Fernando Figueroa Montiel /ASICh
Ante la amenaza que existe, por rumores infundados de que me van a pegar una arrastrada, que me van a sacar del pelo y de que me desconocen como Obispo, por parte de los saqueadores de la Iglesia que han explotado y vivido de ella durante años, no me queda más que hacer una denuncia pública de lo que aquí ocurre, sostuvo el prelado de La Iglesia de San Pascualito, Fray Rogelio Carrillo Hidalgo.
Precisó que “está puesta la demanda ante la PGR. No he querido sacarlos por la prepotencia de estas personas, y no quiero armar ningún conflicto, porque hay muchos devotos de la iglesia que están encolerizados, y ellos están a disposición, pero no quiero caer en la confrontación.
Dijo que se quiso hacer a través de la vía legal, pero no acudieron para conciliar de manera pacífica su salida de la iglesia. Yo no los quiero aquí, son saqueadores de la Iglesia, han vivido durante años a costa de la Iglesia; yo no quiero tolerar eso, es un estrés estar viviendo aquí, en el ojo del huracán durmiendo con el enemigo.
Inclusive, reveló “al principio prácticamente me secuestraron, pero no quise denunciarlos”, y no han querido entregarme las llaves de la Iglesia.
Dijo que quien debe actuar es la autoridad, y no sé que están esperando, tal vez una confrontación para que actúen porque los feligreses están dispuestos a tomar la Iglesia y sacar a la gente.
Al relatar la odisea que ha vivido, Carrillo Hidalgo narró: “Recién muerto el arzobispo José de Jesús León Aguilar, ostentándose como priostes y mayordomos de la iglesia pretendieron tomar la Iglesia, posteriormente nos reunimos en asuntos religiosos, donde solo llegaron, abogados de estas personas. Ahí se llegó a la conclusión de que en esta Iglesia solamente debe permanecer el Obispo.
Posteriormente, se dio un problema interno con personas que no vivían aquí, personas que “dizque” trabajaban en este lugar, encabezados por uno de ellos que dice que es ahijado del finado arzobispo, el señor Roberto López Zúñiga y su esposa María Antonia Sánchez Mejía, ellos han querido apoderarse de la Iglesia, tomando el control de todo las ventas externas, las alcancías e incluso me quieren dar la mitad de lo que ganen por los conjuros. Ellos quieren imponer las condiciones y se creen dueños de la Iglesia, sin que tengan ningún documento que acrediten que pueden o deban estar dentro de la Iglesia.
Pero, la autoridad de la Iglesia soy yo y después el apoderado legal. Estamos viendo la manera de que estas personas se retiren porque lo único que están haciendo es saquear la Iglesia, han saqueado documentos, han saqueado lo que han podido. ASICh
