MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
IMPACTO ECONOMICO
La crisis crediticia que está experimentando los Estados Unidos impactará severamente en México y algunos países de América Latina, alertan especialista de la economía mundial, sobre el comportamiento que está observando el vecino país del norte, aunado a la posibilidad de que el precio del petróleo caiga drásticamente y las divisas que llegan a México, por el envío de trabajadores mexicanos en Estados Unidos caiga aceleradamente a la par de la economía norteamericana, por el despido ineludible de miles de trabajadores.El panorama económico para México no es nada alentador para cerrar el presente año, sin embargo, las expectativas para el 2008 son contradictorias, obligando al gobierno mexicano anticipar un crecimiento de 3.5% del Producto Interno Bruto, en tanto que analistas de la economía mexicana advierten que el aumento del precio de la gasolina provocará una escalada de precios en la canasta básica, transporte y otros rubros y podría aumentar el desempleo.
La única alternativa que tiene México, es que el gobierno federal alimente las finanzas de los estados más pobres, para invertir en infraestructura y le inyecte liquidez a la iniciativa privada, aplicando créditos emergentes con tasa de interés simbólica y plazos de gracia para empezar a pagar, y no por la vía de la banca privada, para evitar que el desempleo crezca y se pueda satisfacer parte de la demanda de un millón de empleos que anualmente registra el país de jóvenes que esperan una oportunidad desde la iniciativa privada, porque están convencidos que no obtendrán un empleo en la administración pública.
Según el estudio del Instituto Global Insight, encargado por la Asociación de Ciudades y Distritos de los Estados Unidos, la crisis que está padeciendo el vecino país, costará cientos de miles de puestos de trabajo y causará “agujeros” millonarios en los presupuestos públicos como consecuencia de los problemas inmobiliarios que no permitirá a su vez ofertar medio millón de empleos, mientras que su crecimiento será apenas de 1.8 por ciento. Esto impactará directamente a México y otros países de América Latina.
Los bienes inmuebles de Estados Unidos sufrirán una pérdida de valor por un total de 1,2 billones de dólares. En promedio, los expertos estiman que los precios de las propiedades caerán un siete por ciento. Sin embargo, por ejemplo en California, la baja podría ser de hasta el 16 por ciento.
Hasta hace poco tiempo, el mercado inmobiliario constituía la columna vertebral de la economía estadounidense, sostiene el presidente de la asociación de alcaldes, Douglas Palmer. “Hoy, los remates forzosos tienen el potencial de quebrar la columna de la economía y de millones de familias estadounidenses”.
EL OTRO GOLPE
El precio del petróleo cayó más de un 3 por ciento ayer, se advirtió en Nueva York, por los temores de que los problemas en los Estados Unidos afecta la demanda y por la amenaza de la OPEP de aumentar su bombeo, al cumplir Arabia Saudita, (el máximo exportador de petróleo en el mundo) su producción fijada al 1 de noviembre de este año.
El petróleo transado en la Bolsa Mercantil de Nueva York cerró la sesión a viva voz con una baja de 3,25 dólares, o un 3,3 por ciento, a 94,45 dólares el barril. El crudo Brent de Londres retrocedía 2,80 dólares, a 92,52 dólares el barril. El precio alcanzó cifras históricas de casi 100 dólares por barril, pero ayer se desplomó drásticamente.
La preocupación -advierten analistas- de que una desaceleración en Estados Unidos afecte la demanda petrolera en el mayor consumidor del mundo ha incidido sobre la escalada del crudo, como lo han hecho las perspectivas de que la OPEP eleve su producción en la reunión que celebrará la próxima semana.
LA CARA AMABLE
En México se quiere alentar a que los impactos provocados por la economía de los Estados Unidos, permitirá al menos un crecimiento de 3.5 por ciento en 2008, según opinión de Gerardo Cruz Vasconcelos, presidente del Comité de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas.
Gerardo Cruz precisó que Estados Unidos pasa por un proceso de “estanflación”, que es un fenómeno económico y que significa que el vecino país del norte registra inflación con recesión, es decir, está observando un crecimiento muy por debajo de su potencial, acompañado de un aumento en los precios,
Ante esta situación, México necesita fortalecer su mercado interno para afrontar los problemas en Estados Unidos, por lo que “es necesario crear un ambiente propicio para que el crecimiento en México provenga de fuentes internas”, señaló el especialista.
A la par de ese análisis, el presidente del Banco Santander, el español, Emilio Botín, dijo en Washington que persiste el optimismo sobre el futuro de la economía latinoamericana, elogiando “el pragmatismo” de países como México, Chile, Colombia, Perú y Brasil. Habría que ver si la opinión del banquero se circunscribe a que esos países tengan algo en común frente a la crisis que padece aceleradamente Estados Unidos.
En esas expectativas, que encuentra un paraíso para enfrentar la crisis y provocar la inversión interna en México, sin duda que el presidente de Santander encuentra la posibilidad de colocar ambiciosos créditos a la iniciativa privada, seguro de que la economía mexicana se podría amortiguar haciendo permanente los empleos en las empresas y alentar a colocar más mano de obra que repercutiría en un refinanciamiento y liquidez, sobre todo en estados de mayor margen de pobreza.
No obstante, Santander está aprovechando del presupuesto federal, mediante la inversión de PYMES, colocar el dinero público a través de ese puente bancario, por supuesto privado, con la rentabilidad de otorgarle solo a empresas sólidas que hayan mantenido un margen de utilidad de por lo menos 700 mil pesos en el presente año, provocando con ello, junto con Banorte y otros bancos la especulación del dinero público, que el gobierno federal se niega a aplicar de manera directa y a encontrar mecanismos fluidos para incentivar financieramente a las empresas privadas.
El panorama en Chiapas, por ser estado fronterizo, presenta muchas disyuntivas, cuyas complejidades obligan al gobernador Juan Sabines Guerrero a echar mano de los expertos en economía para enfrentar no solo el problema económico del estado, golpeado además por la naturaleza, causando severos daños a la economía, sino que puede derivar a un conflicto político, pues las expectativas de crecimiento son muy pocas y tendrá que propiciar un clima de estabilidad en la iniciativa privada, sin paliativos que redunden en costo beneficio político, sino económico.
¿Que representa este panorama? Sencillamente que el éxodo a los Estados Unidos sin duda se detendrá y agudizará más el problema que representa el desempleo y la falta de liquidez para cerrar el presente año, por lo tanto, los especialistas ubican a Chiapas en un estatus de inversión en infraestructura y financiamiento empresarial emergente, sin tantos trámites, sin que ello signifique aplicar créditos risorios de menos de cinco mil pesos por persona, intentando maquillar el beneficio al mayor número de beneficiarios, pues ello agravará el problema al no poder invertir en proyectos rentables a mediano y largo plazo…ahí está pues.. ¡YA! Corre defacto2010@hotmail.com
