DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

DISPUTA EN SERIO

Las elecciones del próximo 5 de julio, para renovar la Legislatura federal en el Congreso de la Unión, es tan en serio, que hasta el mismo presidente Felipe Calderón ha reaccionado ante el acoso electoral que en contra parte, desde el PRI y el PRD le han puesto el cascabel al gato, con la asomada inoportuna, burda y absurda que hizo Vicente Fox, alentando a violentar el estado de derecho y pasarse por el arco del triunfo las disposiciones normativas que tiene que aplicar el IFE, sustentado en el Código Federal de Instituciones y Procesos Electorales, conocido en el bajo mundo político como “el cofipe”

La disputa del poder no es asunto tan doméstico en cada entidad. Es una decisión nacional que alienta al PAN a retomar fuerzas y la casta, desde los rincones que sean posibles para mantenerse en el 2012. Los adversarios del panismo están reaccionando sin lugar a dudas, ante el incumplimiento, ante posibles acuerdos no cumplidos, trastocando la vida institucional y moviéndole nuevamente el tapete al presidencialismo para demostrar a quien es el destinatario principal, que los acuerdos se cumplen o se cumplen.

Felipe Calderón está demostrando, tras la asunción a la casa blanca, de Barak Obama, que el panismo está gobernando y no dejará de hacerlo después del 2012. Esta reacción que seguramente no esperaban en el seno del PRD y del PRI, ha puesto los focos rojos para pelear las diputaciones federales con todo, sin más acuerdos que los votos que se puedan agenciar, al precio que sea, así sea rebasando al IFE, que al fin de cuentas, no ameritará más que una sanción económica.

En este sentido, el presidente de la república saltó a la palestra haciendo un llamado “para cerrar filas ante quienes pretenden minar y destruir a las instituciones del Estado”. La alusión por supuesto, está sustentado en la amenaza del PRD, de llevar a los tribunales y de consecuencia penal, el cinismo del expresidente Vicente Fox, quien saliera con la desfachatez de aclarar que se pasó el sexenio haciendo campaña y “dejó encargado el changarro”, línea directa tirada a los presidentes municipales y gobernadores del panismo, para hacer ganar a como de lugar a los candidatos del albiazul.

El ruido lo armó Fox. Aunque hoy no tiene vocero, el presidente Calderón sale al paso, porque el impacto no se da en la persona del expresidente de la república, sino en el cargo que ejerció, emergido del partido que hoy gobierna y que en consecuencia, es precisamente Calderón quien ahora se ve en la necesidad de blindar la repercusión hacia el PAN y hacia la vida institucional del país, partiendo del respeto a la Constitución, Carta Magna a la que se deben ajustar los presidentes municipales y gobernadores, así como en las leyes que de ella emanen.

Calderón pues, no conciente que se trastoque el estado de derecho desde las gubernaturas y desde las alcaldías, porque sencillamente estaría abonando a la ingobernabilidad o a la anarquía, pese a que Fox afirme que él así lo hizo. Bajo el imperio del capricho.

Es digno de analizar a posteriori la siguiente parte del discurso que dio ayer Calderón, con motivo del 92 aniversario de la promulgación de la Constitución: “Si alguna lección ha dejado la historia es una muy clara: cuando en vez de avanzar unidos nos dividimos en lo medular, cuando en lugar de contribuir a la lucha a favor de la patria se pretende sembrar el desaliento o la desesperanza para satisfacer ambiciones, vanidades o intereses personales o de grupo, quien pierde es México y quien paga las consecuencias son todos los mexicanos”.

De lo anterior, valdría la pena preguntar si ¿el mensaje fue para los panistas, por lo sostenido por Vicente Fox de dejar encargado el changarro e instar a violentar las leyes para hacer ganar al PAN en contra sentido del respeto que merecen las instituciones y la ley misma? o para sus adversarios. Calderón, sin decirlo, le aclara a Fox que no ganó gracias a que él estuviera haciendo campaña, en lugar de gobernar. ¿O la haría en su contra?

GENIO Y FIGURA

Hasta la sepultura, Andrés Manuel López Obrador dio una lección a los perredistas que se fueron por la tangente en el proceso interno, cuya herida aún sangra al interior del PRD, al cerrarle el paso a su delfín para dirigir las maniobras en la imposición de candidatos a diputados federales.

Encontró a modo que no solo en el PRD puede sacar adelante a quienes habrán de apuntalar nuevamente su ambición personal, encabezando una campaña mediática que favorece directamente al Partido del Trabajo y a Convergencia, y donde es más que claro que “el peje” no tiene el más mínimo interés de cosechar la imagen perredista en los medios televisivos.

La lección la empiezan asimilar los perredistas, porque sopesan la imagen de López Obrador, sobre todo la rentabilidad que le está dejando al PT y a Convergencia, cuya alianza está permitiendo que al fin y al cabo, si en el PRD no le dieron mano para imponer candidatos, en los otros de la alianza sí y “con todo gusto”. El caso más claro en lo doméstico se ve en su propio hermano, Pío López Obrador, quien va por uno de los distritos federales de la capital chiapaneca y para que no quede duda a Carlos Navarrete y a los chuchos que Andrés Manuel seguirá siendo genio y figura, el peje hará campaña a lo largo y ancho de la república, con los 300 candidatos que pretende impulsar desde esos dos partidos, primos hermanos del PRD.

En este contexto, ayer mismo se apresuró Carlos Navarrete a aclarar que el PRD, en su oportunidad echará mano de López Obrador para producir spots televisivos a favor del partido del sol azteca. Lo que tendrá sus consecuencias, porque trata al peje como algo así como un edecán que está en espera de hacer comerciales para la televisión.

Y vea usted como han resumido el ideario político de López Obrador en un asunto de marketing, cuya figura ahora la simplifican a un producto que vende. Dice Navarrete: “qué de raro tiene que un partido que apoyó a López Obrador como candidato a la Presidencia de la República en 2006, ahora también utilice su figura para llamar a votar por ese partido. Andrés Manuel fue candidato de tres partidos en 2006, del PT, Convergencia y PRD”.

¡Ah!, pero también de inmediato aclaró: “ningún partido es propietario de los votos de los ciudadanos”. Quien no cree esto y mucho menos lo practique, es la dirigente del PRI en Chiapas, Arely Madrid Tovilla, quien ha desestimado al dirigente nacional del PAN, Germán Martínez, por la advertencia de que en esta entidad la mayoría de votos serán para el albiazul, mientras que la priista da por hecho que llevan carro completo tras el efecto que el tricolor ha logrado en otras entidades. Arely sí está convencida que los votos son propiedad del PRI… ¡Que ilusa!… ahí está pues… ¡YA!

defacto2010@hotmail.com
Cel. 961 10 140 59

¡Comparte la nota!