Alfonso Carbonell
XXI Aniversario luctuoso
En un ambiente festivo pero envuelto en la nostalgia y los recuerdos, de manera puntual, los “Sabinistas” de antaño como los neosabinistas de hoy, los primeros claro está, legionarios de Don Juan Sabines Gutiérrez, en tanto los segundos, obvio, de Juan Sabines Guerrero, se dieron cita para conmemorar el XXI aniversario luctuoso de Don Juan, ex gobernador del estado y hoy, en manos de su vástago el joven Juan. La historia, parece repetirse.
Y parece repetirse porque, y aclaro sin afanes comparativos, Don Juan en su paso por la gubernatura (1979-1982), como nunca antes, detonó para el estado y en especial para Tuxtla Gutiérrez, su modernización y lo mismo logró en materia agrícola que Chiapas fuera el segundo productor nacional de maíz, sólo atrás del estado de Jalisco; que puso a Tuxtla en el mapa de las ciudades con mayor índice de desarrollo. Sus obras, pese al tiempo transcurrido, aún se yerguen altivas por toda la ciudad.
El Palacio de gobierno, sede del poder ejecutivo; el palacio -así llamado- federal en donde se asientan, por supuesto, dependencias federales, el edificio “Plaza” atrás de Catedral, catedral que fue remozada en su administración y el propio Palacio legislativo sede del Congreso. Y ya ni que decir de las decenas de colonias erguidas por su gobierno (Infonavit Grijalva, El Rosario y la 24 de Junio, entre otras), como el regularizar y dotar de servicios públicos básicos a la que hoy es conocida como La Patria Nueva, populosa colonia asentada en el nororiente de la ciudad capital, precisamente -diría el slogan del joven Juan Sabines- asentada “al pie del cañón”.
La pavimentación de cientos de calles y la modernización de sus vialidades, ahí están y muchas de ellas casi intactas a pesar del paso del tiempo. La gran Avenida central y Calle central (aunque a ésta ya le hace falta una readoquinada) ejes que parten en cuatro a la gran Tuxtlán, símbolos en su tiempo -como ahora- de modernidad. “Sus hoyo con luz” -paso a desnivel de la 1ª norte, sus “palos con lumbre” -semáforos, y su “calle abotonada”, la avenida central, son los nombres con los que, un tanto en broma y no, eran expresiones con las que el pueblo se refería a algunas de sus obras. “A que tiempos aquellos señor Don Simón”.
Pero sí esto referido solo aduce a su obra material, su aspecto social y humano nos llevaría a recordar, tener presente y emular, tantas “obras” y acciones que en materia de bienestar social y sensibilidad humana, su carisma y carácter impuso como sello de gobierno. La creación del Isstech (Instituto de Seguridad Social de los trabajadores del estado Chiapas), o la homologación de prestaciones del magisterio estatal con el federal, botones de muestra.
Hablar pues, de Don Juan Sabines Gutiérrez, tanto de su obra material como social, coincidirán, nos llevaría a consumir páginas enteras y aún así no acabaríamos. Pero tal vez sí valga agregar a este somero repaso de un hombre de su tiempo comprometido con su gente, a la vez un hombre excepcional que siendo ciertamente enérgico en sus determinaciones, igual era capaz de conmoverse ante el dolor humano, supo, como ninguno hasta ahora, ganarse no sólo el cariño de su pueblo sino, por igual, ganar su voluntad y su confianza. Hoy, como entonces, como ahora y como siempre, la figura de Don Juan Sabines Gutiérrez se agiganta con el paso del tiempo, porque supo cumplir con creces su máximo slogan y compromiso de gobierno: “¡Hechos no palabras!”. Me queda claro.
Ya de salida
Ahora, y con ese gigantesco reto, doble reto que ante sí se le planea hoy al Gobernador Juan Sabines Guerrero; primero; el de igualar y porque no, de superar la obra material realizada por el mejor gobernador que ha tenido Chiapas, y segundo; porque de quien hablamos es su padre. Y si mucho me apuran adelantaré, que en el camino que va el joven Sabines, sin duda alcanzará no sólo superar la obra material de su padre sino, de también, llegar a ser recordado como uno de los mejores y más queridos gobernantes de Chiapas. Por el bien de Chiapas y todos los chiapanecos, deseamos que “así sea”.
