Alfonso Carbonell
Y sin embargo…se mueve
Una vez más, maestros disidentes agrupados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) sección 7 de Chiapas, se manifestaron en varias regiones de la entidad en la pretensión, si no absurda sí cargada de aviesos propósitos políticos, de derogar varias leyes entre ellas la ley del Issste, así como la destitución del secretario de Educación estatal Javier Álvarez Ramos y del líder sindical Rosendo Galíndez, secretario general de la sección 7 del SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación). Para ello el pasado martes, miembros de esta Coordinadora según lo confirman las notas publicadas el día de ayer, se dieron a bloquear algunos tramos carreteros de la entidad causando el descontento de cientos de automovilistas de transitan cotidianamente por ellas sin importarles si, como fue, con la interrupción intermitente de las vías de comunicación les causaban daño económico y pérdida de tiempo en las acciones programadas, o bueno e igual si se encontraban simplemente en tránsito a su destino final. Y esto, punta de iceberg de lo que está por venir.
Ayer mismo en la capital chiapaneca, grupúsculos de maestros y estudiantes como los de la Jacinto Canek, desquiciaron el tránsito en todo el primer cuadro de la ciudad en busca, entiendo o debo entender, de los mismos propósitos argüidos en las marchas y bloqueos carreteros del pasado lunes, y si no fueran sido las mismas causas, igual a los tuxtlecos nos vuelven a violentar nuestros derechos al libre tránsito y a una vida en paz. Y no es que los mentores o alumnado no tengan derecho a manifestarse ¡por supuesto que no! Porque amén que es un derecho consagrado en la Constitución Política de nuestro país, pero he aquí el quid del asunto, sus arengas no dejan de ser las mismas cargadas de despropósitos y abusives que tras el grito de; “¡el pueblo, unido, jamás será vencido!”, más que a irritación provoca hilaridad.
Pero insisto, no es que estas consignas o consejas populares no tengan o hayan perdido razón y fuerza, claro no; lo que sí y se evidencian en el marco de la propia movilización, es claro que la búsqueda y propósito final es desquiciar, no solo el tránsito de vehículos y personas que siendo ciertamente provocador no pasa de un malestar generalizado entre los afectados, no. Se trata sí, de desquiciar la buena marcha del gobierno que, y se reconoce y apunta, en efecto existen cúmulos ancestrales de carencias, vacíos y afrentas que saldar, pero como quiera que sea la entidad vive en un clima de estabilidad y paz sociales.
Se equivocan quienes apuestan al caos en la búsqueda –ingenua búsqueda- de reeditar pasados momentos de gloria y poder. Los tiempos electorales son inigualables espacios para la reyerta política y tras de ésta, encubiertas la más de las veces pero otras en franco desafío, decía, exploran la pretensión de reacomodos de fuerzas en un suspiro cargado de añoranzas.
Es preciso pues, que a la luz de los acontecimientos recientes lo mismo protagonizados por una lastimera agrupación de maestros que se cuentan con los dedos de la mano, que los protagonismos de diversos actores políticos en aras de ganar presencia a costa de conflictos. Sí de conflictos que se pueden leer, son orquestados por éstos mismos. Es decir, si por ahí una ala del magisterio se pronuncia por la destitución de su líder sindical y con él la del titular de la dependencia educativa estatal, lo único que le están haciendo es mandarle un mensaje al mandatario estatal de que se equivocó en la elección de su secretario y por tanto, el apoyo y consideraciones brindadas al dirigente sindical oficial es un desatino aún mayor. Y sin embargo… se mueve.
Ya de salida
Como sea que fuere ayer Tuxtla Gutiérrez, se mantuvo en practico “estado de sitio” y tratar de sobrevivir a estos espasmos sociales, la verdad, quiere ganas. Porque como si no tuviéramos ya suficiente con el tráfico arrollador que barre la ciudad entera, ¡hombre joder!, con este tipo de manifestaciones hacen que la ciudad sea un caos total…// como lo he sostenido en reiteradas ocasiones y que claro no estoy descubriendo con ello el hilo negro, sí vale la pena rescatarlo y tiene que ver con esa parálisis legislativa en que cada periodo de recesiones el legislativo local todo, suele experimentar. Tal parece que como los osos en invierno, durante el verano caluroso suelen proveerse de alimento para en el duro y cruel invierno, mantenerse, precisamente, hibernando. ¡Qué pites! Diría Tío Gervasio…// finalmente, quiero expresar mi público agradecimiento al Doctor Hernán León, quien con gran calidez pero mayor calidad humana, les ha tendido la mano a varios compañeros comunicadores en algunos padecimientos de salud cosa que le apreciamos, reconocemos y agradecemos. De igual manera, quien se suma a esta inicial lista de galenos que con el mismo propósito acuden al llamado (tenderles una mano amiga a los periodistas), es el Doctor Alberto de la Torriente, quien igual ha mostrado toda su disposición para ello. Para ambos ¡Gracias!..// en un estado de práctica indefensión y desamparo de seguridad social y asistencia en el que la mayoría de los periodistas estamos, voluntades como las antes expuestas para echarles la mano a los integrantes del medio, sin duda es plausible pero a la vez, invita a un amplio tema de debate y reflexión para abordar este tema toral que a todos impacta y no pocas veces lacera. El mayor pendiente. Me queda claro.
