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Alfonso Carbonell

A 70 años de la expropiación

Se cumplieron setenta años de que el Presidente Lázaro Cárdenas del Río, declarara oficialmente mediante decreto del 18 de marzo de 1938 la Expropiación de la Industria Petrolera. La nota oficial en ese entonces lo explicó así: “El 18 de marzo de 1938, a las ocho de la noche, reunido a puerta cerrada con su gabinete al que le anunció su decisión de expropiar la industria petrolera se firmó el decreto expropiatorio. Dos horas después, en todas las estaciones de radio de la República, Cárdenas habló al país entero y le comunicó que se llevaba a cabo la expropiación de las empresas petroleras ante la intransigencia en su negativa a someterse a las leyes nacionales”.

El acto produjo una honda impresión en todo el país; y rápidamente se fue advirtiendo el apoyo de la opinión pública. El 23 de marzo hubo en la ciudad de México una enorme manifestación de respaldo que, según citan las crónicas periodísticas, superaba las cien mil personas…. El 12 de abril hubo una manifestación frente al Palacio de las Bellas Artes. Millares de mujeres de todas las clases sociales llevaron su cooperación para pagar la deuda petrolera. Las aportaciones iban desde gallinas hasta joyas valiosas (fuente: Google Internet)

Así pues, en un acto de inconmensurable patriotismo y valor civil, sin duda imprescindible para tal acción, el más grande presidente que ha tenido el México post revolucionario Lázaro Cárdenas, recupero para los mexicanos una de sus más grandes riquezas naturales; su petróleo. Petróleo que hoy, a 70 años de su nacionalización, dicen los expertos, se encuentra a tres mil kilómetros bajo la superficie marítima. He ahí el dilema.
Considerándoos

Pero, para entender de que se hablaba en esos momentos respecto de la propiedad nacional del energético y su contexto, aquí rescatamos los principales considerándoos que aparecen el decreto expropiatorio del 18 de marzo de 1938:

CONSIDERANDO.- Que es del dominio del público que las empresas petroleras que operan en el país y que fueron condenadas a implantar nuevas condiciones de trabajo por el Grupo Número 7 de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje el 18 de diciembre último, expresaron su negativa a aceptar el laudo proporcionado, no obstante de haber sido reconocida su constitucionalidad por ejecutoria de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sin aducir como razones de dicha negativa otra que la de una supuesta incapacidad económica, lo que trajo como consecuencia necesaria la aplicación de la fracción XXI del artículo 123 de la Constitución General de la República en el sentido de que la autoridad respectiva declarara rotos los contratos de trabajo derivados del mencionado laudo.

CONSIDERANDO.- Que este hecho trae como consecuencia inevitable la suspensión total de actividades de la industria petrolera y en tales condiciones es urgente que el Poder Público intervenga con medidas adecuadas para impedir que se produzcan graves trastornos interiores que harían imposible la satisfacción de necesidades colectivas y el abastecimiento de artículos de consumo necesario a todos los centros de población, debido a la consecuente paralización de los medios de transporte y de las industrias; así como para proveer a la defensa, conservación, desarrollo y aprovechamiento de la riqueza que contienen los yacimientos petrolíferos, y para adoptar las medidas tendientes a impedir la consumación de daños que pudieran causarse a las propiedades en perjuicio de la colectividad, circunstancias todas éstas determinadas como suficientes para decretar la expropiación de los bienes destinados a la producción petrolera.

Artículos expropiatorios

Artículo 1º .- Se declaran expropiados por causa de utilidad pública y a favor de la nación, la maquinaria, instalaciones, edificios, oleoductos, refinerías, tanques de almacenamiento, vías de comunicación, carros-tanque, estaciones de distribución, embarcaciones y todos los demás bienes muebles e inmuebles de propiedad de la Compañía Mexicana de Petróleo El Águila, S.A., Compañía Naviera de San Cristóbal, S.A., Compañía Naviera San Ricardo, S.A., Huasteca Petroleum Company, Sinclair Pierce Oil Company, Mexican Sinclair Petroleum Corporation, Stanford y Compañía, S. en C. Peen Mex Fuel Company, Richmond Petroleum Company de México, California Standard Oil Company of México, Compañía Mexicana el Agwi, S.A., Compañía de Gas y Combustible Imperio, Consolidated Oil Company of México, Compañía Mexicana de Vapores San Antonio, S.A., Sabalo Transportation Company, Clarita, S.A., y Cacalilao, S.A., en cuanto sean necesarios, a juicio de la Secretaría de Economía Nacional para el descubrimiento, captación, conducción, almacenamiento, refinación y distribución de los productos de la industria petrolera.

Artículo 3º.- La Secretaría de Hacienda pagará la indemnización correspondiente a las compañías expropiadas, de conformidad con lo que disponen los artículos 27 de la Constitución y 10 y 20 de la Ley de Expropiación, en efectivo y a un plazo que no excederá de diez años. Los fondos para hacer el pago los tomará la propia Secretaría de Hacienda del tanto por ciento que se determinará posteriormente de la producción del petróleo y sus derivados, que provengan de los bienes expropiados y cuyo producto será depositado mientras se siguen los trámites legales, en la Tesorería de la Federación.

Ya de salida

Así pues, México y los mexicanos todos, estamos en el vórtice de nuestra historia pero y para nuestro infortunio, también en el de nuestro futuro. Habrá que entonces, y por supuesto bajo estos preceptos expropiatorios, que en materia de soberanía nacional de nuestros recursos naturales y energéticos en particular (el petróleo); ¡Ni un paso atrás! Me queda claro. Pero lo que sí es necesario y urgente, ante la imposibilidad tecnológica, humana y financiera de explorar y explotar nuestros recursos, se recurra a otros esquemas de participación de la iniciativa privada nacional y extranjera. Los “ismos”, es decir, los nacionalismos, autismos, fanatismos y demás ismos, en una economía globalizada como la de hoy éstos ya no operan. El Presente y Futuro de la Nación desde hace 70 años como hoy, están anclados al Petróleo.

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