Alfonso Carbonell
Plazos y tiempos
Pues como bien reza aquel refrán que dice; “no hay tiempo que no se cumpla ni plazo que no se venza”, y eso es precisamente lo que hoy, al punto en el que el tiempo electoral den las 12 horas p.m., se cumplirá, venciéndose así el plazo que marca la ley respecto al registro de candidaturas. Ni un minuto más ni un minuto menos.
Así, los partidos que como el PRD, PAN, PANAL y Convergencia conformaron alianzas en la mayoría de los distritos locales y un buen número de presidencias municipales debieron, en su caso, realizar las modificaciones que así hubieren convenido respecto de la intención inicial en algunos distritos y municipios; en tanto el PRI y PVEM en donde conformaron alianzas, también debieron hacer lo propio. O simplemente ratificarlas.
Por lo que hace a las candidaturas únicas partidistas, como ciertamente las hay a lo largo y ancho de la geografía estatal, de la misma forma habrán de ratificar los nombres de las y los candidatos que inicialmente durante el periodo de registro de precandidaturas, es menester, hubieran realizado. Cabe señalar, ciertamente, que éste trámite es meramente protocolario puesto que, al menos es de pensarse, cada fuerza política ya por sí sola o en alianza, tienen claramente definidos a sus candidatos.
Bueno, aunque usted amiga y amigo lector me podría refutar lo anteriormente aseverado si nos detenemos a observar el caso Tuxtla, ello con relación a la sorpresiva, más aún, abrupta decisión y al parecer unilateral, de quien hasta el pasado domingo 23 todavía se erigía como el único e irremplazable candidato a la alcaldía tuxtleca por las siglas del PRI. Sí, el joven Manuel Sobrino Durán. Que no duró.
La hora de la reflexión
Pero bueno, todavía les quedan a los partidos el día de hoy para meditar a conciencia sí y solo si, los candidatos por ellos propuestos no se les van a caer a la vuelta de la esquina y ahora sí (lo decía ayer), solo que la vida les juegue una mala jugarreta y ¡dios no lo quiera!, les suceda algún accidente de fatales consecuencias, decía, las y los registrados serán quienes tengan que navegar la barca hasta el final, por fuertes que fueran las marejadas mediáticas. Me queda claro.
Pero sobre todo, tendrán que realizar un real y auténtico ejercicio de contrición respecto de sus listas de cándidos candidatos, porque en una de ésas, ya lo ve con el caso del candidato del PRD a la gubernatura de Quintana Roo, Gregorio Sánchez, le acaban de obsequiar una orden de aprensión por presuntos vínculos con el narcotráfico. Así es qué, como reza viejo y conocido refrán (¡cálmate mi Chapulín colorado!); “cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”. (¿O no señor Salazar?)
Crónica de una renuncia anunciada
Y ya que andamos en estas andanzas partidistas y lo que tiene que ver con el asunto electorero (que no electoral), bueno, lo que ya se advertía y era un secreto a voces de que el joven Sobrino debido a su delicado estado de salud, trascendió había renunciado a la candidatura priista a la alcaldía tuxtleca. Pues bueno, el lunes pasado finalmente se hizo oficial. Ello, habría que anotar, no sin antes provocar abierto enfrentamiento mediático entre algunos diarios locales en los que unos daban por hecho la renuncia, en tanto otro, se empecinaba en desmentirlo. Es más, argumentando a su favor que la –insisto- presunta renuncia, era producto de una campaña negra y de descrédito del joven político, habida cuenta de su elevado nivel de aceptación entre los ciudadanos tuxtlecos. ¡Aja!
Bueno el colmo, es que el dirigente del PRi en la capital, Alfredo Araujo Esquinca, dijo en su momento no saber de tal decisión del candidato, ah, y que es cierto que debido al intenso trabajo y el estrés que el trabajo político le causaba al bisoño Sobrino, padecía agotamiento pero categóricamente él desmentía ese hecho y por contrario señaló, que se encontraba más fuerte que nunca su candidatura y enteramente posicionado. Es decir, no había mejor carta para él que su candidato Manuel Sobrino. Pero ya ve, la realidad muchas veces supera a la ficción.
Habemus –nuevo-candidatus
Ahora y ya repuestos del susto, los priistas, como siempre, en esa capacidad que tienen por reciclar a sus próceres, se publicó ayer que el finalmente ungido para abanderar al PRI en Tuxtla, es nada menos que el politólogo y actual Director del ICADEP-Chiapas, Raúl Bonifaz Mohedano, quien desde mi punto de vista debió serlo desde el inicio. Quien se queda en el camino en esta cerrada designación, es el abogado Gabriel Soberano Velasco, un profesional y conocedor del intríngulis (dice mi compa Reneque) legal de nuestra entidad. Lo que sí, y es puro supositorio, Bonifaz habrá de hacerle algunos ajustes a su planilla por obvias razones, y me queda claro, que Soberano0 podría encajar muy bien en su renovada propuesta.
Ya de salida
Pero bueno, hay que lo miren los priistas si de lo que se trata es de dar la batalla, o de plano entregar la plaza por anticipado. Ya para finalizar y en una especie de reflexión no pedida, aquí reproduzco el boletín que el PRI estatal, he de entender, emitió respecto a la entronización de Raúl Bonifaz a la candidatura por Tuxtla Gutiérrez, en donde la verdad, de un plumazo –literal- borraron del mapa al hoy defenestrado Manolito Sobrino. Y si no, cheque el dato se lo dejó a su entero juicio. ¡Muerto el rey… Viva el rey! Aquí la cita:
“El Partido Revolucionario Institucional eligió como nuevo candidato a la Presidencia Municipal de Tuxtla Gutiérrez a Raúl Bonifaz Mohedano, quien quedará desde hoy al frente de la lucha electoral del partido tricolor por la alcaldía coneja en la próxima contienda electoral. Fuentes de ese partido, “revelaron que Bonifaz Mohedano cuenta con la mayor simpatía y aceptación entre la militancia tricolor y, que representa la mejor carta con la que cuenta ese instituto político para ser representado en los comicios en los que serán electos los miembros del Ayuntamiento capitalino”. Sin palabras. (El entrecomillado y negrillas son del autor)
Raúl Bonifaz Mohedano (sigue diciendo el boletín), ha sido uno de los militantes del PRI que siempre ha estado sin titubeos ante cualquier circunstancia y que ha sabido resolver las contingencias que su partido le exige. Dentro de su trabajo político ha emprendido acciones como gestor social y ambiental, y durante sus tres décadas como priísta, ha trabajado por fortalecer la presencia del Revolucionario Institucional. (Ya ven, se los decía, éste debió serlo desde el principio) Me queda claro.
