CRITICA CONSTRUCTIVA

Por: Gustavo Hernández Larrauri

INSULTANTE

En definitiva, resulta un insulto para el pueblo de Chiapas, pero sobre todo para quienes sufrieron en carne propia el desastre generado por el Huracán “Stan” en Chiapas, a principios de octubre del 2005, cuando impacto en territorio Chiapaneco, el pueblo confío en su gobierno como, lo que debería haber sido, el simple binomio pueblo y gobierno que respondiera, ante la desgracia que dejo el meteoro, si bien es cierto, las instituciones federales en que descansa la salvaguarda del pueblo de México, respondió hasta el límite de sus capacidades como ha sido en innumerables casos, en la reconstrucción fue el botín sobre el botín que ya insultaba en el gobierno del ex dictador Pablo Salazar Mendiguchía, en el Estado de Chiapas, México. Al “Gobierno” de Pablo Salazar, le cayó como anillo al dedo la tragedia generada por el “Stan”, fue una de esas cosas, que insultan a la condición humana, la tragedia premiaba a un ser que insultó con su gobierno autoritario, una y otra vez al pueblo de Chiapas, y que lo premio para ejercer más de once mil millones de pesos, para “reconstruir” lo destrozado por el Huracán.

En la “reconstrucción” finco la mayoría de su ambición, ahora se sabe debido a la auditoria generada por el gobierno actual de Juan Sabines Guerrero, respaldada por el Gobierno Federal de Felipe Calderón, que las irregularidades rebasan los mil millones de pesos, en información oficial del gobierno del estado de Chiapas, manifiesta que: en Tapachula, el secretario de la Contraloría, Francisco Sau Yáñez, dio a conocer que ‘con motivo de los daños provocados por el fenómeno natural ‘Stan’, y el respectivo proceso de reconstrucción, y ante la demanda ciudadana de esclarecer el destino y manejo de los recursos públicos ejercidos por el Gobierno del Estado, recursos que fueron asignados para atender necesidades de suma urgencia y extrema necesidad, el Gobernador Juan Sabines Guerrero, comprometido con la transparencia y rendición de cuentas, instruyó a la secretaría de la Contraloría iniciar con una auditoria a los recursos ejercidos para atender la contingencia. Por lo que el día 4 de octubre del 2007 se anunció el inicio de la misma’.

Señaló que hasta el momento han comparecido y sujetado a proceso de responsabilidad las siguientes personas: ‘Del Instituto de la Vivienda: Socorro del Carmen Domínguez Aguilar, Exdirectora; Óscar Cruz Decelis, excoordinador general ejecutivo; Eduard Chanona Valle, Exdirector de Administración; Arturo López González, Exdirector Técnico; Bibiana García de la Cruz, Jefa de Departamento; Gerardo del Carpio Trejo, Exjefe de Departamento de Recursos Financieros y Contabilidad; Roger Celerino Nanguyasmu Vicente, Exdirector Jurídico; Lucila Hernández Vázquez, Analista Técnica Especializada en funciones de Tesorera’. Se han resuelto ya tres procedimientos, inhabilitando a tres exservidores públicos del entonces Instituto de la Vivienda, por ocho, cuatro y tres años de inhabilitación y sanción económica por un global de 201 millones 87 mil 877 pesos, para los siguientes ciudadanos: Arturo López González, ex Director de Reserva Territorial y Control de Obra del INVI, con posterioridad Director Técnico, por un monto irregular de 158 millones 839 mil 425 pesos, e inhabilitación por un periodo de 8 años 3 meses. Roger Celerino Nanguyasmú Vicente, ex Director Jurídico del INVI, por un monto irregular de 711 mil 678 pesos e inhabilitación de 3 años 10 meses 15 días. Lucila Hernández Vázquez, ex analista técnica especializada con funciones de Tesorera del INVI, por un monto irregular de 41 millones 536 mil 773 pesos e inhabilitación por 4 años 9 meses.

También como consecuencia de esta auditoría, se han presentado las denuncias en contra de 21 ayuntamientos, siendo estos: Tapachula, Suchiate, Tuxtla Chico, Mazatán, Huehuetán, Tuzantán, Acacoyagua, Acapetahua, Escuintla, Huixtla, Villacomaltitlán, Cacahoatán, Pijijiapan, Motozintla, Bellavista, Siltepec, Mazapa de Madero, El Porvenir, Villacorzo, Ángel Albino Corzo y Montecristo de Guerrero’. Francisco Sau Yáñez, agregó que ‘a su vez se han presentado denuncias penales en contra de más de 300 empresas de particulares y 15 profesionistas en su calidad de supervisores de obra. Se han presentado 6 denuncias de carácter penal, en contra de más de 150 servidores públicos, que para no entorpecer las investigaciones correspondientes omito sus nombres, aunque todos prestaban sus servicios en las siguientes dependencias y entidades: Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil, por un monto irregular de un millón 435 mil 159 pesos, por falta de cumplimiento en las obras de puentes de hamacas.

