DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

EL DOBLE PESO DE LA CNC

La Confederación Nacional Campesina, del PRI, jugará un papel por demás estratégico en las elecciones internas de ese partido, cuya contienda no se antoja tan fácil, como lo han creído oficiosamente algunos pretensos. La influencia que la CNC podría tener en el voto directo de sus correligionarios, pese a todos los barruntos, en algunos casos ser el fiel de la balanza, no justipreciado por algunos aspirantes.
El dirigente estatal de la CNC, también diputado local, Jorge Enrique Hernández Bielma aclara que ese sector no registró a ningún aspirante, sin embargo, como parte de la estructura priista, se ha solidarizado con cuantos han requerido, como requisito indispensable, complementar la documentación de adhesión que la convocatoria implica. “No tenemos en específico algún candidato, pero estaremos sumando los votos cenecistas a favor de quien abandere el partido”, aclara.

Históricamente, el sector campesino del tricolor ha apuntalado cientos de candidaturas a lo largo y ancho del país; tan solo en Chiapas, por condiciones naturales que antaño se llevaron a cabo para imponer candidatos, la CNC no podría mantenerse al margen. Pareciera que las condiciones políticas han cambiado, pero las disputas del poder en el seno de esa organización de campesinos rurales y hasta urbanos, traen un lastre que ponen como prueba de fuego hasta donde se han superado las inercias.

De los cacicazgos cenecistas, Germán Jiménez, otrora impositor de candidatos, ya pegó el grito al cielo, en contra precisamente de los que pretenden llegar a la elección constitucional el próximo 5 de julio; no obstante, hay voces que se alzan para aclarar que “Germán ya no representa ni a su familia” ¿Será?

De esa inercia, hay diametralmente una diferencia en el estilo de hacer política en las filas de la CNC. Por principio de cuentas, el dirigente estatal es un hombre joven, pacientemente en espera de consolidar una carrera política, lejos de los garrotazos y las enfrentas cuerpo a cuerpo, que hasta muertos llevó en sus entrañas el liderazgo de otros tiempos.

Dicen los políticos que “es tejer fino”. Hernández Bielma se despoja de la arrogancia que le imprimieran recientemente el propio Germán Jiménez a través de Julián Nazar; la diferencia estriba en que las gentes del campo no están dispuestas a seguirse enfrentando como enemigos, siendo vecinos hasta de parcelas, mucho menos por liderazgos que solo han visto en los trabajadores del campo una fuente inagotable de enriquecimiento ilícito.

NO SON COINCIDENCIAS

En la historia de Chiapas no hay coincidencias. La CNC ha vivido esa misma experiencia en otros tiempos, aunque en aquellos tiempos fue claro que bailaron al son que les tocaron. En 1980, los cenecistas no tenían rumbo, pero con la llegada de Juan Sabines Gutiérrez al gobierno, los campesinos se olvidaron de las enfrentas y se ocuparon en producir, haciendo gala de lo que saben hacer por generaciones, y lo hicieron con más ahínco, con más pasión y entrega por la tierra, por sus ancestros y por sus generaciones futuras: se dedicaron a producir.

La Mazorca de Oro fue el estímulo para quienes desde antes que amanezca están abriendo los surcos y sembrando. Hoy como antes, con el mismo nombre y como igual o mejor propósito, el gobernador Juan Sabines Guerrero retoma la enseñanza y oferta la unidad por el trabajo y estimula con la dotación de las herramientas indispensables para producir, mil tractores el año pasado y una cantidad igual para este año, mientras que conseguir mayor presupuesto del gobierno federal es ya un acierto, con los 3 mil millones de pesos, de los cuales, ya se empezaron a destinar los primeros 500 millones de pesos para los labriegos.

El oficio político para invertir en el campo es el plus que los cenecistas esperaban para dejar en la parte de la historia las enfrentas en las urnas, con resonancias y secuelas que producen rencores y agravios pendientes. A pesar que la CNC se mantuvo dividida, por el resultado de las perversidades del poder que fueron infiltrados hasta el 2006, cuyo hombre con ascendencia, precisamente de pésimo liderazgo imprimiera ese sello durante la tiranía de seis años, la CNC ha entrado en una dinámica de recomposición cuyo reto está impuesto en los resultados de los procesos internos que el PRI lleva a cabo para elegir candidatos. El reto para la CNC de hoy, es la correspondencia de sacar adelante, sin violencia, elecciones internas, que lleven de la mano la elección constitucional igual de pacífica. Habrán de demostrar que la zona indígena, otrora bastión priista, está unido.

EL FUNERAL DEL VECINO

Los golpes bajos y las adulaciones falsas están prevaleciendo al interior de la bancada priista, para hacer creer a Sami David y a Sergio Lobato la solidaridad y adhesión para que sean ungidos candidatos a diputados federales. La simulación hace todo un funeral para el vecino, cuya curul etiquetada por la coordinación de la fracción parlamentaria que dejará Lobato y la presidencia de la mesa directiva que ya dejó virtualmente Sami David, mantienen ocupados de manera personalísima a Horacio Domínguez Castellanos y Leyver Martínez; así en ese orden.

Horacio Domínguez, quien no tiene un ápice de comparación en el oficio político de su hermano, Roberto -el Boby- llegó a la vicepresidencia de la pasada mesa directiva, lejos del consenso con las partes. Está haciendo exactamente lo mismo, actitud que ayer, en la sesión del pleno del Congreso del Estado, los diputados de las otras fracciones legislativas lo ven con recelo, porque se encargó de dispersar el rumor de estar ya “aprobado” para ser quien sustituya a Sami. En realidad Horacio Domínguez le hace la caravana a Sergio Lobato, prendiendo las velas de su funeral para ser el coordinador de la bancada.

En tanto, Leyver Martínez cree que le ha hecho creer a Sami David que con su incondicionalidad, tiene merecido el cargo que dejará el acapetahueño. Leyver es adusto, pero además es esquivo con los diputados que conforman las fuerzas de los otros partidos que ya pintan su raya ante las ambiciones claras de ambos personajes.

Para lograr la vicepresidencia de la mesa directiva, Horacio Domínguez Castellanos se valió de la intervención de Carlos Pedrero, personaje gris del panismo que ostentó la representación de los diputados en los actos de todos los poderes de la entidad; hoy ni Pedrero y ningún otro de los liderazgos de los demás partidos apuestan a la arrogancia del priista, pese a que sus incondicionales, los diputados de la zona indígena, pretendan hacerle creer a los demás que tiene el apoyo del diputado Angel Córdova Toledo, coordinador de la bancada del PRD y presidente de la Junta de Coordinación Política…Por cierto, ayer, una vez más nada se dijo se las licencias que cuatro diputados habrían de hacer valer para participar en las pre-campañas que estatutariamente el PRI debe ajustar como ley tras su registro de acuerdo a las normas del IFE…ahí está pues… ¡YA!

defacto2010@hotmail.com
Cel. 961 10 140 59

¡Comparte la nota!