DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

ALARDE DE IGNORANCIA

La insistencia del gobernador chiapaneco, Juan Sabines Guerrero, de apoyar la producción agrícola, con políticas públicas que los diputados del Congreso del Estado no han entendido a cabalidad, pues mientras que se hacen todos los esfuerzos para la reconversión de cosechas, alentándose por un lado la agroindustria para darle valor agregado a los productos del campo, como el piñón, que será destinado para biocombustible y hasta se piensa en exportar, hay decenas de miles de hectáreas de terrenos de temporal, esperando pacientemente el marco legislativo para poder adecuarlo a la tecnología que ha sacado adelante la economía de otras entidades, principalmente del norte del país, con el sistema de riego.

El tema parece asunto que asombra a los legisladores chiapanecos, con visión tan corta e iniciativas tan minúsculas que solo piensan en hortalizas y otros productos para el consumo familiar, además de fomentar la tradicional cosecha de maíz, producto por excelencia para la sobre vivencia en la dieta mexicana, pero más para zonas rurales en extrema pobreza que lo aprovechan al máximo.

Pero más asombra que diputados con aparente experiencia (que ya ocuparon una curul en el Congreso de la Unión) estén con la pasividad que esta tierra olvidada de Dios, -como suelen decir muchos campesinos- estén a expensas de lo que el gobernador emprenda. Tal es el caso del diputado Rafael Cevallos Cancino, presidente de la Comisión de Recursos Hidráulicos, quien pretendiera hacer alarde de capacidad y experiencia en los asuntos del agro chiapaneco e intentó sorprender ayer con la versión de que hay 80 mil hectáreas ociosas con infraestructura de riego obsoleta en la zona fronteriza de Comitán, de las cuales pueden ser aprovechadas 30 mil, sin saber con que tipo de productos.

Cuestionado de por qué no ajustan la legislación estatal para poder incentivar a los campesinos y puedan conseguir con más certeza jurídica créditos para maquinaria e insumos agrícolas y poder aprovechar de Chiapas las condiciones climatológicas y todo lo que la naturaleza brinda en este rincón del sureste mexicano, Rafael Cevallos solo resumiría: “hay grandes proyectos por ahí; por lo pronto vamos apoyar en 30 mil hectáreas de riego que tienen problemas con los canales que están azolvados”.

En la biodiversidad que Chiapas aporta, el gobernador Sabines Guerrero ha instruido que el campo genere la riqueza más aprovechable; que los campesinos tengan todo el apoyo necesario, pero insertados en la modernidad, sin embargo con falta de visión y capacidad de esos legisladores, difícilmente habrá éxito en la iniciativa gubernamental.

Y ante la falta de información y capacidad para digerir las políticas públicas que el gobernador chiapaneco viene emprendiendo, a la par de las estrategias financieras que el gobierno federal pone al alcance de las entidades que quieren insertarse en la modernidad y hacer más rentable la productividad agrícola, basta con documentar a Rafael Cevallos Cancino, que el presidente Felipe Calderón apenas anunció el pasado 3 de julio la formalización del Acuerdo para la Modernización de la Agroindustria de la Caña de Azúcar, en el que se establecen reglas claras para impulsar la capitalización, actualización y competitividad de este sector, para entrar a la diversificación de los bioenergéticos, que abre enormes oportunidades a la industria de la caña de azúcar, asegurando por un lado la producción del endulzante y por otro, la riqueza que generará por producir etanol.

Este acuerdo beneficiará a los productores porque les da la certidumbre de recibir un pago seguro, oportuno y justo, además de que contarán con más opciones de financiamiento para renovar sus equipos, sistemas de riego e incrementar su productividad.

La industria azucarera en el país tuvo un excedente de la cosecha del año pasado y el primer corte de este año, en el orden de 200 mil toneladas, que serán exportadas a los Estados Unidos, garantizado el abasto para el consumo nacional y cuyo costo no se elevará más allá de los 300 pesos por cado bulto de azúcar. Por supuesto que el diputado en mención ni idea tiene de este tema, que va de la mano con la irresponsabilidad de todos los miembros de la Comisión de Recursos Hidráulicos del Congreso del Estado de Chiapas, catalogados certeramente como una bola de ignorantes.

APARECIO EL PEINE

En el contexto de la ignorancia, también va de la mano la obsesión por el poder y del dinero del pueblo por el que llegan los legisladores al Congreso chiapaneco y por supuesto, a ejercer el clásico tráfico de influencias para amasar fortunas. Un caso más se puede etiquetar en la actividad que realiza el diputado priista, Sergio Lobato García, quien además de tener aún cuentas pendientes a su paso por la presidencia municipal de San Cristóbal de las Casas, pretende ser diputado federal, sin dejar de entretenerse en invertir, al amparo de la ilegalidad equivocada de su ejercicio legislativo.

A Lobato le dieron agua de su propio chocolate. Inicialmente le armó toda una campaña al alcalde en funciones de San Cristóbal de las Casas, por pretender construir un conjunto habitacional en áreas protegidas conocida como Los Humedales, que incluso sirve para el abasto de agua a gran parte de la población.

Participó al aprobara una iniciativa que envió el gobernador Juan Sabines, no tanto por sus excelentes prácticas en el quehacer legislativo, sino porque el titular del Poder Ejecutivo dio así respuesta al clamor popular de los coletos. No obstante, el decreto incluye una superficie de terreno que Sergio Lobato ostenta como de su propiedad.

Para sorpresa de pocos, (muchos saben lo obsesivo, prepotente y hasta corrupto que es Lobato), el diputado priista pretendió construir una gasolinera en ese lugar, pero no contó con que ambientalistas se le fueran a la yugular, para impedirle semejante osadía, sobre todo por haber aprobado junto con toda su bancada tricolor el decreto de los humedales como zona protegida.

En su oportunidad María Marcela Flores García, coordinadora del grupo ambientalista gritó a los cuatro vientos que es inadmisible violentar las leyes que los mismos diputados legislan. “Es imprudente de parte de Sergio Lobato violentar un decreto; independientemente de que sea funcionario es una violación al decreto que ya está promulgado; lo correspondiente es que las autoridades hagan una revisión y determinen una sanción”. Obviamente que vino la venganza del gobierno local, que ni tardo ni perezoso le clausuró de inmediato la obra que habría ya iniciado.

Por supuesto que la inmunidad parlamentaria constitucional no les da derecho a violentar ninguna ley, salvo lo único es que pueden gozar de decir lo que les venga en gana en tribuna, pero de eso a cometer semejante barbarie al ecosistema, es absurdo. Así de absurdos están la mayoría de diputados del Congreso del Estado, que merecen ya la evaluación de qué conocimientos tienen en su responsabilidad, que no deja de ser histórica, tanto para los avezados, como para los ignorantes y corruptos. De estas no se salva ni el diputado de Tapachula, Luis Gómez Manzo, presidente de la Comisión de Pesca, de quien será interesante que los chiapanecos sepan sus alcances en próximos comentarios …ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com Cel. 961 10 140 59

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