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Alfonso Carbonell

Desliz… de la pobreza

La pasada semana la entidad se vio, de nueva cuenta, sumergida -y en algunas partes de manera literal- en la emergencia y la zozobra, al inundarse comunidades enteras motivo a las fuertes lluvias causadas por fenómenos meteorológicos como “Karl” y Matthew”, pero más grave aún que las inundaciones, fueron los devastadores eventos que el deslizamiento de cerros causaron, primordial y principalmente, en el municipio de Amatán en la comunidad Reforma, en cuanto a pérdidas de vidas humanas. Comunidad en la que un alud de tierra sepultó, así literal, a familias enteras. En total el saldo de vidas cobradas por el inclemente tiempo es de 27 personas fallecidas en poco más de 200 deslizamientos de tierra ocurridos hasta la fecha, aunque solo cuatro de éstos, se encontraban con asentamientos poblacionales. Las cifras anteriores son de acuerdo a lo informado por el propio gobernador del estado Juan Sabines Guerrero.

Desde el momento mismo de haberse conocido las tragedias, tanto en Amatán como también ocurrió en el municipio de Chilón y otros, el gobernador hubo de trasladarse de manera inmediata para conocer “in situ”, la magnitud de la tragedia. Fue primero en Yajalón, donde la debacle natural cobrara vidas causando a su vez una gran destrucción. Las imágenes del evento de inmediato circularon por la internet, dando cuenta de la destrucción causada, pero igualmente, la información de la acción gubernamental implementada por los tres niveles de gobierno, también circuló y, claro está, destacando la intervención siempre comprometida y oportuna del ejército mexicano.

Desliz… de la pobreza II

El primer deslizamiento de tierra que llamó la atención nacional, claro por el número de vidas cobradas, fue el ocurrido hace apenas una semana en la comunidad Reforma del municipio de Amatán, en donde la cifra de muertos hasta el último reporte oficial es de 16 fallecidos y 3 personas desaparecidas. Desde ahí, del lugar mismo del lamentable acontecimiento, el gobernador del estado daba un reporte puntual de los daños materiales causados como del recuento que hasta esos momentos se tenía de muertos y desaparecidos.

Desde el lugar de los hechos, decía ya, el mandatario Sabines no tenía y permítanme expresarlo así, empacho alguno en dar a conocer el saldo que, insisto, hasta ese momento se tenía en cuanto a número de muertos y otros más desaparecidos, ello con base al reporte mismo que las autoridades locales y los propios familiares daban a conocer al ministerio público.

En sendas entrevistas concedidas por Juan Sabines a los noticiarios de Televisa (El Noticiero con Joaquín López Dóriga y Primero Noticias de Carlos Loret de Mola), el mandatario estatal hizo un recuento puntual de los trágicos eventos sucedidos esos días y de los saldos de la tragedia. Y ante pregunta expresa de Loret sobre la versión de un manejo oficial menor de víctimas, Sabines Guerrero le espeto de inmediato para aseverarle que, el gobierno no tiene ninguna necesidad ni porqués para maquillar o modificar las cifras; por contrario, le comentaría al popular entrevistador, que ese era precisamente el interés primordial de su gobierno y de él en lo personal, de conocer de viva voz de los afectados y de los familiares de las víctimas, la situación de pérdida de su patrimonio pero sobre todo, de sus seres queridos.

Lo que sí le hizo saber también al señor de Mola, es que inicialmente el reporte de víctimas mortales se prestó a confusión debido a qué, por ejemplo, una persona se presentaba ante el ministerio público reportando la “desaparición de su primo “X”, mientras otro más tarde, hacia lo mismo reportando a su tío, lo que resultó ser al final de cuentas, tratarse de la misma persona”. Pasando lo anecdótico, el gobernador chiapaneco hizo un vehemente llamado a los afectados para que, si hubiera alguna persona desaparecida que aún no haya sido reportada, lo hicieran para llevar a cabo los trabajos de localización hasta dar con ellas.

Al final de cuentas y gracias a la tregua que el inclemente clima ha dado, las tareas de reconstrucción han sido puestas en marcha pero a la par, los trabajos de prevención siguen sin cejo y contrariamente al tiempo, sin tregua.

Ya de salida

Siguiendo con el tema pero cambiando de geografía, lo que les está pasando a los veracruzanos es de pronósticos reservados. Por lo pronto, la afectación por motivo de las inundaciones registradas en las últimas semanas se extiende a poco más de la mitad de los municipios de la entidad. Los que se asientan a las márgenes de la cuenca del Papaloapan pero no únicos, los más afectados.

Ahí está la emblemática Tlacotalpan, ciudad considerada como Patrimonio Histórico de la Humanidad, tres metros bajo el agua. La industriosa petrolera Minatitlán, al menos una gran parte de esta ciudad, a punto de alcanzar los cuatro metros bajo el agua. El gobernador de la lastimada entidad Fidel Herrera Beltrán, le ha solicitado a su Congreso local, autorización para establecer una línea de crédito por hasta 8 mil millones de pesos con Banobras, con objeto de iniciar los trabajos de reconstrucción.

Lo anterior, es decir, la millonaria suma que el gobernador Herrera requiere para los trabajos de reconstrucción de su devastado estado, me lleva irremediablemente a hacer un alto para preguntarles, para preguntarnos todos; ¿qué ha pasado con el asunto del Stan en donde hasta la fecha, que se sepa, no han procedido penalmente contra de los funcionarios de la pasada administración que se han señalado fueron partícipes del más grande robo que ha sufrido la entidad con el desvío millonario de recursos, digo, empezando por el señor Salazar? Es pregunta no se esponjen.

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