Alfonso Carbonell
Manuel Velasco Suárez
Revisando entre la biblioteca que tengo en casa, ciertamente si usted quiere escasa pero por lo que hace a personajes, autores y cultura en Chiapas, me precio de tener si no todos, sí algunos que podrían considerarse de colección. Y entre estos descubrí uno en especial que habla de la vida y obra del Doctor Manuel Velasco Suárez, quien fuera Gobernador del estado del 1 de diciembre de 1970 al 30 de noviembre de 1976, a quien le sucedieron un número importante de gobernadores constitucionales, sustitutos e interinos.
Don Manuel Velasco Suárez, es y para nadie podría resultar un hallazgo bueno al menos no para los chiapanecos, es abuelo de quien hoyAñadir un evento para hoy se apresta bajo las banderas verde ecologista y tricolor, a emprender su campaña en pos de la gubernatura. Manuel Velasco Coello candidato por el PRI el Verde y el Panal, partido este último que decidiera sumarse casi el día de su registro ante el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC).
Pero a lo que quiero referirme es al texto que bajo la edición que auspició del Gobierno del Estado (Coneculta) de la serie Historia del Poder en Chiapas, María del Carmen García Aguilar escribe sobre el reconocido neurocirujano y que intituló Manuel Velasco Suárez; del gabinete científico al despacho político, sin duda de suyo sugerente de un personaje que supo gobernar con sello humanístico. Me queda claro. Antes de entrar a algunas citas y consideraciones sobre el texto, déjenme compartir con ustedes un comentario que me llama poderosamente la atención cuando en este libro se recoge todo un acervo fotográfico de Don Manuel, desde su infancia, en donde es extraordinario el parecido físico del actual candidato Velasco Coello con su abuelo. La verdad sorprendente. Les sugiero lo revisen.
Algunos datos biográficos y de familia
Este texto difícil resultaría resumirlo para los efectos de esta columna, habida cuenta incluso, que el trabajo de la autora es en sí una apretada síntesis de la vida del científico y político. Pero arranquemos con citar que Manuel Velasco Coello nació en el gélido San Cristóbal de las Casas allá en los albores del siglo pasado un 28 de diciembre de 1914 en pleno estallido revolucionario en México y murió a días de cumplir los 97 años de edad un día primero de diciembre de 2001. Su padre fue el licenciado José Manuel Velasco Gamboa, abogado y director de la Escuela de Derecho, y de Doña María Suárez. Es el único varón de la familia y recibe el apoyo cariñoso de sus hermanas Carmen, Alicia, María y Elvira, reseña la investigadora María del Carmen García.
Se casó en 1946 con Elvira Siles, pianista, con una maestría por el Conservatorio Nacional de Música. Procrean 11 hijos: José Manuel (neurocirujano como su padre y padre de Manuel candidato); María Cristina, María Guadalupe, Jesús Agustín, Francisco Javier, Juan Antonio, María de Lourdes, Elvira, Lucía Angélica, Teresa Constanza, y Agnete Mónica. Cuatro varones y 7 damas. (La foto de familia de 1946 muestra a una esplendorosa familia mexicana de mediados del siglo pasado pág. 42) Y si usted puede tener la oportunidad de encontrar el libro, cheque por favor las fotos de la página 25 de Don Manuel que datan de 1929 y 1932 respectivamente y corroborará el extraordinario parecido con Manuel “El Güero” Velasco)
De la ciencia a la política
Hay un capitulo sin duda importante que da cuenta y razón de la transición del hombre de ciencia a la gubernatura de Chiapas. El texto escrito magistralmente por María del Carmen bajo la supervisión editorial del académico y literato Carlos Román (Coneculta), empieza diciendo: “El destape nos cayó como un balde de agua fría”. “¿Quién lo conoce?, digo, como político aquí en Chiapas. Nadie…”. Y es que cuando la clase política sabe que a los gobernadores los elige el presidente, es parte del ritual que los actores forjen escenarios en torno a figuras de líderes, con la esperanza del “quien quita y pega”….
Abelardo de la Torre Grajales, Juan Sabines Gutiérrez, José Patrocinio González Garrido y Jorge de la Vega Domínguez, éstos dos últimos sin proponérselos, son las figuras políticas que con una amplia trayectoria partidista, cuentan con todas las posibilidades para la sucesión a la gubernatura de la entidad. La designación de Luis Echeverría como candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la presidencia de la República, descartó las posibilidades de algunos prospectos. Consigna la autora recogiendo pasajes de esos tiempos.
La interrogante generalizada es ¿Por qué un científico y no un político? La cultura política local y la coyuntura no parecen exigir mayores respuestas, tampoco cuestionarse si es o no amigo del candidato presidencial. Sin embargo, otra razones hubo para dicha designación. Manuel Velasco Suárez es miembro del partido del Estado desde cuando éste llevaba el nombre de Partido Nacional Revolucionario (PNR) y por cuestiones profesionales y de abolengo familiar, no es ningún desconocido en el medio político nacional, a grado tal que en varias ocasiones fue requerido por el propio presidente en turno para que accediera a contender por la representación chiapaneca en una diputación o senaduría. Esta invitación ocurre con Miguel Alemán Valdés, López Mateos y Díaz Ordaz, entre otros. Relata la investigadora.
Manuel Velasco Suárez tampoco es una persona desconocida en su tierra natal. Como ocurre en el contexto nacional, su profesión, y sobre todo el apoyo brindado a sus paisanos, le dotan de una imagen y un liderazgo natural que son difundidos en el territorio estatal; por supuesto más por sus virtudes médicas y científicas que por lides políticas. (Fin de las citas)
Ya de salida
Lo citado en párrafos anteriores, es apenas, un minúsculo rescate de este documento historiográfico que como lo consigna el entonces director de Coneculta Mario Uvence Rojas; Biografías del Poder se ha esmerado en propalar los sucesos de la vida de los más dilectos estadistas chiapanecos, en analizar minuciosamente sus circunstancias, su contexto y las repercusiones que hacen eco de su obra en el presente. Con esa premisa era imposible que la vida del doctor Manuel Velasco Suárez, neurólogo –realizador, en 1952, de esa idea capital que fue el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía- que gobernó el estado de 1970 a 1976 y que, como se ha repetido, hizo de la lucha por los derechos humanos, por la salud y por la justicia social esfuerzo, pugna y fin. Así la historia del hacedor de la frase “Todo en Chiapas es México” Manuel Velasco Suárez, diría en su momento: ser gobernador de mi estado “el más grande honor como ciudadano de México”. La historia así, parece reescribirse. Me queda claro.
