COMENTARIO A TIEMPO

MODESTIA O VENGANZA

Por Teodoro Rentería Arróyave

La pregunta que se hace el mundo político y los interesados en sus personajes es constante: ¿a qué se debe la ya prolongada ausencia en la vida pública de la nación de doña Josefina Vázquez Mota, la fracasada candidata de las derechas a la presidencia de la República?

Es natural ese cuestionamiento casi popular, puesto que después de aceptar su derrota en un larguísimo, larguísimo discurso en la misma noche de la jornada comicial e inclusive sin conocerse aun los resultados oficiales, se ausentó de todo escenario.

Muy consciente de lo que revelaban las encuestas de salida que llevaron a cabo las empresas de la materia, le fueron suficientes a doña Josefina para saber que toda su campaña había sido un fracaso o bien, y aquí viene la especulación, la habían hecho zozobrar.

En esas condiciones, la ex secretaria de Educación Pública tomó distancia para alejarse mediante unas kilométricas vacaciones por Europa, según se dijo, para recuperar fuerzas o bien para recapacitar y analizar a profundidad lo que había sucedido.

Siempre hemos dicho que el triunfo de Vicente Fox Quesada en el 2000, quien siempre ha presumido de haber sacado de Los Pinos al Partido Revolucionario Institucional, PRI, fue “concertacesión”, sino cómo explicar que el candidato priista, Francisco Labastida Ochoa, prácticamente no hizo campaña electoral, en la cual la negligencia fue el común denominador, al dejar plantados a los participantes en mítines y también a incontables periodistas con los que se habían concertado entrevistas en radio, televisión y prensa escrita.

De ahí se desprende, que el “juguetito” tenía que devolverlo el Partido Acción Nacional después de que sólo se lo prestaron durante dos sexenios, doce años en que estuvieron a punto de entregarlo desecho. Para decirlo más claramente, se les deshizo el país en las manos, los resultados lo comprueban.

Revisemos la situación de doña Josefina Vázquez Mota, que es el tema, primero como triunfadora de la elección interna de Acción Nacional donde derrotó al alfil del presidente Felipe Calderón Hinojosa, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Ernesto Cordero Arroyo, su destino estaba más que escrito.

Ya como abanderada del panismo en las elecciones presidenciales, fue víctima de toda clase de atropellos al diseñarle campañas que fueron de tumbo en tumbo, además le incrustaron en su equipo a toda clase de personajes, inclusive, los que habían sido sus competidores. En una palabra, la dejaron morir sola.

Por eso mismo, concluimos que no sólo existentes dos vertientes para explicar la actitud de ausentismo de doña Josefina tanto en su partido como en la develación de su retrato en la Secretaria de Educación Publica con asistencia presidencial.

No, el dilema no está en que su marginación obedezca a una actitud de modestia o a una venganza ante la victimización de que fue objeto, es realmente, una posición de dignidad que la engrandece

Periodista y escritor. Secretario de Desarrollo Social FELAP y Presidente fundador y vitalicio honorario de FAPERMEX. Agradeceré Sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com y felapvicemex@hotmail.com

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