LAS PREOCUPACIONES DE OBAMA
Por Teodoro Rentería Arróyave
MIAMI, BEACH, FLORIDA. Son de revisarse cuáles son las principales acciones del presidente de Estados Unidos, Barack Obama o cuales dejó pendientes al término de este 2013, que representa el quinto año de su mandato.
Es más, sobre todo su perspectiva de lo que va ser el próximo 2014, para enfrentar con entereza y seguridad la situación actual representada con la preocupante baja de su imagen ante sus conciudadanos, sin tomar en cuenta el descrédito que se ha ganado a pulso en el exterior.
No es una pregunta, son varias, ¿a qué se deben los resultados de las encuestas que los ubican a la baja en su imagen, y obvio, en su desempeño como gobernante de la gran potencia mundial?
Las respuestas son más que sencillas, muy aparte del incumplimiento de muchas de sus promesas de campaña, en primer lugar su pretendida protección a los migrantes, se convirtió en que es el presidente estadounidense que más deportaciones ha realizado en la historia y aún no termina su administración.
Las otras dos causas que lo han colocado a la baja en su imagen, es en primer lugar la desnudada o ventaneada que le dio a nivel internacional el informante Edward Snowden, aunque no toda culpa es de su administración, sin embargo la toleró y sus conciudadanos no se la perdonan.
Por eso mismo. Obama llamó a un grupo de asesores de alto nivel para buscar una solución a la preocupante reclamación nacional e internacional que se produjo.
El resultado es un trabajo de 300 cuartillas, que no se pudo ocultar, y que para bien, fue dado a conocer inclusive antes de que se oficializara.
Los asesores, en el escrito, reclaman a la Casa Blanca mayor control político sobre la Agencia Nacional de Seguridad, NCA, por sus siglas en inglés.
Precisa el estudio que con el objeto de revertir tal situación Estados Unidos debe “usar sus capacidades de inteligencia de manera tal que proteja de manera óptima la seguridad nacional”.
Esto es, que los servicios de inteligencia desarrollen herramientas que no obliguen a almacenar las cantidades de datos de la actualidad, teniendo en cuenta que la ciberseguridad con el desarrollo tecnológico sea cada vez más importante.
Las recomendaciones se centran en no vulnerar la privacidad de los estadounidenses por error y en no “diseminar” información sobre extranjeros, “si no es relevante”.
Asimismo, se pide que no se vigile a extranjeros fuera del territorio, y que los funcionarios de alto nivel elegidos por el presidente tengan que conocer las tareas de espionaje más sensibles. Así mismo que el jefe de la unidad deje de ser un militar para ser asumido por un civil.
En conclusión, los criterios para espiar a un mandatario extranjero, deberán tomar en cuenta: si hay amenazas a la seguridad nacional, si existen “valores e intereses comunes” con ese país, si hay sospechas de que el mandatario esconde información y si no es honesto con diplomáticos estadounidenses, y los efectos negativos que ello pueda tener en la relación bilateral.
La otra decisión para calmar sus preocupaciones es la referente a la cita que tuvo Obama con los directivos de las compañías cibernéticas; ese será tema de otro día, por lo pronto estemos ciertos, de que el espionaje, como en todos los países, continuará más sofisticado, pero no dejará de ser espionaje.
Periodista y escritor, Secretario de Desarrollo Social de la FELAP, Presidente fundador y vitalicio honorario de la FAPERMEX, ex presidente del Club Primera Plana. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com
