Alfonso Carbonell Chávez
A propósito
Rara palabra sin duda y acaso a veces empleada pero con una profundidad a veces, también, inexplorada. Recuerdo cuando era jovencito (uuu) así es, cuando advertíamos algún suceso ocurrido que dañaba ya bien a uno en particular, a los compañeritos u ocasionaba daño en propiedad ajena mueble o inmueble (je), y siempre por uno de los que se destacaban como “malillas” (¡chaco malcriado!, decía mi bisabuela Josefa), la palabra para sindicarlo sin prurito alguno era diciéndole con claridad; ¡lo hiciste a propósito! Es decir causar un daño consiente y previamente maquinado. (Propósito; intención, plan, maquinación). Pero trasladando el concepto al mundo de los adultos, es decir, ya no como una broma estudiantil, actuar a propósito en su acepción de maquinación nos llevaría, irremisiblemente, a pensar, mal, si es que no todo este movimiento fraguado por los maestros agremiados a la CNTE (Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación) en contra de la Reforma Educativa es un acto previamente maquinado para conseguir imponer ¡no una contrapropuesta en el tema educativo mucho menos tendiente a elevar su calidad!, sino para el logro de prebendas y privilegios. Es decir actuaron deliberadamente “a propósito”.
A propósito (II)
Porque déjenme lo ponga en contexto a ver si me explico; si regresamos las manecillas del reloj reformista del actual gobierno de Enrique Peña Nieto, la primera que se aprobó ya siendo él presidente (aunque habría sido propuesta por su antecesor Calderón) fue la Reforma Laboral, de la que los maestros de la CNTE ni chistaron porque nunca se enteraron qué contenían ni los alcances de la misma. Y ahora cuando la reforma educativa y sus leyes secundarias sobre todo la del Servicio Profesional Docente habla del proceso evaluativo como una forma y la única de poder acceder a mejores niveles salariales y de ascensos; ah y claro que ahora las plazas se concursarán, se indignan y se sienten acosados laboralmente. Insisto, será que ya leyeron las nuevas leyes que considera el nuevo espectro laboral en México. Ahí es donde deben ocuparse cumplir y preocuparse porque si no se presentan a dar clases y persisten con su esquema de desafiar a la autoridad educativa, entonces, decía, que asuman las consecuencias.
Porque están tan preocupados de las nuevas leyes educativas sobre todo en su aspecto laboral, que no se han percatado que las vigentes en materia laboral es decir la propia ley del trabajo vigente, misma que considera (antes y ahora) el cese de todo trabajador que abandone sus labores por más de tres días consecutivos sin justificación alguna. Así de fácil. Me queda claro.
A propósito (III)
Pero volviendo a la Reforma educativa que fuera aprobada por el Constituyente Permanente, es decir, por las dos terceras partes de las y los senadores y diputados federales y 50 por ciento más uno de los congresos de los estados (fueron 24 estados en su momento más de las dos terceras partes), con lo que se reformó la Constitución en sus artículos tercero y el 73. El hecho ocurrió en febrero y las movilizaciones de protestas de la CNTE apenas iniciaron el pasado 19 de agosto bajo la consigna única de derogar la reforma constitucional. Qué despropósito. Ciertamente a raíz de la aprobación de las reformas constitucionales en materia educativa, su arenga de derogación quedaba sin lite. Sin sentido práctico. De ahí que se agarraron del único bastión que les quedaba para quedarse en plantón permanente; la no aprobación de las leyes secundarias, a saber; Ley general de educación, la ley que crea el Instituto Nacional de Evaluación Educativa y la más controversial desde el punto de vista de los disidentes; la Ley del servicio profesional docente.
Con sus movilizaciones y su arribo abrupto y violento a la Cámara de Diputados en donde se procesarían las leyes referidas, les valió para qué, a petición de los perredistas, la tercera ley enunciada no se discutiera y se esperara a escuchar la voz de los maestros de la CNTE. Así, se corrieron versiones, la violencia y la protesta habrían ganado su primer round al gobierno. Este hecho, es mi percepción, lejos de hacerlos entrar en razón y dialogo basado propuestas, los catapultó y alimentó las protestas. Me queda claro.
Corolario
Entramos ya a la recta final de este episodio, y no lo planteo como pregunta sino como aserto. Porque qué camino les queda ahora a las y los maestros plantados en la capital del país o los que están en la capital del estado, si no es una salida digna sin que se sientan vencidos. Una salida en la que reconozcan y no estoy hablando de la dirigencia de la sección siete de Chiapas, sino los que han sido los líderes visibles que encabezan el movimiento y que han sido los interlocutores con el poder legislativo y el ejecutivo en la Ciudad de México, que hay tiempo para reagruparse pero en torno al debate de la propia reforma, a través de jornadas informativas y de análisis de los alcances, contenido y beneficios o no, que dicha reforma presenta. Pero ya no pueden con el argumento de derogar la reforma o de que se vete la ley; peor aún que insistan a su llamado de desobediencia civil o rebelión ante el todo o nada. Hay espacios para repensar el Modelo Educativo Nacional de manera integral, es cierto y es posible. Tan es posible, que así lo han reconocido legisladores del PRD, PAN y hasta del PRI. Lo que sí ya no es admisible, que sigan entorpeciendo y lastimando a millones de niños, niñas y jóvenes que igual y constitucionalmente, tienen el derecho a la educación y los maestros… la obligación de educar. No se equivoquen.
Ya de salida
Quiero cerrar estos comentarios utilizando el término que sirvió de pretexto para el entuerto, pero ahora en sentido positivo; que sí, que si fue a propósito toda esta movilización pero para levantar conciencias en torno al tema educativo. Que su voz histórica ha sido el acicate principal para que las actuales autoridades en la materia y devenidas de la voluntad política inquebrantable del presidente de México Enrique Peña Nieto y de por supuesto en un hecho inédito en la historia del país, con el concurso y beneplácito de las fuerzas políticas principales de este país, la Reforma Educativa hoy, sea un hecho y no una quimera. Un sueño largamente acariciado incluso por los propios que hoy presentan férrea resistencia. Una realidad para alcanzar mejores estándares educativos en todos los sentidos, ámbitos y direcciones…// ¡Que ya no más!, la educación volverá a estar secuestrada por los poderes facticos de este país llámense sindicatos, medios de comunicación, ni credos ni ideologías. Ya no más…// Nos demos tiempo para repensar el México que queremos pero sobre todo el México que merecen las nacientes generaciones. Nos les arrebatemos el futuro negando las realidades del presente. No les arranquen ¡Maestros y Maestras!, se los digo de corazón, la única posibilidad cierta de esperanza que solo se finca en una buena educación. ¡No lo hagan por ustedes, háganlos por los que quieren; sus hijos, su estado…su País! Que ¡Viva Chiapas! ¡Viva México!..// ¡Me queda claro!
P.D.- Por si no se van los mestritos del Zócalo ni en el DF ni en Tuxtla, yo ya di mi grito. Je.
