COMENTARIO A TIEMPO

APROBADA

Por Teodoro Rentería Arróyave

Bastaron 26 días para que el Constituyente Permanente aprobara la Reforma Constitucional Educativa que propuso el presidente, Enrique Peña Nieto, seguramente por la aceptación generalizada que obtuvo.

Dicha iniciativa que reforma los artículos 5 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, tiene dos propósitos fundamentales: el de regresarle la rectoría de la educación al Estado, y a partir de ahí, elevar a niveles óptimos la propia instrucción desde la primaria hasta la media superior, para asegurar el desarrollo de la educación superior.

Tocó al Congreso del estado de Hidalgo ser el 17 en aprobarla para que surtiera efecto de Reforma Constitucional, así como al de Chiapas le correspondió ser el primero.

Es de resaltarse el hecho de que dos congresos más se han sumado a la aprobación: Baja California Sur y Yucatán, por lo que no es de dudarse que al final todos los congresos de los estados de la Republica la aprueben en esta gran cruzada por la educación de alto nivel en nuestro país.

La única oposición, no es precisamente de los trabajadores, sino de una camarilla sindical, que como todos sabemos, maneja a su antojo la líder vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, SNTE, Elba Esther Gordillo Morales.

Y para esa lucha en defensa de las canonjías, que han disfrutado durante años, ahora sí se une la disidencia representada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CNTE, que encabeza el maestro, Artemio Ortiz Hurtado.

Vale la pena mencionar, en el orden de aprobación, a los 19 congresos que a la fecha han respondido al llamado por la educación pública de México: Chiapas, Baja California, Coahuila, Aguascalientes, Estado de México, Tamaulipas, Veracruz, Querétaro, Colima, Guerrero, Chihuahua, Nayarit, San Luis Potosí, Durango, Sinaloa, Hidalgo, Campeche, Yucatán y Baja California Sur.

El argumento de los liderazgos mencionados, para oponerse a la Reforma Constitucional, a la que sólo le falta que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión le otorgue la formalidad necesaria para que sea enviada al Ejecutivo Federal y después el presidente, Enrique Peña Nieto para su publicación en el diario oficial de la federación, son en verdad sin consistencia alguna.

Por ser una reforma constitucional no se necesita que sea promulgada por el presidente de la República.

La mayoría de los jurisperitos, sobre todo los más respetables del país, han dicho que los argumentos a la Reforma Educativa y su posterior Ley secundaria carecen de todo principio jurídico, por lo que aunque traten de ampararse, como amenazan, los tribunales los desecharan por claramente improcedentes.

La sociedad en su conjunto está a favor de esta gran cruzada por la educación pública, gratuita, laica y de alto nivel, no podía ser de otra manera, representa el desarrollo de las presentes y nuevas generaciones de México.

Periodista y escritor. Secretario de Desarrollo Social de FELAP y Presidente fundador y vitalicio honorario de FAPERMEX. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com y felapvicemex@hotmail.com

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