Comentando la noticia

Alfonso Carbonell

¡Cinismo puro!

Mucha polvareda ha levantado, y cómo no, la reciente visita que el mandatario estatal oaxaqueño, Ulises Ernesto Ruiz Ortiz, hiciera en día hábil a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas (entiéndase bien ¡Chiapas!), con el único fin aunque no con el fin único, de asistir en papel protagónico a una reunión con priistas chiapanecos, ello en franco y abierto proselitismo del aún gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, rumbo a la presidencia nacional de su partido, el PRI, el año entrante. ¡Y claro que por supuesto que desde luego que sí, en apoyo a su mejor alfil Enrique Peña Nieto! pero éste para la silla presidencial de Palacio Nacional. ¡No me ayudes compadre! Dicen que se oyó exclamar desde Toluca la bella (copyrigth Víctor Mejía) y de la regia entidad.

Y es que la mera verdad, esto que en sentido estricto no podría considerarse como una afrenta o mínimo un asomo de provocación del gobernador oaxaqueño a las autoridades del estado empezando por el gobernador Juan Sabines, tampoco puede pasar desapercibido el hecho habida cuenta que la visita, se insiste, fue hecha en día hábil, en hora hábil y transportado en un avión de su gobierno. Es decir, fue el pasado viernes que sin el menor respeto a su investidura y sus responsabilidades, le valió gorro dejar de atender a su pueblo. Amén, claro está, que su presencia aquí y en China –opinión personal-, bien podría considerarse de “non grata” al ser señalado por el dedo flamígero de la historia, como un represor y violador de los derechos humanos en su entidad; La Antequera, Oaxaca de Juárez.

El pretexto es lo de menos, porque igual podría haber venido a un acto de proselitismo partidista, como ciertamente lo fue, pero actuando con un mínimo de responsabilidad política y congruencia con el cargo que ostenta viniendo un día inhábil como sábado o mejor aún domingo, tal y como otros políticos en funciones (Marcelo Ebrard o el propio Enrique Peña Nieto) lo hacen. Pero no, la idea de este cuestionado hombre público y priista por añadidura, no tuvo ninguna consideración ni visión de protocolo político ya que siendo el gobernador de una entidad y miembro de un partido distinto al que gobierna en Chiapas (de la alianza PRD-PT-Convergencia), la lectura de su inesperada como criticable visita, por lo pronto, puede ser una -que no única-; el de azuzar a las huestes priistas chiapanecas para desde ya, y con los propósitos antes descritos (la presidencia del PRI nacional para Humberto Moreira y la del país para Peña Nieto), iniciar una confrontación con el gobernador del estado Juan Sabines Guerrero. Por obvias razones.

Más allá de las líneas

Al respecto de la visita del multicitado Ulises Ruiz, aunque no de manera textual más sí explícita, Juan Sabines al tiempo de manifestar su respeto por quienes así actúan, fue claro en advertir de que él, por ningún motivo, se atrevería a faltarle al respeto a su pueblo y así lo dijo: “tengo tanto respeto por el pueblo de Chiapas que nunca me verán como gobernador haciendo activismo político; todo mi tiempo, todo mi esfuerzo se lo dedico exclusivamente a Chiapas, no hacerlo así sería faltarle el respeto al pueblo que gobierno”.

Es más, al abundar sobre el tema, Sabines así remató: “cuando salgo de mi estado sólo es para gestiones o razones a favor del pueblo de Chiapas. En Chiapas hay libertad de tránsito, de asociación, de expresión, de credo, todos pueden venir, aunque para todo hay tiempos y formas”. Para su mejor lectura, favor de remitirse al repertorio de Paquita la del Barrio. (Sin palabras)

Ya de salida

Nomás (como diría Clavillazo) para rematar el “doblés” de la valenciana comento lo siguiente:
Primero:- A quién putas le puede interesar lo que opine o deje de opinar un personaje que, ante los ojos de la –válgaseme la cacofónica expresión- opinión pública pero muy en particular de la propia sociedad oaxaqueña a la que desgobernó seis años, sobre de quién o quiénes, pueden o deben ser los candidatos a las presidencias del PRI y México.
Segundo.- Porque como ya lo comentaba líneas arriba, tanto a Beto Moreira como a Quique Peña, poca gracia les debe hacer el que el aún mandatario de Oaxaca, el señor Ruiz, los ande promoviendo a sabiendas de que millones de mexicanos priista y no priistas, éste remedo de político los ande promoviendo cuando a lo único que podría aspirar sí, es a promover su propio ingreso a algún penal de alta seguridad por los excesos cometidos durante su administración. Así es que; “¡No me ayudes compadre!” (Y se lo mando por escrito)
P.D.- Pues, y como bien decimos acá por estos lares; ¡”machete estate en tu vaina!”.

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