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Alfonso Carbonell Chávez

“Chiapas es en el cosmos…

Retomando sólo esta idea central que el poeta Enoch Cancino Casahonda lanza como apertura de su oda poética “Canto a Chiapas”, hoy bien podríamos replantearla para definir sí, como lo concibió el poeta es y sigue siendo… como una flor al viento”. Y metafóricamente tal vez, solo tal vez, lo siga siendo. No entraré al terreno del análisis que la poesía referida en sí misma podría plantearnos porque sí; “escélula infinita que sufre, llora y sangra”… pues, la verdad ¡estamos fritos! Sirva entonces de preámbulo para replantearnos algunas, solo algunas preguntas. Por ejemplo; Chiapas en los últimos digamos 30 años en realidad ha cambiado; o simplemente es un proceso evolutivo de las especies que refería Darwin.

Es decir, si sumáramos a los discursos que durante los últimos cinco sexenios nos han recetado los políticos aldeanos empezando por quienes han gobernado la entidad los miles de millones de pesos que según éstos se han derramado para beneficio de las y los chiapanecos, ¡uta!, me cae que ya habría más ricos que pobres en Chiapas. Amén claro, de que tendríamos carreteras de primer nivel, escuelas hasta las más apartadas comunidades. Qué decir de centros de salud, hospitales de tercer nivel y clínicas por doquier. ¿O no? Pregunto no se esponjen. Porque tal y como lo advertía Cancino Casahonda a quien tuve el privilegio de conocer y no solo eso sino de echar “traguito”, de que si Chiapas es como una flor al viento ¡le compraría la cita poética la cual ha sido vigente ayer, hoy y siempre!
Chiapas es en el cosmos… (II)

Así por décadas, Chiapas ha sido como una flor al viento y los políticos de los diferentes signos e ideologías han soplado siempre a su favor. De sus “causas”. De sus bolsillos. Cuantas historias de verdadera rapiña sexenal se pueden contar en los tiempos de Chiapas. Al igual que en los tiempos de canallas. Se hace pues no solo necesario sino urgente de “es para hoy”, que las y los chiapanecos nos armemos de valor civil para denunciar cualquier tipo de tropelías que pudieran estarse cometiendo ya bien en el ámbito municipal o estatal. Incluso federal a través de sus delegados. Porque lo que no sevale y es realmente reprochable, que la ciudadanía se vuelque o volqué, siempre ha sido así, con denuncias y señalamientos “a toro pasado”.

Porque ahí tienen ustedes amables y respetados lectores, por ejemplo, nosotros los periodistas. Aunque hay, como en los canes razas (¡cajúm!), muchos han mostrado el cobre de la peor manera. Trataré, con este ejemplo hipotético (¿?) ilustrar a qué quiero referirme; hay quienes y que conste que no fueron dos ni tres, que desde el inicio de la era Sabines (Guerrero) en el gobierno del estado, le rendían pleitesía, le quemaban incienso y no reparaban ¡ni en un poquito de dignidad!, para llenarlo de lisonjas. Pero ya casi al final de su mandato y eso sí con las alforjas repletas por el pago a su estulticia cómplice, terminaron crucificándolo. Está en sus genes. Lo volverán a hacer. Me queda claro.

Chiapas es en el cosmos… (III)

Entonces, sin duda el panorama se torna harto complejo pero considero no infranqueable. Todo es cosa que nos decidamos. Hoy escucho voces que denuncian hechos y actos verdaderamente deleznables en la acción de la administración pública. Han señalado, por ejemplo, que en la secretaría de Seguridad Pública estatal se venden plazas, bajo el mecanismo de; te contrató sí pero los dos primeros meses de sueldo serán tu pago. ¡Imagínese usted lo que van a tener que hacer esos pobres elementos para recuperar lo descontado! También lo de la venta de plazas en el magisterio, ahora evidenciado por el Censo Nacional del sector educativo ordenado por la secretaría de Educación Pública al INEGI, aunque no dicho así, nos arrojan datos relevantes como, ahí le van; maestros con doble plaza, maestros fantasmas, es decir están en la nómina pero nadie los conoce. Maestros que ya murieron, se jubilaron o ya no laboran en el magisterio pero eso sí, siguen en la nómina.

En fin, no es que todo esté mal o patas pa’rriba, no. Lo que sí y vuelvo al entuerto inicial; miles de millones de pesos nos dicen y nos obsequian día con día sobre las inversiones en materia educativa, de salud, de infraestructura, de apoyos para el campo y miles más y que esperamos por salud del estado y del país, en realidad se estén ejerciendo. Pero la reflexión va en el sentido y como reza popular refrán de que “la burra no era arisca… ¡la hicieron!” y ya decía yo que por discursos nuestros políticos no paran. Y solo basta echarse un clavado al buzón de la memoria histórica (hemeroteca) para corroborar, que los mismos discursos, con los mismos propósitos salvadores y año con año y sexenio tras sexenio aumentados, para darse cuenta que Chiapas, como lo visionaba ya desde entonces el poeta Enoch Cancino Csahonda que: “Chiapas es en el cosmos como una flor al viento, es célula infinita que sufre, llora y sangra. Invisible universo que vibra, ríe y canta”. ¡Nos quede claro!

Ya de salida

¿Pues qué cree? Me cuentan de buena fuente que las oficinas centrales del Colegio de Bachilleres de Chiapas, sí esas que están allá por el parque del oriente (por cierto que a cómo van las obras de remodelación, del parque claro, espero las inauguren antes de que termine su administración el gobernador Velasco… je)pues qué cree; están a punto de venirse abajo. Le explico, dichas oficinas modernas en su tiempo por cierto, están asentadas en un suelo –me explican- arenoso expansivo (¿?) por lo que cuando llueve se reblandece la tierra y afecta de manera severa la estructura del inmueble. Pero cuando hay tiempo de secas (como las de ahora) la tierra de aprieta y compacta lo que causa fisuras en la estructura…// Me comentan que allá por el año 2002 en el que gobernaba Pablo Salazar y quien estaba al frente del Cobach era un político, Arturo Velasco, le ordenaron evacuar el lugar porque se corría un grave riesgo. Se empezó entonces a buscar alternativas, pero finalmente y olímpicamente les valió madres la seguridad de los trabajadores que ahí laboran. Concluyo; entiendo que la única preocupación del dicente es, me queda claro, la seguridad de sus compañeros que al igual que él laboran en el citado inmueble. Ahí está pues la información para que se tome una decisión a tiempo por parte de las autoridades respectivas. No vayan a salir que después de ahogado el niño quieran tapar el pozo. Este asunto es serio, la vida de cientos de personas corre riesgos inminentes. Su director hoy me preguntarán; ¡al saber!Pero sobre él recaerá la responsabilidad de cualquier percance…// Me queda claro.

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