Alfonso Carbonell
A la mitad del camino
Leía días tras, la columna de mi amigo Enrique Alfaro, caricaturista arriaguénse de calidad indiscutible pero de igual fina pluma, escribir sobre “El ciudadano Juan Sabines” como intitula su columna “Rumando” (dice él que en honor a Tío Ruma editor original de la “Estrellita de Oriente”) en la que invita a la reflexión, precisamente, “a la mitad del camino” de su gobierno e invita al gobernante y dice textual a: “Recapitular. Voltear atrás. Recordar esos ánimos iniciales del proyecto. Acordarse de quienes se quedaron al inicio, de los que fueron marginados en la vorágine del poder. A la mitad del camino, frente a la soledad del gobernante, se debe dar la hora de las evaluaciones, de las apreciaciones, del ánimo reflexivo, también de las nostalgias…”
Y no podía yo estar más de acuerdo con Alfaro, partiendo de la base simple y llana, de que el joven gobernante Juan Sabines Guerrero “a la mitad del camino”, necesita hacer un alto, sentarse a analizar y evaluar lo hasta ahora construido y lo que se ha dejado de realizar ya por unas u otras condiciones de tipo humano, pero sobre todo, es de entenderse, de tipo financieras. De la paga pues. Pero más importante aún, estimo, de respirar profundo y replantear su proyecto inicial como lo advierte Quique, y a partir de ahí, definir las estrategias de lo será la agenda en su segunda mitad de mandato, pero además, condición “sine qua non”, definir con quiénes, hombres y mujeres, serán quienes deban de acompañarlo para darle certeza y viabilidad a su proyecto.
Porque entendiendo que el “Sistema de gobierno” es un ente vivo, en tanto que su insumo principal son los seres humanos, la gente de carne y hueso, resulta importante su consideración, porque con el transcurrir del tiempo de gestión, algunas y algunos sufren desgaste, se tropiezan con sus propias ineficiencias, viven su momento de gloria y por tanto, ya no son útiles al proyecto. Estorban. Peor aún, hay quienes traicionan la confianza y la amistad brindadas y le fallan al hombre que los puso y por ende, le fallan al pueblo. Se corrompen, engañan, tranzan y muerden la mano de quien les dio de comer. A esos, parafraseando a Don Benito Juárez “justicia a secas”. (¿O no señor Mariano Herrán?)
No es la intención ¡Dios me libre!, dar concejos a nadie ¡mucho menos al gobernador! No. Lo que sí, y estoy más que cierto que en ese trance se encuentra el mandatario estatal, es de abonar en ese sentido, el de la autoevaluación incluso la autocrítica que a la mitad de un gobierno, considero, se debe realizar para poder seguir avanzando. Porque más que el recuento de logros que en el III Informe de Gobierno se vaya a dar a conocer, entiendo, en los primeros días de diciembre tal y como lo mandata la Constitución Política local y que, comentario al margen, son innumerables y de gran impacto social, está esa evaluación interna -íntima diría yo- en la que “el gobernante en su soledad” (cita Quique Alfaro) debe realizar para encontrar las respuestas a las muchas preguntas que estoy cierto, también, él mismo se ha de plantear como parte de un ejercicio de válida como valiosa reflexión y autocrítica.
Consejo no pedido
Ahí está pues, excelente oportunidad para hacer un alto en el camino, precisamente, “a la mitad del camino”, que le permita al gobernador pero igualmente al hombre, al ser humano, al hijo, al padre, al esposo, al amigo, en un ejercicio de análisis retrospectivo en tanto prospectivo, visualizar; qué se ha logrado y con quiénes; qué se ha dejado de hacer en el camino y a quiénes; qué es lo que se tienen enfrente como retos y con quiénes se van a enfrentar.
Sin duda son tiempos de definiciones porque, “de aquí pal real”, cada yerro, cada error, cada ineficiencia, cada deslealtad, cada corruptela y cada traición, empezarán a ser un lastre difícil de liberar en lo que resta del sexenio. Por otra parte, como avancen los tiempos político-electorales y el tiempo de las definiciones tanto en el ámbito local como el nacional empiecen a dar atisbos de vida, darán pauta para que las “jaurías políticas pero igualmente mediáticas” se desaten. (¡Máaaas!)
“Tal vez sea tiempo de hablar con los viejos amigos, de caminar tranquilo por las calles, de dejar un poco en paz a los asesores… y regresar al pueblo”. Enrique Alfaro. (Me queda claro)
Ya de salida
Radio Ombligo, programa que se transmite por Vida FM del Sistema Chiapaneco de Radio Televisión y Cinematografía del Gobierno del Estado, fue recientemente galardonado y recibió mención especial por parte de la primera Dama de los Estados Unidos de América, la señora Michel Obama. Sobre de esto mismo, el Gobernador Juan Sabines Guerrero, en el marco de la una reunión nacional de televisoras educativas y culturales del país que se realizó en la capital chiapaneca, y de la cual forma parte TV 10 Chiapas, hizo mención destacando que es un programa de manufactura totalmente chiapaneca lo que es un orgullo para todos. Y por si no lo sabe, este proyecto y desde hace tiempo ya toda una realidad, es creación de un joven chiapaneco aún, pero sin duda joven de corazón Raymundo Zenteno. ¡Escúchelo!, y mucho mejor si lo hace en compañía de su hijos o nietos. Juntos van a aprender. ¡Felicidades Ray y a todos quienes lo hacen posible!.. // Sobre del mismo asunto, es decir, de la Reunión Nacional de la agrupación de Televisoras educativas y culturales del país, de las cuales forman parte y destacan TV UNAM; Canal 11 del IPN; Canal 22, y televisoras estatales del país, correspondió a la Directora del Sistema chiapaneco de RTV y Cinematografía, Débora Iturbe Vargas, ocupar la Vicepresidencia de dicha organización. Para ella y todos quienes integran el sistema chiapaneco ¡felicidades!.. // Interesante sin duda resulta la labor que, calladamente y hasta podíamos calificar de bajo perfil, es la que viene desempeñando la joven subsecretaria de Operación regional Soconusco, Rosalinda Orozco Villarreal, quien con eficiencia y eficacia pero sobre todo con diálogo y tolerancia, ha logrado distender conflictos en la región que abarca 15 municipios. Tarea ardua pero sin duda gratificante. También ¡felicidades! Y suerte.
