Alfonso Carbonell Chávez
Luna de miel (y no en Acapulco)
Rezan los clásicos que, cada nuevo gobierno entra en una especie de “luna de miel” con sus electores durante los primeros cien días de su gobierno, tiempo suficiente, de dice, para saber sí lo prometido en campaña tiene visos de cumplirse o está lejos de ser. Así cuando un candidato ganador prometió combatir la corrupción e impunidad, sus electores esperan actúe en consecuencia una vez asumido el poder. Caso contrario, la desilusión en cascada puede ser mal augurio para el gobierno entrante y para todos. Me queda claro. Si en campaña se sostuvo que con el apoyo de los votantes el municipio, estado o país iba a empezar su repunte su desarrollo y mejores condiciones de bienestar, debe de buscar por todas las formas posibles y los arrestos suficientes de que tal compromiso se cumpla. Es menester o el desencanto es la consecuencia. ¿O no? Es pregunta no se esponjen.
Ciertamente cuando uno llega a la “casa nueva”, no espera encontrarse uno que los caños del sistema de drenaje estén azolvados de porquería; lo sé. Peor aún, que los cimientos de la casa (es decir Chiapas) esté sostenido con carrizo ni montada en un piso de arenas movedizas de corrupción. Se entiende pues, nos ha sucedido a muchos cuando adquirimos una casa sobre todo de Infonavit. Je. Pero no es en el lamento plañidero ni siquiera en el grito desgarrador de la denuncia y el encabronamiento válido por cierto, que las cosas se van arreglar para poco más de cuatro y medio millones de chiapanecos. No. Está sí y es quid del asunto, el empezar a asumir como lo ha venido haciendo el gobernador chiapaneco Manuel Velasco Coello, irle tomando la temperatura al estado y en consecuencia venir actuando y tomando decisiones que incidan en el mejoramiento de la calidad de vida de las y los chiapanecos. Sobre todo de la niñez, juventud y grupos vulnerables como ciertamente lo ha hecho. La señora Leticia Coello sabe de lo que hablo. Saludos respetuosos.
Luna de miel (II)
No me voy a detener, al menos no en estos comentarios, a valorar o emitir juicios de sí, sus decisiones en el nombramiento de sus colaboradores pueden resultarle favorable o no a su política e imagen. Si no lo sabe él ¡por dios!, que caso tendría. Lo que sí y es importante considerarlo, que más allá de los nombres y los hombres y mujeres que hoyAñadir un evento para hoy están considerados como su equipo por el gobernador Velasco está, el qué se quiere y cómo; y no con quiénes que ciertamente es fundamental. Por ello mismo y vuelvo a mi entuerto inicial, a días (me refiero a el próximo 18 de marzo) que se cumpla el fin de la luna de miel entre Manuel y su pueblo, muchas serán las sorpresas que nos deparará el joven gobierno de “el Güero Velasco” y de eso sí, estoy cierto, tal y como él mismo lo advertiría días atrás cuando dijo; “este no es un gobierno de dos meses sino de seis años”. Nos quede claro.
Ya de salida
Resulta necesario como deseable, que antes de que se concluya la así calificada “luna de miel” entre el gobierno entrante y los ciudadanos, el propio mandatario en la reflexión cotidiana de su ser y su qué hacer, primero recuerde; que nadie como él en la historia política de este pueblo de pueblos; ha recibido de manera tan impresionante el beneplácito de los ciudadanos votantes con 1.4 millones de votos, es decir, más de un millón sobre su más cercano(a) adversario; ¡que es hoyAñadir un evento para hoy por hoyAñadir un evento para hoy!, el gobernador más joven del país (y que ya había advertido no mencionarlo porque eso no debe de ser ni su mayor fortaleza pero tampoco su mayor debilidad) que de manera natural, representa a poco más del 45 por ciento de los mexicanos de este país…// Que al aceptar y compartir con las y los chiapanecos encontró con un estado en severa crisis financiera que lo obliga a dolorosas medidas de recorte presupuestal y austeridad, la gente al unísono le ha manifestado su solidaridad empero sí, habría que anotarlo, no callado ni aceptando que no se haga justicia. Eso no y ya estamos hartos del superlativo ¡ya basta!…// Se y lo sé de cierto y en concordancia con lo que el gobierno de Enrique Peña Nieto está haciendo, sobra decirlo pero cito el caso “Elba Esther”, la lectura obligada desniéguenmelo (dixit Arca Acevedo) que; ¡si se puede lo más… se puede lo menos! ¡Me queda claro!
