COMENTARIO A TIEMPO

DE CHIVASLOCAS

Por Teodoro Rentería Arróyave

Más allá de “Chivas locas”, más allá de cadenas humanas, más halla de las legítimas posiciones con respecto a las propuestas presidenciales de las leyes secundarias de las reformas constitucionales, lo que resulta intolerable es que la agenda legislativa se le haga depender de los conflictos internos del Partido Acción Nacional.

A estos azules no les bastó con la “docena trágica” que nos impusieron, ahora sus diputados y senadores supeditan toda acción y toda responsabilidad a su actual contienda por la dirigencia de su partido, Acción Nacional, PAN, a tal grado que prácticamente está paralizando la mencionada labor legislativa.

Cualquier observador se sorprenderá, porque la división no se está dando entre los dos grupos que se disputan la presidencia nacional panista y que encabezan el actual presidente con licencia que busca la reelección, Gustavo Madero Muñoz y el que sigue siendo el alfil del ex presidente, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa o mejor dicho su defensor a ultranza de sus intereses, Ernesto Cordero Arroyo.

No, los legisladores del blanquiazul se han dividido en tres tribus, de acuerdo, esta designación pertenece por derecho propio a la llamada izquierda mexicana, más concretamente al Partido de la Revolución Democrática, PRD, bueno, como se decía antaño a las familias que lo conformaban, tampoco es así, la división se da por simples intereses de poder.

Expliquémonos, la lucha se da por dos razones: en primer lugar quedarse con los despojos del Partido Acción Nacional que desgraciaron al llegar al poder y la más ignominiosa, su acercamiento al poder constituido, el del Partido Revolucionario Institucional, PRI, faltaba más.

Esta triple división de los legisladores panistas, está representada por el rijoso, senador Javier Lozano Alarcón, por el líder de la fracción azul en la Cámara de Diputados, Luis Alberto Villarreal quien calificó al primero de “chivaloca”, por su actuación parcial al frente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes del Senado de la República, y por último el chihuahuense, Javier Corral, quien lo hubiera pensado, aliado con el líder moral del PRD, encabezaron la cadena humana, que fue cortada, y que ya no tenía razón de ser, porque antes de la misma el Gobierno de la República había ya quitado las banderas de la protesta.

En efecto, textual la nota del diario La Jornada, “el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo que el contenido de la pretendida ley de telecomunicaciones (relacionada con la intervención gubernamental de Internet) se diseñó para tener un espacio de opción en episodios críticos, pero como el asunto tomó un nivel inesperado en la opinión pública, se determinó retirar los artículos polémicos”, que incluye el tema de los contenidos.

Así las cosas o en el absurdo de que una contienda interna de un partido, en este caso el de Acción Nacional, obligue a mandar hasta junio la discusión y en su caso las aprobaciones de las leyes secundarias de Telecomunicaciones y la de Energía, lo único que se antoja concluir es la inexplicable tolerancia de las demás fuerzas políticas.

Periodista y escritor, Secretario de Desarrollo Social de la FELAP, Presidente fundador y vitalicio honorario de la FAPERMEX, ex presidente del Club Primera Plana. Agradeceré Sus comentarios y críticas enteodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com

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