Alfonso Carbonell
¡Ya basta!
Sí ¡ya basta!, fue como el maestro Enrique Alfaro, Premio México de Periodismo en Caricatura, intitulo a su cartón que el pasado martes en su calidad de editorialista del programa Sin Censura de canal 10, que conduce el periodista Miguel González Alonso, durante la emisión realizó al tocarse el tema de “abuso de autoridad” o llámele como quiera, y que tiene que ver con el mal uso , abuso y uso indiscriminado que los alcaldes , bueno al menos un buen número, están haciendo de las patrullas que el Gobernador del estado, Juan Sabines Guerrero, ha venido entregándoles a los ayuntamientos para la salvaguarda de la seguridad de sus pobladores. No se vale.
Pero esta historia, inicia por el trabajo periodístico que “El Miguelón”, se da a la tarea realizar dándole seguimiento -con celular en ristre-, a la intensa y constante afluencia de patrullas provenientes de distintos municipios del estado a la ciudad capital, Tuxtla Gutiérrez. Porque ¿Qué putas andan haciendo patrullas de Chiapa de Corzo, Suchiapa, de ¡Suchiate!, y decenas más en Tuxtla? Cuando, ¡sí cuando!, su función es la de estar cuidando la seguridad en sus municipios. De sus habitantes.
Para abordar el asunto, González Alonso tuvo en su emisión del martes pasado en “Sin Censura”, al Secretario Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública Dr. Carlos Raymundo Toledo, ante el cual y al igual que frente a la importante audiencia de dicho programa, se proyectaron escenas que evidencian, de modo por demás inobjetable, el mal uso y abuso de los vehículos que han sido destinados para uso exclusivo de la seguridad del municipio.
Así pues se pudo constatar, cómo, sin justificación alguna y con el mayor descaro, las patrullas andan realizando tareas totalmente ajenas a su cometido y lo mismo se les ve a las afueras de un “súper” o bien también, de una oficina pública de gobierno, cosa que tampoco justifica que no estén donde se entiende deberían estar. En sus municipios.
Algunas consideraciones
Ante lo que evidenció el titular del Consejo de Seguridad señor Raymundo Toledo, nos quedó claro la flagrante violación en la que están incurriendo los alcaldes al infringir los acuerdos perfectamente establecidos entre el gobierno del estado y los ayuntamientos al respecto. Es más, al dar lectura puntual de lo que establecen los acuerdos, claramente define que las unidades son para uso exclusivo de la seguridad de los ciudadanos, además de que dichas patrullas son adquiridas con fondos de la federación por lo cual, incluso, pudieran estar incurriendo en delitos del orden federal tipificado como desvío de recursos. (Ídem a los recursos destinados a la reconstrucción por daños del Stan, y que ahora tiene bajo arraigo a varios ex presidentes municipales. Claro, toda proporción guardada)
Carlos César Núñez Martínez, reconocido columnista y el que esto escribe (bueno redacta, ¡ah eso sí!, rosándose la barbilla con el puño de la mano), estuvimos como invitados de Miguel, quienes también externamos nuestros particulares puntos de vista sobre este asunto totalmente anómalo y que empieza a convertirse en práctica más que cotidiana. “Es un agravio a la ciudadanía” calificó Carlos César esta reprobable acción
El compromiso, se dijo ahí, es que por parte de las autoridades se ponga un ¡hasta aquí! O como bien lo describe en su caricatura Quique Alfaro un ¡ya basta!, en la que se ve a una patrulla de X municipio, y atrás de ella una enorme figura de un delincuente -se entiende por su vestimenta- que dice; “la policía a mí me hace los mandados”; en una doble connotación ante el uso de las patrullas. Por nuestra parte como comunicadores, seguir denunciando los hechos.
Ya de salida
Me había estado resistiendo a tocar el tema, entenderá, por obvias razones. Pero bueno. Y es el que tiene que ver con el relevo que el pasado viernes, se llevó a cabo en el así denominado Instituto de Comunicación e Información Pública del gobierno del estado, quien estaba bajo la dirección de Jacobo Elnecavé Luttman. Quien ahora lo sustituye, es el también periodista Miguel Ángel Osio Trejo a quien corresponderá, de menos, echar a nadar a ese aún indescifrable Instituto.
Y decía yo que me resistía, porque nomás de escuchar pero sobre todo leer lo que sobre este cambio se ha dicho y escrito, díganme si no, de menos da flojera. Porque ahora resulta, sin restarle méritos por supuesto que los tiene, que Miguel Ángel resultó ser el eslabón perdido, el más apto, el más preparado, el más bonito y amigo de todos; ¡Mi hermano! Y la verdad, no es por ahí como según piensan o estiman algunos coleguitas, se lo van a ganar. A echar en la “bol$a”, no.
Habría sí, que concederle el beneficio de la duda y sí él lo permite, entablar una estrecha comunicación porque, al fin y al cabo, todos vamos en el mismo barco: ¡Chiapas! En cuanto al amigo Jacobo, ha de entender que ahora a toro pasado, algunos le echen en cara su falta de atención incluso le reclamen les haya negado su “$aludo”. Hoy, qué más da. Bueno, pues, suerte a los dos. La van a necesitar. Me queda claro.
P.D.- ¡Nombre qué bárbaro! Qué exquisita comida China la que prepara y sirve, personalmente en persona, Alberto Ho, en su restaurante “Ho Long”, ubicado en la calle central entre 4a y 5ª norte. De rechupete. La verdad se la recomiendo. Amén de que el señor Ho, es todo un personaje y para que lo compruebe, ahí luego les cuento un par de anécdotas.
