincón del sureste mexicano, principalmente en el orden religioso, ayer, el gobernador Juan Sabines Guerrero dejó en claro ante miles de cristianos, que el gobierno que encabeza garantizará que cada chiapaneco profese la religión que mejor desee, pero además, garantizó el respeto entre los cultos, ante la presencia del secretario de su gobierno, Jorge Antonio Morales Messner, quien debe ser garante de la paz y política interna de la entidad, incluyendo por supuesto la práctica de culto religioso. Se aplica la frase de que “lo dijo Juan para que lo oiga Pedro”. La presencia de Sabines Guerrero, acompañado de su esposa Isabel Aguilera de Sabines, en el parque central de la capital chiapaneca, no solo obedeció a una responsabilidad política en la coyuntura que le ofrece la presencia de cada vez más activistas del cristianismo y otras prácticas religiosas, ajenas a la católica. El gobernador chiapaneco fue a confirmar que no permitirá más enfrentas y violencia con saldos hasta de muertos por motivos religiosos, pues el poder público constituido no estará más peleado con los feligreses de ningún culto.
Ayer domingo, la congregación de cristianos de diversas iglesias fue manifiesta en torno a la unidad y práctica pública con el aval del gobernador chiapaneco, que este tampoco ha dejado de asistir a otros actos religiosos, como de la iglesia católica, encabezada por el arzobispado de Tuxtla Gutiérrez, como una muestra clara que la rendición de culto en cada religión no será producto de antagonismos y reyertas con saldos sangrientos, cuyos hechos históricos han producido en Chiapas una disputa alentada desde el poder local.
Tan solo en el sexenio pasado, del que fue actor fundamental Jorge Antonio Morales Messner, se alentó al crecimiento de las iglesias evangélicas, con un distanciamiento acrecentado contra la iglesia católica, por el respeto a las tradiciones en usos y costumbres en las zonas indígenas, provocando hasta el año pasado el desplazamiento de su comunidad, de más de 30 mil personas en los últimos 15 años, por conflictos religiosos. Hoy Juan Sabines garantiza esa pluralidad y deja en claro que el gobierno no auspiciará las controversias por la práctica de cultos.
Y es que, Juan Sabines autorizó la construcción del más monumental Cristo (el más grande del mundo. Medirá 62 metros de altura) en la capital chiapaneca, para atraer al turismo a Tuxtla Gutiérrez, como un espacio simbólico de unidad que permita el ingreso de divisas con la oferta a visitantes nacionales y extranjeros, cuya obra formará parte del atlas turístico que se diseña para la capital de Chiapas, que deja de ser un simbolismo religioso.
El exgobernador Pablo Salazar fue un entregado al culto evangélico, incluso en su familia hay pastores, que en conjunto con el exgobernador, indirectamente provocaron más las divisiones entre los chiapanecos, manteniéndose públicamente distanciados de los católicos, alentando a las enfrentas en las regiones indígenas para violentar los usos y costumbres.
EL ALIENTO
El presidente Felipe Calderón hizo el balance más auto crítico que cualquier mexicano pudiera anticipar, tras reconocer que a un año de su gobierno, se han superado las inercias, asumiendo que “Hace exactamente un año en las primeras horas los mexicanos vivíamos momentos difíciles, de gran incertidumbre, peligraba la vida institucional de la República, amagada por la vía de los hechos”.
No es para menos. La auto crítica le permite repuntar a Calderón en el aliento que los mexicanos esperamos, en panoramas de certidumbre, pues en los últimos 12 meses, es innegable que la disputa del poder, tras las cuestionadas elecciones, que fueron llevadas a campañas mediáticas, no resolvieron de tajo los problemas internos del país y desalentó la inversión, pero además, descapitalizó a la iniciativa privada, pese a los espectaculares actos de combate a la delincuencia, cuyos resultados aún no son confiables para el crecimiento urgido.
De la crítica generalizada, la auto crítica que realiza el presidente mexicano, sin duda que al reconocer los desaciertos por la incertidumbre generada desde su arribo al poder, hace que los sectores productivos escuchen el llamado a la unidad, tras esas inercias que se van superando, ante expectativas políticas contra puestas, que de esa auto crítica, le faltará al Ejecutivo Federal cumplir el apartado ansioso de la sociedad, de que se combata a cabalidad la corrupción encabezada por su antecesor y en cuyo escándalo está envuelta no solo la pareja Vicente Fox-Martha Sahagún, sino los hijos de esta.
Si Calderón satisface esta demanda popular, sin duda que habrá consumado esa convocatoria y logrará un país unido y entregado a la nueva versión de ejercer el poder basado en la ley y en el ejercicio político, de lo contrario, la especulación seguirá arrastrando esas inercias del “borrón y cuenta nueva”.
En Chiapas, las condiciones están dadas. El gobernador Juan Sabines realiza la misma práctica, despejando las dudas de esas inercias, pues el panorama es el mismo o parecido al que padece el gobierno de Calderón.
En ese rincón del sureste mexicano, el fantasma de la corrupción que generó y protagonizó el exgobernador Pablo Salazar está latente, ante miles de agraviados, ante el desvío de más de 10 mil millones de pesos que debieron ejercerse en la reconstrucción por los efectos devastadores del huracán Stan. Es asunto pendiente que si retoma el gobernador Sabines, habrá de cimentar la confianza esperada de su gobierno, pese a que con hechos demuestre en sus ejes rectores, el cumplimiento de su palabra. En las regiones afectadas, el clamor popular es que se haga justicia en contra de Pablo Salazar.
Juan Sabines y su equipo de colaboradores no han querido distraerse en ese pendiente, porque están aplicando las políticas públicas diseñadas para las necesidades urgentes que requieren los chiapanecos para entrar a la ruta del desarrollo, sin embargo, mientras persista el reclamo de que esos más de 10 mil millones de pesos deben ser esclarecidos y se aplique la ley para quien haya dispuesto de ese dinero público para su interés personal, persistirá la duda sobre la presencia de la corrupción.
No hay duda de la actitud convencida del gobernador chiapaneco, de persuadir que la única manera de entrar al desarrollo de Chiapas es por la vía de la productividad y la competitividad, alentando al financiamiento de la iniciativa privada, sobre todo si permite comprobarlo con la realización del corredor cárnico, con una inversión de más de 500 millones de pesos de la iniciativa privada, pero los demás sectores están esperando el cumplimiento de las ofertas de financiamiento, alentados a capitalizarse para crecer…ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com
