Alfonso Carbonell
El capital de la Capital
Sin duda alguna, gobernar la capital del estado, Tuxtla Gutiérrez, se convierte en un gran capital político. Sí y solo sí, como lo fue con el actual gobernador Juan Sabines Guerrero en su paso por la alcaldía, se compromete y trabaja en consecuencia. De ahí Juan (quién por cierto hoy estará de manteles largos con motivo a su onomástico Día de San Juan ¡Felicidades!), de su cercanía con la gente y sobre todo de las grandes obras como agua para todos, entre cientos más, le valió el reconocimiento no solo de los tuxtlecos sino de los chiapanecos en general. Les ganó su confianza… y su voto.
Ahora el actual alcalde, joven también Seth Yassir Vázquez Hernández, parece bienentender, que para alcanzar en lo futuro cualquier otro escalón dentro de la política, lo primero es cumplir con las responsabilidades en el presente. Cumplirle a la gente en su tiempo y su momento y de ahí, digo en caso de que lo esté pensando -o no- aspirar a otras encomiendas populares, insisto, lo primero es cumplir y hacer cumplir el mandato popular. La satisfacción y el orgullo del deber cumplido es lo que tiene que animarlo a él y todos quienes aspiren y tengan una responsabilidad pública o privada que acabalar. Me queda claro.
Buscapiés legislativo
Así y ante el buscapiés lanzado desde el Palacio legislativo al presidente de Tuxtla, sobre de citarlo a comparecer para que dé cuenta y razón de los planes de contingencia ante posible emergencias que pueden ocasionar las intensas lluvias y previsibles huracanes en la entidad, ni tardo ni perezoso el alcalde respondió, “¿ah es con yo el asunto?”, y pa´luego es tarde y recogiendo el guante retador lanzado por el diputado Aquiles(voy), el joven alcalde capitalino le dijo ¡VOY!
Pero si cierto es que gobernar la capital del estado puede ser una plataforma de despegue político, también igual y se puede convertir en la tumba de cualquiera ante el reto descomunal – habría que considerarlo así- que una ciudad como Tuxtla plantea: una ciudad y sociedad creciente y pujante pero igualmente demandante y compleja. No sé a ciencia cierta, pero ya somos poco más de 800 mil habitantes instalados en más de 420 colonias, barrios, fraccionamientos y hasta ejidos y todos, me darán razón, con diferentes necesidades y carencias que van desde el agua potable, drenaje, pavimentación de calles, alumbrado público, espacios educativos, empleos, servicios de salud, seguidos de una infinidad de etcéteras. Y ya no se diga el reto en el tema de seguridad, harto complejo y muy sensible a la población. Insisto, todo un desafío.
Así pues, el alcalde capitalino con sus treinta y tantos años a cuestas pero con una voluntad férrea y echado pa´lante, no ceja en su compromiso y empeño de seguir trabajando mientras nosotros dormimos. Calles para siempre y los cazabaches, por ejemplo, le regresaron a la ciudad y a los ciudadanos por ende, la vialidad y el sosiego, respectivamente. Y claro está, que sin el apoyo firme y resuelto del Gobernador Sabines, la viabilidad de estos y otros programas, los hubiera hecho poco viables. Bueno al menos no con la prontitud que la urgencia demandaba. Que quede claro.
Ya de salida
A modo de conclusión sobre lo antes comentado, es que debe de quedarles más que claro a la clase política local, que quienes aspiren y suspiren futuro político en sus vidas; lo primero que tienen que hacer es ponerse a trabajar en sus actuales y respectivas encomiendas. Es decir, quienes hoy gobiernen su municipio, deben cumplir con lo ofertado en campaña, amén claro está, que deben rendir cuentas claras (y el chocolate espeso) en el ejercicio de los recursos públicos de su administración, ello sin excepción, de que deben ejercer una política de diálogo y puertas abiertas a su pueblo.
En caso de ser diputados ya locales, federales o senadores, bueno al menos demostrar su compromiso con los chiapanecos en la construcción de leyes a su favor y ser gestores incansables ante las necesidades del pueblo. En fin todas y todos los que tengan una responsabilidad pública e incluso en el ámbito privado (me refiero a los empresarios chicos, medianos y grandes que también respiran) deben de conducirse en el marco de la moral pública, ser honestos y cumplir (ésa es la palabra) con sus respectivas responsabilidades. Al pueblo, ya no fácilmente se le engaña. Me queda claro. Así es qué ¡a trabajar se ha dicho!
P.D.- ¡Claro y por supuesto!, también Rosario “Chachita Pariente hoy es diputada local y Jaime Valls Esponda es nada menos que el rector de la UNACH. Faltaba más.
