Alfonso Carbonell
De chile, de dulce y de manteca
De chile
Sabroso se ha puesto el ambiente político local cuando, en casi ninguna de las siglas políticas con registro, los desencuentros hacia el interior de sus dirigencias, que no habría que advertir de manera generalizada entre de su militancia, se dan un día sí y el otro también. La lucha por arribar a posiciones políticas dentro de sus propias dirigencias para luego usarlas de trampolín, el principal motivo.
Para el caso del PRD y tras el “cochinero” evidenciado en su pasada elección de dirigente nacional, bueno y claro, en las correspondientes a los procesos estatales que también tuvieron efecto y el nuestro entre éstos, han dado fiel muestra de que la democracia empezando por sus propios procesos internos de elección, son cosa que “no muy se les dé”. Así el PRD, quien en voz de su mentor principal el señor “Peje” Andrés Manuel López Obrador, ¡clamara!, respecto a la pasada elección presidencial en la que exigía, ante la presunta comisión de fraude electoral, que los votos se contaran, precisamente; “voto por voto, casilla por casilla”.
Bueno pues, y como para Ripley, ahora fueron los propios grupos perredistas contendientes a la dirigencia nacional del PRD (los “Chuchos” encabezados por Jesús Ortega y los “pejistas” por Alejandro Encinas), quienes tras denunciar el “cochinero” registrado en la elección, ahora, sí ahora, pidieron que se cuenten “voto por voto, casilla por casilla”. ¡Ándele sí! Una sopa de su propio chocolate.
¿Que en qué va a acabar todo este affaire? Por lo pronto y ante las evidencias de suciedad que arrojara la elección, la decisión tomada después de que ninguna de las partes en contienda (Jesús Ortega y Alejandro Encinas) dieran su brazo -izquierdo- a torcer, el interinato en la dirigencia nacional recayó en Guadalupe Acosta Naranjo, quien se venía desempeñando en la pasada dirigencia como secretario general, además, que ya ha sido ratificado por el Tribunal Federal Electoral. Lo que está por venir, coincidirán, es de pronósticos reservados. ¿División, escisión, enfrentamiento? (That is the question)
De dulce
Por lo que hace al PAN (con toda y su muy cuestionada “Reforma energética”), los vientos que soplan tampoco se pueden presumir de democráticos. ¡No qué va! Aunque éstos, más abusados y a diferencia de los perredistas, prefirieron irse por el camino corto (con todo y el riesgo de que se les apareciera el lobo) y en una especie de “fast track” electoral, eligieron, eso sí, “d e m o c r á t i c a m e n t e” (de entre uno y único) a su candidato a la dirigencia nacional al jovenzuelo Germán Martínez Cázares.
Ahora, y ya en pleno trance de la elección de su dirigente estatal en la entidad, los panistas no parecen haber aprendido la lección de la elección que su partido a nivel nacional recién les lego, y ya se disponen a sonar los “tambores de guerra” (¡ay mojo Pablo!) torno a la lucha por la Presidencia del partido. Las mafias así, bueno y mejor para que no se ofendan, los grupos políticos que conviven a su interior, ya se aprestan, decía, a blandir sus armas políticoelectorales para dar la batalla, misma la que por lo hasta ahora visto y trascendido, se espera sea descarnada. O por decirlo a la usanza perredista, esta sea un verdadero “cochinero”.
Sí, porque el grupo de los Méndez, Palomeques, Rojas, Cancinos y demás fauna adhesiva, se disponen a tomar -por enésima vez por asalto- la dirigencia de ese disminuido partido. Es decir, la pretensión, idea u propósito, no es otra de la que rolarse, una vez más en aras de su propio interés, las posiciones partidistas para sus aviesos propósitos. Y dígame si no: el anterior dirigente al actual Víctor Méndez fue, adivine adivinador, ¡Carlos Palomeque! Ahora y en complicidad de los ya mencionados, la nociva idea es ahora, entronizar de nueva cuenta a ¡Palomeque Archila! ¡Qué bonita familia! (Veremos dijo el ciego)
De manteca
En tanto el PRI partido, ahí se las lleva “mátalas callando” y como aún no son tiempos de relevo de su dirigencia estatal, un día sí y el otro también, está llevando a cabo su reestructuración a nivel municipal. Es decir, que mientras las otras dos principales fuerzas políticas en la entidad se debaten entre la levedad del “ser o no ser” el partido que se convierta en la mejor opción del electorado en el ya cercano 2009 (elecciones federales para diputados), en el 2010 (locales para diputados y presidentes municipales) pero más aún en el 2012 (locales, federales y presidencial; recuérdense que en ese año se homologarán las elecciones estatales con las federales), éstas se empeñen por mandar mensajes equivocados a su militancia y seguidores. A la ciudadanía en general.
Ya de salida
Cierto es que por lo que hace al PRI, lejos están de dar lecciones de democracia. No claro está. Lo que sí y eso está a la vista de quienes lo quieran ver, el PRI convertido como está en factor de decisión como fiel de la balanza de las reformas estructurales que urgen a México, éste está en el camino de construir amplios consensos para avanzar así, al menos a mí me queda claro, rumbo a la conquista en 2009 de la mayoría en la Cámara federal y así, en el 2012, construir una amplia alianza para reconquistar el poder presidencial. Y si no, pues no.