Comisión de Caminos, por un monto irregular de 38 millones 974 mil 936 pesos, por deficiencias en la ejecución y pago de obras, así como la inexistencia de documentación comprobatoria del gasto. Comité de Construcción de Escuelas, por un monto irregular de 4 millones 808 mil 517 pesos, por deficiencias en la ejecución de obras y pagos de conceptos de obra no ejecutados. Comisión Estatal de Agua y Saneamiento, por un monto irregular de 18 millones 134 mil 215 pesos, al determinarse la inexistencia de documentación comprobatoria del gasto, así como deficiencias en la ejecución y pago de obras. El Instituto de la Vivienda, por un monto irregular de 967 millones 43 mil 41 pesos, por falta de documentación comprobatoria del gasto, aplicación de recursos a un fin distinto de su objeto, deficiencias en la ejecución de obras y deducciones no enteradas’…

Estas acciones, demuestran la voluntad de los Gobiernos, tanto del ámbito federal como estatal, en esclarecer el engaño y la negligencia ante la reconstrucción de la tragedia, una burla de la dictadura de Pablo Salazar, ante la fortaleza de pueblo de Chiapas, fortaleza que me motivó a unos días de ese suceso, escribir estas líneas, que son un fragmento de una obra que titulé “Una Piedra en el Coatán”:

LA TRAGEDIA

La lluvia escurría por las montañas, de forma imparable, era un alud de agua que se abalanzaba sobre la llanura chiapaneca, sobre esas poblaciones indefensas ante la fuerza de la naturaleza, el agua no respetaba a lo que se le ponía en frente, árboles, piedras, troncos, animales, todo arrollaba a su paso. La respuesta de las autoridades ante la amenaza fue muy lenta, los rebasó fácilmente, tal parece que fue el fiel reflejo de una gris administración, con decisiones torpes y erradas, la infraestructura urbana se colapso al llegar el golpe de agua a las principales cabeceras Municipales, colonias enteras fueron abatidas, la estructura social fue vulnerada, la gente al principio no daba crédito a lo que veía, las autoridades no sabían que hacer, no había coordinación, los pueblos pedían a gritos ayuda. Al principio no encontraron eco, la adversidad y la tragedia unió al la sociedad en su conjunto en cada rostro reflejaba una historia, de ayuda entre hermanos para conservar la calma y apoyarse ante la tragedia, fue una prueba al ser humano en su conjunto, otra prueba más para el pueblo Chiapaneco. La tragedia hermanaba razones ante las sin razones, el dolor y el sufrimiento de la gente los amarraba en un pacto no escrito de solidaridad entre seres humanos, el pueblo chiapaneco se aferraba a vivir en la tragedia, la gente pasaba por encima de la catástrofe, la fuerza de la vida los impulsaba a sobrevivir.

Anselmo, ya había llegado a la cabecera Municipal de Tapachula, su familia había quedado en su comunidad kilómetros atrás, en la otra orilla del Coatán, el torrente de agua, hacía cada vez imposible cruzar el río, el puente se derrumbó. Anselmo, al ver la dimensión de la tragedia, como un relámpago paso por su mente el peligro en que estaba su familia. Corrió, hasta quedar, exhausto y sin aliento pero por fin pudo llegar al otro extremo de su comunidad, el Coatán lo separaba de sus familia y su humilde vivienda, la cual desaparecían ante sus ojos incrédulos, fue tal su desesperación y el agobio de perder a su seres queridos, que no midió consecuencias. En un santiamén se encontró dando tumbos en las aguas turbulentas del Coatán, su cuerpo se entumecía ante el dolor de los objetos que lo golpeaban, era una marioneta, un objeto que las aguas del Coatán se tragaba, se afianzo de un tronco, pasaban por su mente recuerdos fugaces de su vida, la presencia de sus padres y hermanos, recordó toda su infancia y juventud, existieron destellos de felicidad y dolor, su vista era borrosa, solo veía lodo por todas partes, no sentía sus brazos ni sus piernas, no podía respirar, se asfixiaba por momentos, daba vueltas y más vueltas, estuvo en esa situación por tiempo indefinido, rodaba entre las aguas del Coatán, volvió a desfallecer. El agobio fue cesando ya no supo más de sí mismo, perdió la conciencia, al parar de rodar abrió su mente, y su corazón ante la adversidad.

