Alfonso Carbonell
¡De paquete!
Finalmente, y aunque en la Cámara de diputados se están revisando o más bien desechando algunos apartados que la Cámara de senadores le modificó al paquete fiscal originalmente aprobado por los propios diputados (cámara de origen), bueno pues, todo hace pensar que será cuestión de horas para que éste, finalmente insisto, sea aprobado. Para bien o más bien para mal, de millones de mexicanos sobre todo de los que menos tienen. La historia así, se repite una vez más. De histeria colectiva.
Hablar sobre los porcentuales de aumento, la verdad, no nos conduce a nada; bueno no, al menos en la lectura de mayoría de los mortales. De que si el IVA (Impuesto al Valor Agregado) se va del 15 al 16 por ciento nos dice sí -hasta un “chiclerito” lo deduce- que vamos los consumidores, sí usted y usted amigo lector, a pagar un 1 por ciento más sobre nuestras compras. Pero, ¿cuánto es el impacto recaudatorio por dicho aumento? Más aún, ¿a qué se van a destinar? Siguen siendo preguntas a las que solo tienen respuestas los expertos económicos, pero que para el grueso de la población, seguramente siguen siendo preguntas sin respuestas.
Igualmente, cuando se nos dice que se aprobó un aumento del 2 por ciento al ISR (Impuesto Sobre la Renta) y que del 28 por ciento actual se va al 30 por ciento en el 2010, no se necesita ser matemático que son mayores ni para saber que es sobre de los causantes cautivos, es decir ¡a los mismos jodidos de siempre!, en los que va a recaer y a los que se les va a seguir cargando la mano. En tanto a los que se dedican a la economía informal (“vulgus” ambulantes o comerciantes fijos y semi fijos), éstos seguirán pagando pequeñas cuotas a los gobiernos municipales o delegacionales en el caso del D.F., pero sobre todo, a pagar sus “cuotas” políticas a la hora de las elecciones. Por cierto que suman millones. (De pesos y votos)
En el rubro de impuestos especiales sobre algunos productos como los cigarros y la cerveza (entre decenas más), de nueva cuenta les pegan de manera directa en los consumidores. Para ejemplificar lo anterior, me referiré al debate ocurrido hace apenas un par de días en la cámara de diputados respecto al 3 % de incremento de impuestos a la producción de cigarros, con los que sostienen algunos legisladores federales (perredistas particularmente), que con ello inhibirá en los consumidores su compra y con ello, consideran también, se estaría atacando el grave problema de salud que provoca en millones de fumadores y su costosa atención.
Sin embargo, sobre el mismo tema, el diputado federal del PT Porfirio Muñoz Ledo, sostiene que es un falso discurso o al menos que no se sostiene como tal, porque es mentira y a las pruebas se remite de que el incremento en el precio de los cigarros derivado del incremento de impuestos a las compañías cigarreras, desestimule ni muchos menos inhiba en los fumadores su compra mucho menos su consumo. Está probado en otros países, refiere el polémico político, que esa no es la medida de salud pública menos económica como se puede incidir en la disminución en el número de fumadores que suman millones y las enfermedades derivadas de su consumo. La disminución de fumadores sostiene -palabras más palabras menos- deben de abordarse desde otras ópticas y de manera integral; educación en las escuelas y hogares, campañas de salud sobre concientización y prevención de las adicciones, entre otras, las que menciona y propone.
Es más Muñoz Ledo considera, que dicho impuesto es regresivo porque se afecta mayormente al hombre del campo que acostumbra a fumarse una o dos cajetillas diarias, cosa que al que al gran empresario ni por enterado se da. Para el campesino que tiene el “vicio” de fumar, seguirá comprando sus cigarros aunque le aumenten 3 ó 4 pesos por cajetilla. En cambio a los ricos, tres o cuatro pesos ¡10 que fueran!, a ellos no les importa ni les preocupa. Así como éste aumento, muchos más aprobados tienen la misma característica. Son impuestos regresivos.
¡De paquete! (II)
No seguiré refiriéndome a la cascada de impuestos que nuestros legisladores federales, diputados y senadores, de nueva cuenta nos han recetado a todos los mexicanos, pero con mucha más saña a los que menos tienen. Es de sorprender, por decir lo menos, cómo unos y otros, de derecha (PAN), centro izquierda (PRI), izquierda moderada (parte del PRD), se avientan la bolita y nadie quiere aceptar la paternidad de tan leonina ley de ingresos.
Cual viles “placeras” (con perdón y respeto de quienes se dedican a la noble actividad de comerciantes de centros de abasto popular o mercados) tanto diputados federales como senadores, han escenificado pasajes realmente vergonzantes que cuando no son los “izquierdosos” afines al Peje que toman por asalto la tribuna legislativa, otros más escondidos en el anonimato, sacan la cabeza una vez pasada la tempestad para manifestar su desacuerdo o bien también, su aprobación al referido paquete fiscal. Ah y de todos los partidos no vayan a creer que no. (A quién quieren engañar)
La negrura mostrada por algunos diputados federales chiapanecos sobre del tema, los mancha y exhibe. En tanto otros aun y a costa de su futuro político, han dado la cara y asumido su responsabilidad en congruencia a su propia militancia política, pero sobre todo, de lo que ellos están convencidos sirve al país y a Chiapas en particular. No se pueden tazar con el mismo rasero a todos los legisladores, porque aun y no se pueda estar de acuerdo con sus posicionamientos sobre el tema citado, habrá que reconocerles la congruencia mostrada en el asunto.
Lo que sí se me hace un exceso, una burla y una falta de respeto a sus electores, es que ante el paquete fiscal, primero, y ahora el económico a discutirse que tiene que ver con el presupuesto de egresos 2010, ya haya quienes se quieran colgar medallas sobre de su actuación a favor de Chiapas. ¡Por dios! Pero bueno, el tiempo será el encargado de poner a cada quien en su lugar. Me queda claro.
P.D.- ¡Uta muchos ni siquiera han abierto la boca y ya se dicen gestores de los chiapanecos!
Ya de salida
En otro tema, de pasar la reforma propuesta por el Ejecutivo Estatal según lo dio a conocer el secretario General de Gobierno, Noé Castañón León, los diputados locales de la LXIII legislatura (comentario al calce; en comentario pasado anoté LXVIII legislatura y no, no me equivoqué sino que fue a propósito a raíz de que habían aprobado la prolongación de su estancia y por ello me dije; bueno y ¿por qué no hasta la LXVIII o LXIX? aclarado), decía, habrán de darle entrada con lo que de aprobarla, entonces, ¡sí habrán elecciones para diputados en el 2010!
En tanto a la propuesta en vigor de formar Concejos Municipales en los 118 municipios en el 2010 y con ello no haber elecciones, se ratifica dicha propuesta pudiendo quedar en firme. Habrá pues, que esperar para que los diputados se reúnan y aprueben y/o rechacen la iniciativa enviada por el Gobernador del Estado Juan Sabines Guerrero. Y usted ¿qué opina? Veremos.
