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Alfonso Carbonell

El mito (¿Juait de mito?)

Ya van varios días atrás que el tema, Pablo Salazar Mendiguchía, un día sí y el otro también, ha sido reiterado sobre todo en el espacio de los diarios dedicado a los columnistas. No señalaré quién o quiénes –nombres- se han dedicado con más profusión que otros ni el que lo hayan hecho con más cizaña. No, no es menester.
Lo que sí y aquí sostengo mi alegato, es que entre más lo atacan, denostan, injurian y juzgan, lejos de atajarlo en su renovado activismo político, pareciera bien aplicado aquella consigna popular que advierte que; “lo que no te mata… te fortalece”. Y si bien esto es una verdad a medias, digo porque nadie en su sano juicio consideraría que el “Pablete” fuera a recibir el beneplácito del voto ciudadano ¡bueno! ni para rey feo de carnaval. Pero su insistencia mediática por ser él; el niño del bautizo ¡o de plano la novia o la quinceañera de la fiesta!, no deja de causar escozor y generar, desde ya, naturales resistencias. Pero de que se está moviendo como suripanta barata está. Me queda claro.

Así, desde su insólita aparición con el ex “goberneitor” de California, USA, Arnold Schwarzenegger y días después con el senador priista Manlio Fabio Beltrones; y ni que decir de su pasado encuentro con el ex presidente Vicente Fox, reflexiono; con independencia de que su accionar público representa una afrenta a los chiapanecos al ser, el suyo, un gobierno corrupto y represor que caracterizó su mandato; su cinismo ¡ramplón! alimentado por su desmedida ambición, no pueden ser más que síntomas de desvarío mental. ¡Locura total!

El juicio

Nadie, qué menos yo, pretende conculcar sus derechos políticos que por supuesto, los tiene. No nada más lejos de la realidad. Lo que sí y nuevamente coincidirían con un servidor, su desastroso paso por el gobierno del estado no son, por mucho, cartas de presentación ante el electorado chiapaneco. Es más le comento, que algunos compas ciudadanos de a pie (al final de cuentas todos lo somos) me comentaban, que Pablo hizo mucha obra en su sexenio. Y tal vez no les falte razón. Lo que sí resulta inadmisible es, que por tal hecho se pueda pasar por alto su proclividad a la represión, lo mismo de periodistas que de organizaciones sociales muchas las cuáles, fueron recibidas a fuego abierto y cárcel. Si no, pregúntele al ex fiscal Mariano Herrán Salvatti. ¿O no mí estimado Ángel Mario?

Y como si lo antes dicho no bastara para refrenar su espíritu de revancha política y venganzas personales, está lo del escandaloso asunto del Stan, fenómeno meteorológico que dejó en la devastación y la desesperanza a miles de habitantes de 42 municipios de la entidad. Y no es poco el monto (ni la monta); ¡más de 11 mil millones de pesos!, sí, 11 000, 000, 000. 00 mdp., fueron destinados vía FONDEN para la reconstrucción. Pero hasta el día de hoy, hoy, hoy, la danza millonario dizque ejercida para esos propósitos no cuadra entre lo dicho y lo realmente hecho. Bastaría preguntarles a estos miles de pobladores del Soconusco, la Costa, la Sierra y Centro, si como informó al final de su mandato el señor Salazar puede soportar, incluso a la distancia, una auditoria. Porque en cuanto al juicio de la historia; ese ¡el pueblo ya emitió su veredicto! ¡Culpable! Me queda claro.

Ya de salida

En fin, que este ruido que de un tiempo acá anda haciendo el autor de la “ley mordaza” así como del extravío de miles de millones de pesos, Pablo Abner Salazar Mendiguchía, alias “el licenciado”, no es más que un mito. Sí un mito mediático a través del cual quiere trascender a su ignominia. ¡Su crimen de estado! Al fin mitómano.

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