-Anselmo, no debes de flaquear le decía insistente la vocecilla, recuerda que tienes por que y por quien luchar, no te des por vencido tan fácilmente, no te venzas, aun puedes hacer algo, no flaquees, aun quedan tiempos de esperanza.-¿Dónde estoy? En el soconusco, no existen árboles como estos, ni hace frío. Tapachula es tierra caliente, no reconozco ha esta tierra, solo me acuerdo que estaba dentro de las aguas turbias del Coatán, ya no siento ningún dolor, puedo ver a mi familia a lo lejos, corriendo entre los árboles, cantando, sonriendo, felices, ¿qué fue lo que pasó, fue un sueño, creo que fue solo una pesadilla?, no puedo moverme, no se donde estoy. ¿donde están mis brazos y mis piernas?. La vocecilla le susurró al oído con su característica voz celestial, Anselmo, seguía sin saber de donde salía esa voz que lo animaba y la daba fuerzas para existir, tal vez era la voz de su alma o su conciencia. -Ya ves, la vida da muchas vueltas y vueltas, somos seres transitables que rodamos en este mundo, hoy te tocó a ti, una vez me tocó a mi y así sucesivamente, no hay nada escrito, no existe nada determinado, tu consuelo será el que podrás disfrutar a tus seres queridos por tiempo indefinido, los verás crecer y ser felices. Tu dolor cesara, pero todo tiene su precio, a veces alto, a veces bajo, pero siempre un precio, según lo que hayamos cargado a través de nuestras vidas, lo que hayamos aportado, lo que sembramos es lo que cosechamos, tu cosechaste en igualdad de circunstancias, tanto cosas buenas como cosas malas, es justo el pago por vivir y revivir a tu familia.

Anselmo, levantó su vista al cielo, alturas que reflejaban cual espejo a todo el valle, por fín se logró ver plenamente, su cuerpo inerte, moldeado en forma redonda por la fuerza de las aguas del Coatán, en su cuerpo las extremidades, brazos y piernas ya no existían, su alma, su espíritu voló en por un valle celestial, su cuerpo, su cuerpo físico se convirtió en una roca, quedo petrificado mirando al cielo como una piedra del Coatán, una piedra cuyo símbolo de dureza, reflejaba la fortaleza del ser humano en desgracia, de ese ser humano que a pesar de la adversidad se levanta en lo más penoso de la calamidad, Anselmo, reflejaba a todos esos seres que sufrieron el embate de la fuerza natural, del “Stan”, sin echarse para atrás, fuertes como piedras del Coatán, Chiapanecos que poco a poco levantan piedra sobre piedra, tratando de edificar un nuevo destino, un nuevo rumbo de sus vidas, rumbo que al igual que la vertiente del Coatán, tome rumbos diferentes, ramificaciones de vida, algunas con sufrimientos, otras con felicidad, pero todas derivaban a un solo causal, el aferrarse a vivir.

A veces, la misma vida, la naturaleza o el destino o como queramos llamarle, nos hace ver cual somos, tan grandes, tan pequeños, tan efímeros. A veces se nos gasta la vida en creer que somos, en creer que existimos. En un solo espacio, en un solo momento nos damos cuenta que no somos nada, solo un momento deteniendo el tiempo, somos solo momentos, sufrimos, reímos, lloramos, amamos, soñamos y ganamos o perdemos según lo que creamos, tan solo para llegar a la conclusión que a veces no somos nada, que existen cosas mucho mas inmensas que nosotros mismos, unas veces dentro de nosotros y otras tantas de manera externa. En esto días sufren miles de seres humanos por todo el planeta a costa de fenómenos sociales y por causas de la naturaleza, en México, en el sureste Mexicano y en nuestras costas, sierra y soconusco Chiapanecas. Está en nuestros seres superar adversidades, desde el momento mismo de la concepción, nuestra vidas se forman a base de fuerza al superar adversidades, al caminar, al crecer y hasta en el morir somos seres transitables, somos seres que superan adversidades, somos semillas de vida, somos, solamente somos, ha caminar nuevamente que es cuenta nueva. Las piedras del Coatán simbolizan la fuerza y fortaleza de nuestros Hermanos Chiapanecos, al edificar piedra sobre piedra una nueva vida aun en la adversidad…

Sin embargo; estas líneas deben reflejar la justicia, ante la ambición desproporcionada de seres que en su momento tuvieron en sus manos la oportunidad de responder con honestidad ante su pueblo, de servir ante la adversidad, por lo que tienen que pagar el precio de esa ambición ante la destrucción, la cual fue antagónica e insultó la fortaleza del pueblo de Chiapas, que fue utilizado para satisfacer la ambición desmedida del Gobierno del Ex dictador Chiapaneco, Pablo Salazar Mendiguchía, el pueblo de Chiapas, superará una y otra calamidad, pero la mas insultante es que ante la tragedia y la pobreza, quepa la injusticia ante la calamidad…

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