Comentando la noticia

Alfonso Carbonell

“Con afecto y respeto a Gabriel González, Gerente General de Expreso Chiapas, quien hoy, hoy, hoy -y como él dice y dice bien; yo no voy a morir un día después y por tanto, no nací un día antes-, estará de manteles largos (¡otra vez!) con motivo de “sus cumpleaño” ¡Felicidades!”
Colosio; “Veo un México…”

Este lunes, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) conmemoró el XV aniversario luctuoso de quien fuera, me queda claro, uno de sus hombres más preclaros e íntegros con los que ha contado éste, ya octogenario partido; Luis Donaldo Colosio Murrieta, y quien, junto con otros precursores del tricolor partido como el propio Plutarco Elías Calles, fundador del PNR (Partido Nacional Revolucionario) y Lázaro Cárdenas del Río quien lo transformara en PRM (Partido de la Revolución Mexicana), han escrito las mejores páginas de su historia que es la historia misma de este país las últimas ocho décadas. Aunque, ciertamente, desde hace 9 años desde la oposición.

Valdría el considerar, estimo, precisamente en el marco de este acontecimiento de suyo trágico y que a 15 años ya del artero crimen de COLOSIO -siendo éste candidato a la presidencia de la república – hecho ocurrido en “Lomas Taurinas” marginal colonia del municipio de Tijuana, Baja California, exactamente un 23 de marzo de 1994, decía, de poco o nada sirve que su figura y legado político salga de los archiveros los días 23 de marzo de cada año para rendirle discursivo homenaje lleno, la mejor de las veces, de frases del anecdotario personal de este ilustre mexicano perteneciente a la generación del esfuerzo.

Por ello aquí como en todo el país, los priistas se reunieron para rendirle sentido homenaje a quien fuera, y así lo reconocen propios y extraños, uno de los hombres de la política mexicana que reunía las mejores cualidades para acceder a dirigir los destinos del país desde la posición más encumbrada y única: La Presidencia de la República.

Sin embargo y como una lección no aprendida, fue el asesinato político o como se conoce también y mejor; “un crimen de estado”, lo que cegó la vida de un ser humano de bien y con ello también, se asesino una esperanza de cambio largamente acariciada por la mayoría ciudadana.

Hoy, se dice y se repite a quince años de su muerte, que si Luis Donaldo no hubiera sido asesinado (aunque los hubiera no existen), el destino de México sería distinto. Sí; más promisorio, más democrático, más desarrollado, pero sobre todo ¡Más nuestro! (Me queda claro)

Colosio en Chiapas

En Chiapas, Colosio también fue recordado y como en el resto del país, también sigue siendo querido y respetado. Me recuerdo cuando siendo titular de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) allá por 1993, vino a un acto en Villaflores a la entrega, creo, de tractores y créditos. El auditorio estaba repleto. En ese entonces yo reporteaba para “La república en Chiapas” periódico de Don Esteban Figueroa, recibiendo la orden de cubrir el evento. Allí, la figura de Colosio se erguía cuan largo era, pero sobre todo, cuan “grande” se proyectaba. Con sensibilidad social y compromiso que transpiraba y trasmitía, se dirigió a las mujeres y los hombres del campo; con un lenguaje llano y directo, les anunciaba de los proyectos y apoyos gubernamentales que su dependencia había instrumentado y puesto en operación para el beneficio de los campesinos chiapanecos.

Ya entonces su nombre era reseñado por los analistas nacionales como un serio aspirante a la presidencia del país. Lo demás, es historia.

Honor a quien honor merece

Fue en el lugar donde su busto domina buena parte de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, allá en el sur poniente junto a la “Antorcha”, en el que reunidos los priistas encabezados por su dirigente estatal Diputada federal Arely Madrid Tovilla, le rindieron honor a Luis Donaldo Colosio Murrieta, a 15 años de sentida y llorada desaparición física, empero también, rodeada su muerte de un sinnúmero de interrogantes aún no del todo aclaradas respecto de quién o quiénes urdieron la infamia. Porque de quienes blandieron la espada y del que jaló el gatillo -un tal Aburto-, ya se ha dicho demasiado.

Allí, ante el busto de Colosio Murrieta, la presidenta estatal del PRI pronunció sentido discurso de lo que fue ha sido y será, el legado político y social de éste insigne personaje que trascendió ideologías y colores partidistas para situarse en el corazón de los mexicanos bien nacidos. En el evento, la doctora Blanca Ruth Esponda Espinoza, asistía en representación del mandatario estatal Juan Sabines Guerrero, y quien por cierto, a muy temprana hora, habría depositado ofrenda de honor y montado guardia ante la efigie del joven Colosio. (Contaba con apenas 44 años al día de su muerte) El Congreso del estado, también hizo acto de presencia en la persona del Presidente de la mesa Directiva diputado Oscar Salinas Morga y del de la Junta de Coordinación Política, diputado Ángel Córdova Toledo.

Ahí también, Armando Cortés Rueda presidente de la Fundación Colosio en Chiapas, así como de los líderes de los sectores y organizaciones del PRI. Precandidatos, presidentes municipales y militancia priista en general, acuerparon tan significativo evento.

Ya de salida

Para finalizar, permítanme compartir algunos fragmentos de su referencial discurso pronunciado el 6 de marzo de 1994, es decir, apenas 16 días antes de su infausto asesinato:

“Veo un México de comunidades indígenas, que no pueden esperar más a las exigencias de justicia, de dignidad y de progreso; de comunidades indígenas que tienen la gran fortaleza de su cohesión, de su cultura y que están dispuestos a creer, a participar, a construir nuevos horizontes”.

“Veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales”.

¡Comparte la nota!