COMENTARIO A TIEMPO

LA CONGESTIÓN DEL PRESUPUESTO

Por Teodoro Rentería Arróyave

MIAMI, BEACH, FLORIDA, ESTADOS UNIDOS. Todos los países democráticos tengan un régimen, presidencialista, parlamentario, semiparlamentario o monárquico, sufren anualmente los estragos de la aprobación de su presupuesto a ejercer al año inmediato.

Es una congestión que lacera en todo el organismo económico estructural de las naciones. Nadie se salva, todos los sectores están incluidos puesto que en una o en otra forma se ven afectados para bien o para mal.

La última terrible experiencia vivida por esta gran potencia, que obligó al presidente, Barack Obama a paralizar al Gobierno federal, y la decisión tomada ahora entre el Congreso y el Ejecutivo debe de servir de ejemplo.

Está claro, que estas experiencias deben de tomarse de acuerdo a las circunstancias y a las necesidades de cada una de las naciones, en una palabra deben de tropicalizarse.

Siempre hemos recurrido a la recomendación del maestro José de Ingenieros, quien en su obra magna, “El Hombre Mediocre”, enseñaba que toda persona que triunfaba era porque tomaba en cuenta sus experiencias y las experiencias de las demás en su conjunto; la que sólo recurría a sus propias experiencias se quedaba en la mediocridad, y obvio, la que ni sus propias experiencias le servían como acicate, estaba destinado al fracaso total.

Estados Unidos estuvo 16 días no sólo a punto de crearse un problema de consecuencias mayúsculas, sino inclusive de crear un colapso mundial de proporciones brutales, que nos hubiera afectado gravemente sobre todo a los países que somos partícipes de la interdependencia obligada.

Como se dio a conocer en su oportunidad, la Cámara de Senadores con mayoría Republicana, contraria al Partido del presidente Barack Obama intentó supeditar la aprobación del Presupuesto Federal del 2014, a que el mandatario demócrata suprimiera del mismo el renglón del costo de su sufrida Reforma de Salud.

Obama no aceptó el chantaje y paralizó al Gobierno, con todas sus consecuencias que dicha determinación podría acarrear. La respuesta de los medios, de la prensa en una palabra, fue a favor de la posición presidencial y de última hora los republicanos, sobre todo su ala radical del Tea Party, tuvieron que recular.

En este diciembre además se alcanzó un acuerdo de gran calado: El Senado de Estados Unidos aprobó el presupuesto federal, no para el año próximo, sino para los siguientes dos años. Un acuerdo al que se le ha calificado de crucial entre republicanos y demócratas que evitará en el 2014, un nuevo cierre del Gobierno.

Los mismos legisladores de ambos partidos calificaron el nuevo presupuesto de imperfecto, mismo que se puede perfeccionar con el tiempo, por ello el presidente Barack Obama lo promulgará sin tardanza.

Una buena experiencia, sino no perfecta, cuando menos tiene la solida garantía de contar con el techo económico que asegura continuidad para la gran potencia y un alivio para el mundo en general. Es el medicamento audaz de que no haya otro congestionamiento presupuestal.

Periodista y escritor, Secretario de Desarrollo Social de la FELAP, Presidente fundador y vitalicio honorario de la FAPERMEX, ex presidente del Club Primera Plana. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com

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