SERENDIPIA
Por Teodoro Rentería Arróyave
CAMPECHE, CAMPECHE. Una de las grandes culpables del analfabetismo científico, es la divulgación como tal, como la hacemos hoy en día y aquí, nos dice el doctor, Marcelino Cereijido Mattioli, en su artículo que a manera de prólogo presenta y explica la aparición de la nueva revista mensual de periodismo científico, “Serendipia”, la primera en la historia en el región del Bajío, que a partir de este mes editan: Julieta Isabel Espinosa Rentería y Jorge Arturo Alcántara Muñoz.
“El concepto de serendipia no se refiere al descubrimiento al azar, pues el azar no existe”, asegura el profesor y emérito de Fisiología y Biofísica del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, es lograr aterrizar lo que nuestro inconsciente, mucho más inteligente, nos está dictando. Esa es la importancia de Serendipia, del periodismo científico, insiste el investigador.
Efectivamente, serendipia, según se descubre en la navegación de la web, “es la capacidad de hacer descubrimientos por accidente o sagacidad cuando se está buscando otra cosa”, de acuerdo a la descripción de Ruy Pérez Tamayo en “Ensayos Sobre Ciencia, Medicina y Otros Sueños”; o en “la facultad de hacer descubrimientos afortunados por accidente” como lo describe Collins English Dictionary and Thesaurus; por su parte el American Heritage Dictionary dice que es la facultad de hacer descubrimientos afortunados por accidente, hecho u ocurrencia de tales descubrimientos o en caso de hacer un descubrimiento tal.
La más interesante explicación está en la carta de Horace Walpole a Horace Mann, que le enviara el 28 de enero de 1754: “Este descubrimiento es del tipo que yo llamo serendipia, una palabra muy expresiva que voy a intentar explicarle, ya que no tengo nada mejor que hacer; la comprenderá mejor con su origen que con definiciones. Leí en una ocasión un cuentecillo titulado “Los Tres Príncipes de Serendip”; en él sus altezas realizaban continuos descubrimientos en sus viajes, descubrimientos por accidente y sagacidad de cosas que en principio no buscaban, por ejemplo, uno de ellos descubría que una mula ciega del ojo derecho recorría últimamente el mismo camino porque la hierba estaba más raída por el lado izquierdo. ¿Comprende ahora la serendipia?
Para mayor ilustración el propio doctor Cereijido Mattioli, en su libro “Ciencias Sin Seso Locura Doble” dice que el cuento fue escrito en sánscrito y se refiere a la isla de Ceilán que se llama Shimhaladvipa (Isla donde viven los leones). Los árabes la introdujeron en Europa como “serendip”. Conscientes de que los árabes tienen dificultad para pronunciar consonantes sordas y la reemplazan por las sonoras correspondientes (p por b; no pronuncian Pedro, sino Bedro), los europeos corrigieron “serendib” por “serendip”. En el siglo XVIII el mencionado escritor británico Horace Walpole acuñó la palabra “serendipity” (serendipia), inspirándose en el cuento persa “Los Tres Príncipes de Serend”, insistimos, en que los personajes a veces descubrían cosas por casualidad.
Lo importante de todo esto concluye el también miembro nacional emérito del Sistema Nacional de Investigadores, nivel III, es el de luchar contra el analfabetismo científico. Al analfabeta científico hay que tomarlo como lo que es, una persona que no tuvo la suerte de acceder a la versión más avanzada del modelo de la realidad que inventamos los humanos. Hay que comprenderlo, quererlo y ayudarlo. Baste decir que si mis padres vivieran, ellos también serían analfabetas científicos, pues costearon mi carrera de puro amor a mí, no porque entendieran qué es la ciencia: fueron ellos quienes luego me creyeron a mí.
Serendipia tiene esa obligación con la divulgación científica, evitar toda dependencia, es decir, ser aliada en esa larga lucha contra el principio de autoridad burocrática, religiosa o de cualquier otra índole. La ciencia tiene que ser libre y necesariamente contar con los apoyos que ahora se le niegan, por eso concluimos, que mientras esta situación no se supere, México seguirá siendo dependiente de las naciones que si aprecian y apoyan a la ciencia.
Periodista y escritor. En teodoro@libertas.com.mx y felapvicemex@hotmail.com agradeceré sus comentarios y críticas. En vivo, de lunes a viernes a las 20:00 horas, tiempo del centro, en las frecuencias en toda la República de Grupo Radio Fórmula. En la ciudad de México, en el 14 70 de A. M. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.com, www.clubprimeraplana.com.mx
