Alfonso Carbonell Chávez
Aniv. Rev.
La verdad, así como chiste de mal gusto hoy 20 de noviembre de acuerdo al calendario cívico nacional, habrá de celebrarse uno más de los aniversarios de la Revolución Mexicana. El 103 por cierto de su gesta. Pero decía y he ahí el título de la entrega de hoy y es qué, acostumbrados como estamos los mexicanos de ponerle a nuestros hijos el nombre que de acuerdo al calendario de Galván ese día se festeja sea éste; Teodomiro, Nepomuceno, Herculano (mmm) o Leodovigilda Virgen (je), así pues, acudieron unos paisas hace ya unos años a bautizar a su vástago y al preguntarles el padre (cura pue’) de cómo iba a llamarse el chamaco, al unísono los padres es decir mamá y papá respondieron; Aniv Rev… el cura más que sorprendido contrariado les dijo, ¡pero hijos ese no es un nombre católico (el padre también en su supina ignorancia pensó era un nombre judío o árabe al saber) y así no lo puedo bautizar! Entonces los padres aún más sacados de onda le interpelaron al clérigo y espetaron; ¡pero padrecito si nació el veinte de noviembre y el calendario ese día marca que es Aniv Rev!; ante tal revelación el padre consultó su calendario y en efecto ese día era día del Aniversario de la Revolución (mexicana) pero venía abreviado. ¡Flop! (dixit Condorito)
Esto que debiera ser serio, es decir el aniversario de la gesta revolucionaria, parece más a un mal chiste porque díganme si no ¿qué festejar si tras de la muerte de casi un millón de mexicanos y el derrocamiento de la dictadura porfirista los mexicanos a ciento tres años a poco estamos mejor? Digo porque como bien registran las estadísticas oficiales de la existencia de poco más de 53,3 millones de mexicanas y mexicanos en condiciones de pobreza y de entre estos de menos 7,3 en condiciones de hambre. Digo si eso tenemos que festejar hoy, ¡maldita la cosa! Sería igualmente un despropósito no registrar que pese a ello, y ellos los gobernantes, la nación mexicana expresada caricaturescamente como un cuerno de la abundancia, insisto pese a su voraz e impresionante rapiña, este país se mueve, palpita y espera su reivindicación.
Aniv Rev (II)
Me resisto así, a creer que la mayoría de mexicanos en el país tenga hoy algo que festejar, digo a no ser que la selección mexicana de futbol como se esperaba, hubiera logrado su pase al mundial al no perder contra Nueva Zelanda. ¡Qué pictes! Bueno al menos el presidente Enrique Peña Nieto ya tendrá doble motivo (con todo y “roqueseñal”) de festejo. Habrá, ciertamente, quienes hoy celebren con tequila y pambazos este 103 aniversario. Y claro de entre de esos los así llamados “cachorros de la revolución” en su edición tercera. Es decir, por ejemplo, desde el mismísimo presidente Peña de estirpe política herederos de la “revolufia”, hasta nuestro gobernador Manuel Velasco Coello. Y a manera de mero ocio cito apellidos, algunos verdaderamente de alcurnia en tanto otros (los más) de no buenos precedentes; los Madrazo, las Ruiz-Massieu, los Silva-Herzog, los Reyes-Heroles, las Gordillo solo botones de muestra. En lo local les parece; los Albores, los Melgar, los Robledo, los Ochoa, etc., etc. Sí, todos de alguna u otra manera, cachorros de la revolución. Buenos o malos, usted juzgue.
Y no es que “todo esté podrido en Dinamarca”reza dicho coloquial; (“Hamlet”/William Shakespeare) pero la excepción solo confirmaría la regla. Decíamos, hoy a 103 años del inició armado de la revolución, al igual que Adolfo Gilly (“La revolución interrumpida”) nos seguimos preguntado; ¿qué ganó el pueblo mexicano?, qué las comunidades indígenas, qué la educación, qué la salud y la alimentación, ¿qué ganó la democracia? Son preguntas qué, ante el escenario actual de luchas y reyertas entre los grupos políticos y sus partidos, entre los poderes fácticos y sus intereses, entre los maestros y los niños (qué más), entre la corrupción y la impunidad, entre la creciente inseguridad y la ineficacia gubernamentales, insisto, las y los mexicanos nos seguimos haciendo a más de cien años de revolución la misma pregunta ¿qué festejar? Me queda claro.
Aniv Rev (III)
Y mire para ponerlo en contexto, déjenme comparta esta investigación o reporte, que periodistas del periódico ADNpolítico.com (su versión en internet) publicó apenas ayer martes y que se refiere al ranking de los mejores pagados para el 2014 (que obvio son los mismos del 2013)para que vean a quiénes sí, la revolución les sigue haciendo justicia: (Percepciones anuales brutas antes de impuestos/millones de pesos); Ministro Presidente de la SCJN, 6.3; Presidente Magistrado del TRIFE, 6.3; Presidente de la República, 4.2; Presidente Consejero del IFE, 4.1; Presidente de la CNDH, 4.1; Presidente del INEGI, 3.3; Presidente del INEE (Instituto nacional de Evaluación Educativa) de reciente creación, 3.3; Senadores, 2.7 y; diputados federales, 1.9 millones. Solo botones de muestra. Otros más; Auditor Superior de la Federación, 4.2; Secretario general de la Cámara de Diputados, 3.6; secretario general de la Cámara de Senadores, 3.3; Secretario ejecutivo del IFE 3.5; Presidente Comisionado del IFETEL (Instituto Federal de Telecomunicaciones), 3.3 y; Presidente de la Comisión Federal de Competencia Económica, 3.1 millones de pesos anuales. Y ahí sígale sumando; subsecretarios, directores, subdirectores, gerentes, asesores y mil más. Ah y en las entidades federativas, bueno para qué enlistarlos, solo haga un ejercicio de homologación y tendrá las respuestas. Pero también por nuestra parte investigaremos el dato. En breve se lo daremos a conocer.
Ya de salida
Y ya que hicimos alusión a la frase de Shakespeare de su obra “Hamlet”; “No todo está podrido en Dinamarca” (“Something is rotten in the state of Denmark”), los dejó (un verdadero hallazgo) con un artículo o comentario del periodista Gabriel Sánchez Andraca, del Diario “Cambio de Puebla” (diariocambio.com.mx/19-11-13) que publica con el título, sugestivo título de; “No todo está podrido en Dinamarca”. Aquí la cita…// Aquí mismo hemos dicho que tal pareciera que los aspirantes a presidentes municipales, salvo raras excepciones, no quieren ser alcaldes, quieren ser ladrones. Son tres sus principales metas: tener una camioneta nueva, tener una nueva casa y tener un nuevo amor.Y no son pocos los presidentes municipales que una vez que son electos y que su triunfo es reconocido, corren a alguna agencia automovilística, para escoger el nuevo auto que estrenarán al tomar posesión. También empiezan a buscar un nuevo modelo de casa, y al terminar, un buen número tiene demanda de divorcio. Hace ocho años, de los 217 alcaldes, 38 tenían este problema, el del divorcio.Pero bueno, por fortuna hay quienes escapan de ese modelito y tienen la real intención de buscar el mejoramiento de su pueblo…// Sin palabras… Me queda claro.
