Alfonso Carbonell
H. (¡salud!) Congreso
Ciertamente, la LXIII legislatura local con todo y sus 40 diputados y diputadas, se encuentra en receso, por lo que no será sino hasta mediados del mes de mayo que éstas y éstos nuestros “representantes populares”, se den cita en la sala de plenos para deliberar, de acuerdo a la “Agenda Legislativa”, agenda la que, por cierto, aún no la han dado a conocer oficialmente a la ciudadanía (me comenta el diputado priista Sergio Lobato García que ésta, la agenda, ya fue presentada por la Junta de Coordinación Política que preside, al menos hasta hoy día, el también diputado priista Sami David David a la Mesa Directiva del Congreso, pero que faltaría el acto protocolario de entrega al Gobernador Juan Sabines al igual, y tal y como lo estipula el ordenamiento legal, al pueblo entero), decía, para poder ver a estos en acción. Bueno, es un decir.
Pero mientras esto sucede, es decir, se apertura el segundo periodo ordinario de sesiones del primer año legislativo de la LXIII legislatura (¡uff!), entre tanto, las patadas bajo la mesa (directiva y junta) están a y en la “orden del día”. Porque ha trascendido -secreto a voces- que la bronca que, en efecto, soterradamente se está dando entre los titulares de la Mesa Directiva (MD) y Junta de Coordinación Política (JCP) -léase José Ángel Córdova Toledo y Sami David David-, pero díganme si no, se ha publicitado hasta la saciedad en los medios informativos sobre todo escritos y en éstos como artífices principales de esta reyerta cameral, aparecen los “columnistas” proclives a uno u otro de los personajes aludidos. Se ve, lee y entiende; “de que lado masca la iguana”. Me queda claro.
Así, y sólo así, se explica que el Presidente de la JCP David David, haya ordenado se lleve a efecto una “auditoria externa” a los recursos financieros que maneja el Congreso, ya que al parecer el señor de los dineros, que no es otro y de eso hace ya 13 años (¡recontra uff!) que el señor Gustavo Vidal Vidal (ya nomás falta que esté en la nómina José José), se negó con y por supuesto la asistencia y anuencia del señor Córdova Córdova, ¡perdón!, Toledo, a seguirle aflojando la lana porque según corren versiones, don Sami les estaba haciendo a los demás diputados coordinadores de fracción lo del chiste aquel de; “saco, tapo y recojo”. (Luego se los explico)
Así pues, ante la presunta “sublevación” del Director de Administración y Finanzas del ¡aché! (¡salud!) “Congrueso”, Tavo Vidal (inventariado ya), el contrariado Preciso de la JCP, ordenó “ipso facto” (que como dijera el histrión mexicano Fernando Soto “Mantequilla” me suena a que “se hizo pato”), una auditoria externa. Auditoria que, por cierto, a un mes de anunciada por el diputado David, está ni siquiera ha empezado porque según se argumenta, no es facultad exclusiva del Presidente de la Junta, es decir del diputado Sami David, solicitarla menos ordenarla. Corresponde sí, al pleno de la Junta, esto es, a todos los Coordinadores de las diversas fracciones parlamentarias en ella representadas, la decisión colegiada de ordenarla. Bueno, al menos eso dicen ellos mismos. En tanto por el lado de la Presidencia de la Junta, sostienen que el titular de ésta, sí está facultado por la ley reglamentaria a ordenarlas. Al saber.
Por ello digo, y parafraseando al insigne poeta chiapaneco Don Jaime Sabines: “yo no lo sé de cierto, pero lo supongo”; que lo que subyace en esta mediática cuan real confrontación de “intereses” ya bien políticos que, como lo argumento, también están los financieros, en nada aportan a la construcción de consensos y, por tanto, de acuerdos futuros en torno a las reformas de ley que requiere el estado.
Ya de salida
Por lo que “no se vale”, por decir lo menos, que mientras el Gobernador del estado, Juan Sabines Guerrero, se desgaste con llamamientos a la Unidad, a la Inclusión, a la Reconciliación y Paz sociales, en tanto que uno de los tres poderes, el contrapeso y como tal, equilibrio del poder, se enfrasque en luchas intestinas de tan baja estofa. ¡Serenidad señores! (¡Si estamos chupando tranquilos!)
