DE FACTO

MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

FIN A LAS AMENAZAS

El estado de Chiapas ha resultado desde su anexión a la república mexicana por demás vulnerable para las disputas del poder, cuyo plebiscito complicó la vida regional en este parte del sureste mexicano para dejar de pertenecer a la capitanía de Guatemala, gobernada al amparo del poder católico y sometido a las ínfulas de los hacendados. Fue el Soconusco la región que se negó a incorporarse a México, permitiendo con ello que hayan pasado en la historia política de la entidad, más de 170 gobernadores interinos, impuestos desde el centro del país.

Absolutamente nadie, por los intereses centralistas de los poderes de la Nación, habría imaginado siquiera enmendar las incongruencias que aún persisten en la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Chiapas, sin embargo, el gobernador Juan Sabines Guerrero, en aras de garantizar los derechos primigenios de los habitantes para resolver las diversas y añejas demandas sociales que incide a favor o en contra del desarrollo del Estado, principalmente por la falta de continuidad en los planes y programas que de manera prioritaria se establecen en las políticas públicas del gobierno estatal, afectando el cumplimiento de las metas establecidas, turnó al Congreso del Estado, una iniciativa para reformar la Constitución local, que de aprobarse, sería inédito y trascendental.

Ayer mismo, en sesión ordinaria, en el pleno, fue leído el oficio que contiene las reformas que plantea el titular del Poder Ejecutivo y fue turnado a comisiones para su dictamen, destacando la iniciativa que “es claro que en la historia de Chiapas ha existido un fenómeno reiterativo consistente en que los gobernadores electos popularmente no concluyen el mando constitucional”.

Y es que la iniciativa trascendental, como la considera Juan Sabines Guerrero, “implica un avance sin parangón en la historia democrática del país y pone una vez más a la vanguardia al Estado de Chiapas en el desarrollo del marco jurídico y de la ciencia del derecho, al establecer en la Constitución local, diversos parámetros para elegir a los gobernadores interinos y sustitutos a contrario sensu de lo establecido en la doctrina tradicional, asegurando con ello, que en el caso de los primeros cinco años de gobierno y ante falta absoluta del Ejecutivo estatal electo popularmente, se nombrará un gobernador interino, mandatando al Congreso del Estado a llamar a elecciones en un término no mayor de diez días naturales, dejando el supuesto del gobernador sustituto en el caso de la falta absoluta de gobernador en el último año de ejercicio constitucional”.

Hasta hoy, la Constitución Política de Chiapas contempla que ante ausencia del gobernador, en los dos primeros años de su cargo, el Congreso del Estado nombrará a un gobernador interino, plazo que a propuesta en la iniciativa que turna a los legisladores, el gobernador chiapaneco amplia el plazo hasta los cinco años, mientras que cumplido este, el Congreso del Estado habrá de nombrar a un gobernador sustituto para que concluya el mando de seis años.

AGUA FRIA A LAS CALENTURAS

En ese contexto, ante tanto ruido que los detractores del actual gobierno, por supuesto, identificados con el dictadorzuelo Pablo Salazar, encabezados por las perversidades pueriles del Senador de la República, Rubén Velásquez, viene a ser un baño de agua fría para las aviesas intenciones de derrocar a Juan Sabines Guerrero durante los meses por venir, antes del 8 de diciembre, al cumplir el gobernador dos años frente al cargo que fue electo.

Es un hecho que los rumores que partieron para chantajear a Sabines Guerrero, para gozar de cabal impunidad, ante la felonía cometida con los recursos públicos en agravio de los chiapanecos, cuya demanda social es cada vez más insistente para que los responsables vayan a parar a la cárcel, sobre todo en el Soconusco, al paso de los meses, los promotores de esos rumores llegaron a creer que efectivamente es posible quitar del gobierno a Juan Sabines, basado en movimientos sociales que permitan la ingobernabilidad y aterrizar en el Senado de la República el reclamo de sustituir al actual gobernador, antes del 8 de diciembre de este año.

Rubén Velásquez sabe que cabe la posibilidad de exigir su desafuero en el Senado y Mariano Herrán, pese a que se pasea por doquier con amparo de la Corte en mano, también está cierto que no es eterno la protección de la justicia federal y el acto reclamado jamás podrá ser indefinido, tan solo por el hecho de que las autoridades judiciales de Chiapas, en su oportunidad, rindan el informe de rigor a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de que Marino Herrán está siendo buscado con orden de aprehensión para juzgarlo por delitos cometidos y acreditados legalmente.

De las perversidades del poder, la Secretaría de Gobernación, a cargo de Juan Camilo Mouriño, logró detectar que ambos personajes, auspiciados por Pablo Salazar, iniciaron una campaña soterrada, para eludir la acción de la justicia -por cierto, ya no tan secreta- para desestabilizar la gobernabilidad, partiendo desde el Soconusco y promoviendo su separación, escudado en organizaciones que argumentan las consecuencias centralistas, -como en el plebiscito para incorporarse a México- que mantienen en la desventaja a esa región, en cuanto a los beneficios presupuestales y de desarrollo económico.

En ese contexto, en un diario de la capital chiapaneca, el reportero Tomás Aguilar, dio a conocer hace dos días que los diputados Sami David, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso chiapaneco y los diputados Oscar Salinas Morga y Neftalí del Toro, se habrían pronunciado por llevar a cabo, -como entonces- un plebiscito, para lograr la creación del Estado 33, del Soconusco, versión que ayer mismo fue desmentido por el diputado Salinas, en un conferencia de prensa.

Salinas Morga, diputado afiliado al PRI y enlace de la CNOP de su partido, con el Congreso del Estado, dijo que desconoce de donde hayan sacado esa versión, pues resulta descabellado pensar en la creación de una nueva entidad federativa en el país, sobre todo en el Soconusco, donde el gobernador Juan Sabines Guerrero viene demostrando, con inversiones y recursos, que no solo le interesa del desarrollo del estado, sino particularmente el Soconusco, como uno de los ejes fundamentales del Plan Estatal de Desarrollo. Sabines está garantizando la gobernabilidad y no solo porque lo afirmemos desde el Poder Legislativo, sino que es la población chiapaneca quien lo confirma, tras el cumplimiento de los compromisos que el gobernador viene realizando, particularmente en los municipios del Soconusco.

Para el diputado Neftalí del Toro, “la publicación sencillamente es un absurdo que los diputados a quien nos responsabilizan de tales declaraciones, es ridículo pues sencillamente no tiene sustento jurídico pensar en que el Soconusco sea un nuevo estado en el país”.

Pese a que no se estableció el compromiso de que el dictamen de la propuesta de Juan Sabines se apruebe de inmediato, no se descarta que este mismo jueves sea sometido al pleno para su discusión, análisis y aprobación… ahí está pues… ¡YA! Correo defacto2010@hotmail.com Cel. 961 10 140 59

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