MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO
LOS IMPACTOS DE LA USURA
La banca comercial no cede ante la crisis que golpea a México, como consecuencia de la deficiente economía en el mundo. No cede a su capacidad de usura, alimentado incluso por el gobierno federal, al permitirle que en estos momentos que se requiere la solidaridad de los banqueros, para estos señores existan gubernamentalmente todos los privilegios, al grado de interceder en la paralización del desarrollo, cuyo caso específico se da en Chiapas, al cancelar Alemania, convenios para la compra de cacao, conocido internacionalmente con la firma: Cacao Real de Soconusco, por la cancelación de una crédito bancario.
La explicación al respecto que dio Jorge Aguilar Reyna, presidente del Centro Agroecológico San Francisco de Asís (CASFA), es en realidad sorprendente, al aclarar que por la cancelación de un crédito gestionado ante la banca comercial, para poder movilizar decenas de toneladas del producto, les fue imposible cumplir un convenio con Alemania, muy a pesar que miles de productores garantizaron con 11 mil hectáreas de plantíos la solicitud del préstamo, el gobierno federal canceló los créditos al campo, incluyendo la producción de cacao en Chiapas y la banca lo hizo también automáticamente.
Lo paradójico del asunto, es la coincidencia de acciones en contra de la comercialización de la agricultura, de productos que precisamente tienen una alta cotización en el mercado internacional, como el cacao chiapaneco, que tiene alta demanda en Europa.
¿Estará el gobierno girando instrucciones a los banqueros donde sí y donde no desahogar recursos por la vía crediticia y donde el gobierno retire el apoyo, la banca privada lo haga simultáneamente?
La falta de apoyos gubernamentales ha llevado a la pérdida de la producción de cacao, que en la última década, cuando los productores habían creído superar la crisis porque 11 mil hectáreas cosechadas no se pudieron comercializar en la última década, en este año, tanto el gobierno federal como la banca les dan la espalda, sin que haya nadie que se interese en rescatar la única forma de sostenimiento de miles de familias que se dedican a cultivar el aromático.
HABLANDO DE CONTUBERNIOS
Absurdo e inentendible es que entre esos contubernios, donde se perjudica a unos y se beneficia a otros, sorprende como el Ayuntamiento de la capital chiapaneca, Tuxtla Gutiérrez, haya solicitado al Congreso del Estado, la autorización para donar a la Comisión Federal de Electricidad, un terreno, en el fraccionamiento Real del Bosque y los diputados lo hayan aprobado ayer, sin más cuestionamiento que por unanimidad. Los miembros de la Comisión Permanente, antes que pensar en el bienestar de la comunidad chiapaneca, actúan, junto con el gobierno municipal de Tuxtla Gutiérrez, de manera por demás cortesana, servil y sumisa ante la Comisión Federal de Electricidad.
Resultó paradójico que mientras leían dicha solicitud en el salón de usos múltiples del Palacio Legislativo, los diputados, prestos a aprobar el dictamen de tal donación, fue cerrada intempestivamente la puerta que alberga al Congreso del Estado, ante cientos de indígenas provenientes de los municipios de Chenalhó, Pantelhó y otras comunidades de la región Altos de Chiapas, que gritaban con desesperación que los legisladores atendieran su denuncia en contra de la CFE, porque la paraestatal mantiene una cacería de deudores, de quienes se niegan a pagar los abusivos cobros que les hacen por el supuesto consumo de energía eléctrica, con cantidades que recibos en mano, demostraban que por tres focos incandescentes de 60 watts, tres horas todas las noches, en sus hogares, la CFE les exige el pago de hasta 800 pesos, a ellos, que son precisamente habitantes de la zona más pobre del sureste mexicano, piden a la Procuraduría General de la República que ejecute órdenes de aprehensión contra los reacios a pagar.
De sus denuncias, elevadas al enérgico tono de voz a través de bocinas de sonido, los inconformes exigieron que los diputados locales intervinieran, para que les sean canceladas órdenes de aprehensión a cientos de consumidores que se han negado a pagar la energía eléctrica, por esas excesivas cantidades de dinero, pero además, pedían a gritos al Poder Legislativo chiapaneco, que también le exijan a la CFE que pague el impuesto predial, por las miles de hectáreas de terrenos que ocupa en Chiapas, tanto de las hidroeléctricas, como del tendido de cableado, cuyas torres de alta tensión ocupan terrenos particulares y de reserva ecológica.
¿Sabe cual fue la respuesta a tanto griterío angustiante de esos pobres? Los diputados no solo pusieron oídos sordos, sino que le regalaron un terreno más a la CFE, que era reserva municipal. Por supuesto que en lugar que el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez cobre impuesto predial a la Comisión Federal de Electricidad, en contubernio, le dona más terrenos en perjuicio de los que menos tienen.
La otra pregunta es obligada: ¿le condonaría la Comisión Federal de Electricidad al Ayuntamiento tuxtleco adeudos por consumo de energía eléctrica, principalmente en los cárcamos y de las bombas que suministran agua potable a más de 200 mil hogares de la capital chiapaneca? Si fue así, pues bien haría el Ayuntamiento que encabeza Jaime Valls, de dar una explicación pública si hubo tal trueque y que lo que se ahorra de esa condonación, le sea igual condonado en sus recibos de consumo de agua a los tuxtlecos.
Para el colmo, las inconformidades se han dado en toda la geografía chiapaneca, porque el anuncio oficial de haber logrado una tarifa preferencial para Chiapas, fue el cinismo de cancelar el subsidio y aumentar el precio de la luz. La CFE, con la aprobación gubernamental, mantiene tres precios de consumo determinados “escalones”: por menos de 150 watts, el consumidor paga por servicio doméstico casi un peso, mientras que en el llamado intermedio le aumenta diez centavos por kilowatts. ¿Cuántos kilowatts consumen en realidad tres focos en la zona indígena cada hogar, porque la energía comercial está catalogado de manera absurda: a 1.74 el primer escalón; a 2.106 el segundo escalón de 100 kilowatts y después de esta tope, cada kilo cuesta 2.318 pesos.
Estará entonces justificada la solicitud del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, de donar un predio con uso de suelo habitacional en el fraccionamiento El Bosque de la delegación Terán a la CFE. Es absurdo, sin embargo, más absurdo resulta gritar a los cuatro vientos que en Chiapas se está cumpliendo con la transparencia prometida y sea precisamente el gobierno de la capital del estado el catalogado como el más cumplidor en esa materia. Pero hay otras inconformidades, como la generada entre empleados del Centro Regional de Alta Especialidad “Ciudad Salud”, en Tapachula, donde realizaron un paro por dos días, en tanto que presos del Amate, que se dicen encarcelados injustamente durante la tiranía de Pablo Salazar, también exigen sus familiares en un plantón que lleva varios días en la puerta del palacio de gobierno estatal, que les hagan justicia…ahí está pues… ¡YA!
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