>COMENTARIO A TIEMPO

Hasta los más escépticos y los más críticos tuvieron que recular cuando el presidente, Enrique Peña Nieto y los presidentes nacionales de los cuatro partidos más importantes del país, firmaron y entregaron al Poder Legislativo la propuesta de Reforma Constitucional de Telecomunicaciones.

Al igual que la anterior, ya aprobada por el Constituyente Permanente, la de Educación, esta nueva de Telecomunicaciones acabará de una vez y para siempre con los groseros y exagerados poderes facticos, al regresar al Estado la Soberanía, que nuca debió perder, en materia tan delicada para el desarrollo del pueblo y de la nación en general.

La propia Reforma prevé la creación de dos órganos autónomos con suficientes dientes para cumplir y hacer cumplir la ley a todos los involucrados en esta materia, se trata del Instituto Nacional de Telecomunicaciones y la Comisión Nacional de Competencia Económica.

Estos organismos, que no son poca cosa, ya que para el nombramiento de sus miembros integrantes se buscó una fórmula novedosa, por la cual intervienen en ese proceso, no solo los poderes Ejecutivo y Legislativo, sino además las universidades y los organismos de la sociedad civil.

Especial énfasis puso el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en la disposición de la nueva normatividad, por la cual ninguna concesión en radio, televisión y telefonía, en todas sus ramas, “se otorgará o se quitará por motivos políticos”.

Otro aspecto importante, es la oportunidad para los radiodifusores independientes, ya que el propósito de la Reforma precisa limitar a los monopolios, que durante años han saturado el espectro radioeléctrico del país.

Así, en esa forma, habrá una mejor repartición para los concesionarios que sufren en estos momentos, la situación de arbitrariedad de los grandes consorcios.

Lo más importante, por consecuencia, es el público usuario, al que por ahora se le obliga a escuchar y ver una televisión que se reparten dos consorcios y algunas cadenas de radio, a partir de la nueva normatividad tendrá ocasión de de escoger entre varias opciones.

Es obvio imaginar que a partir de esta situación la competencia beneficiaria al pueblo todo. Ya no era posible soportar una programación de contenidos chabacanos, de violencia y de música de mínima calidad, así como de un periodismo dirigido.

La competencia en los medios: radio y televisión, se espera que irá en beneficio de todos, para que los programas de la buena música, de las obras de teatro, de la danza, en fin de las bellas artes retomen los contenidos, que nunca debieron de haber perdido. Si el Legislativo así lo aprueba, México volverá por el sendero de la cultura, de la sapiencia y del periodismo libre y crítico.

Periodista y escritor. Secretario de Desarrollo Social de FELAP y Presidente fundador y vitalicio honorario de FAPERMEX. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com y felapvicemex@hotmail.com

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