MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
AL ANDAR SE HACE CAMINO
Golpe a golpe…al andar se hace camino y en Chiapas, la infraestructura carretera, de por sí raquítica, insuficiente para estar en condiciones de consolidar la primera etapa del sueño de desarrollo en este rincón del sureste mexicano, obliga doblemente a replantear los proyectos de comunicaciones y que el gobierno federal entienda que la madre naturaleza está de este lado de la extrema pobreza, si es que se aspira a consolidar a esta ventana fronteriza al desarrollo del sureste del país.El gobernador chiapaneco Juan Sabines no es un iluso, aunque muchos empiecen a decir que está fuera de la realidad, a estas alturas estén desalentados con la infraestructura de comunicaciones, principalmente las carreteras y que habrá de repuntar a la entidad para incrustarla en los proyectos federales y consolidar los acuerdos de libre comercio con Centro América, toda vez que para el norte, se han agotado las esperanzas de crecimiento, dejando a media república en caída libre de la mano de la pobreza de más de 50 millones de mexicanos. No es iluso, pero tendrá que replantear con mucho convencimiento que el presupuesto requerido aumentó al doble o una muy buena parte, que con lo programado antes de los impactos naturales, sencillamente no es posible salir adelante.
Aquí habrá de llevarse a cabo una labor titánica para convencer a los nuestros, a los chiapanecos que están de pie, que aún podemos recuperar la confianza para producir. Pareciera fantasía, quizá lo sea para el grueso de los sectores del agro, así como de la ganadería, sin dejar fuera al más tradicional de Chiapas, que son los cafetaleros y productores de mango y plátano de exportación.
Pareciera fantasía, porque no muchos están alentados a endeudarse para volver a producir, ante las consecuencias que les ha dejado los impactos del frente frío número 4, cuyos desastres, inundando miles de hogares, ha dejado más de 400 mil productores en la ruina total, solamente con las tierras, eso sí, muy fértiles, totalmente anegadas de aguas, pero que no saben como mantenerse de pie y volver a caminar. Es un ciclo de cosechas perdido.
La pregunta que muchos se hacen ¿Qué hará el gobierno, incluido obviamente el federal, para alentar a los productores, si ya está pensando en reparar caminos y construir nuevas carreteras, mientras que el sector productivo no tiene el aliento financiero para hacer producir la tierra?
Y es que, vale la pena retomar las palabras de Juan Sabines tras la aprobación del presupuesto que hiciera la inmediata anterior legislatura del Congreso del Estado, con un monto de 40 mil 383 millones de pesos para el ejercicio 2008, que es superior en 13.7 por ciento, en relación “al ejercido” en 2007.
Según el gobernador chiapaneco, “El presupuesto para el ejercicio 2008 privilegia como nunca, el gasto social y de inversión, garantizando el cumplimiento de las políticas públicas que el gobierno del estado lleva a cabo en materia de desarrollo y solidaridad social.
“Los recursos sobresalientes presupuestarios para los programas prioritarios del Gobierno del Estado puestos en marcha durante este año, como son Amanecer, CODECOA, CODECOM, BANCHIAPAS, BANMUJER y el Programa de Alfabetización. Desarrollo y Asistencia Social se le asigna el 74 por ciento del presupuesto total, cifra que asciende a más de 30 mil millones de pesos, destacando los recursos asignados a los rubros de educación, salud, desarrollo regional y urbano, entre otros, que permitirán brindar mejores oportunidades en materia de desarrollo humano”.
Si tan solo para educación, el gobierno gastará de ese presupuesto 17 mil 572 millones de pesos, lo cual representan el 43.2 % del presupuesto total, de esa cantidad, el 92 por ciento es para sueldos y el resto para gasto corriente, que implica además satisfacer la demanda de infraestructura educativa, ¿como se cumplirán las metas el próximo año para resarcir el rezago educativo?
Para el gasto de inversión, el gobierno estatal tiene contemplado el ejercicio de 10 mil 890 millones de pesos, en cuyo rubro engloba las afectaciones sufridas en la zona norte de Chiapas, apartado presupuestal que por supuesto no se ha cuantificado, salvo que se tenga una cantidad de la que no podrá distraer recursos de otras partidas presupuestales, para poder cumplir con el proyecto de construir las “Ciudades Rurales”, que implica la compra de terrenos y el equipamiento urbano con viviendas para miles de familias que serán reubicadas, inicialmente en zonas de riesgo y posteriormente de comunidades muy apartadas de las zonas urbanas. El recurso de este rubro abarca el 27 por ciento del presupuesto para 2008.
Si de ese 27 por ciento, el gobierno estatal pretende ejercer una partida para obras hidráulicas y para satisfacer la demanda del agro, cuyo rubro está contemplado de los 30 mil millones de pesos que abarca a Codecoa y Codecom, ¿como habrá de hacerle para resolver los impactos recientes por la naturaleza?, si a los cafetaleros ya les advirtió el secretario del Campo, Ernesto Gutiérrez, hace unos tres meses que no habrá apoyos a fondo perdido, sino financiamiento con pago de intereses, ante las pérdidas totales de las fincas cafetaleras. ¿Entenderán ese lenguaje los damnificados?
El presupuesto de egresos para el 2008 implica, según el gobernador Sabines, que en materia de gasto corriente se aplique una política austera, que incorpora medidas de racionalidad, austeridad y disciplina presupuestal. Ello alienta a la industria de las artes gráficas de Chiapas, porque tan solo en materia de impresos, de los requerimientos de todas las dependencias, mandar hacer sus trabajos a los Talleres Gráficos, le obliga al gobierno un juego absurdo y desleal con la iniciativa privada, alentando el monopolio en los talleres oficiales, con precios exageradamente elevados por encima de las empresas particulares. Si ese es el compromiso, se entiende que el gobernador chiapaneco habrá de cumplir entonces la meta de austeridad y racionalidad, para hacer creíble que no se está auto comprando.
Lo que sí resulta por demás absurdo, que mientras que el gobernador Juan Sabines trata de alentar a los constructores, con los que se reunió ayer por la mañana para que se inserten en el compromiso de sacar adelante la infraestructura carretera y comunicaciones, el alcalde del municipio costeño de Arriaga, Miguel Angel Gordillo Vázquez, se dio el lujo de no invertir este año, 125 millones de pesos para la construcción del camino de terrecería, que unirá a la costa con la frailesca, desde Tonalá hasta Villaflores. Tendrá que devolver el recurso…ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com
