Alfonso Carbonell
La crónica prometida
Salimos de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el miércoles 11 de febrero rumbo a la Ciudad de México también conocida como la Ciudad de los Palacios, porque, en efecto, la capital del país sobre todo su Centro Histórico, está colmado de edificios que datan de tiempos de la Colonia; ah y sin dejar de mencionar que bajo los grandes palacios, yacen los vestigios precolombinos de nuestra civilización; Los Centros ceremoniales de la Gran Tenochtitlán.
Llegamos, bueno llegué, porque mi compañero de viaje Paco Andrade, joven periodista aunque viejo ya en estas lides, por sus múltiples ocupaciones “dejólo” el avión; ahhh, pero como viejo lobo de mar, inmediatamente se dispuso a tomar el siguiente vuelo para aterrizar “de panzazo” y finalmente abordar, con éste que les comenta, el vuelo que nos llevaría a la turística Costa Rica. País, por cierto, que ganó reconocimiento mundial al haber sido el primer país en abolir el ejército el 1º de diciembre de 1948.
Costa Rica
La llegada fue ya a la medianoche por lo que no hubo más qué, irse a hospedar al Best Western, en la zona centro de San José, capital del país. A muy temprana hora, nos dimos a la tarea de salir a comprar los periódicos para localizar a los periodistas con los que nos habríamos de entrevistar. Después de un opíparo desayuno (huevos revueltos con frijoles, pan de “caja” -no de marca sino de factura casera-, jugo y café), nos dirigimos a las casas editoriales de “La prensa libre” y “La nación” en donde charlamos con Krissia Morris y Karina Alpizar, ambas de prensa libre e Irene Vizcaino de la nación. Interesadas, como advertimos y nos dijeron que habían quedado por tan generosa invitación a participar en el primer Congreso de Periodistas de Mesoamérica (ah y lo reitero como en mi anterior entrega sobre del mismo tema), tras su interés manifiesto y la explicación por nosotros dada, con un fuerte estrechón de manos y sonrisas cruzadas, acordamos en enviarles invitación personalizada, ello claro, una vez que hubieran definido quiénes participarían en el evento.
Ah y también, para los que no me leyeron el viernes pasado, el 3er Congreso de Periodistas Chiapas-México y Primero de Mesoamérica, a que convoca el Frente de Periodistas de Chiapas (Frepech), tendrá verificativo los días 5, 6, 7 y 8 de marzo próximo, en Tuxtla Gutiérrez.
San José, es una ciudad que combina su añeja y monumental arquitectura, con la modernidad de grandes edificios y una actividad cultural y turística que le da una vitalidad y movimiento incesante. Su gente, de amplia y abierta sonrisa, realiza su cotidiano quehacer entre el ir y venir de un buen número de visitantes extranjeros venidos de todas las latitudes del planeta. Bueno, hasta de nuestra amada patria chica, Chiapas.
El Salvador
San Salvador, capital del país, es una moderna ciudad que se levanta -literal- sobre sus cenizas cual “Ave Fénix”. País, habrá que citar, que vivió una cruenta “guerra civil” que duró 12 años y cuyo costo humano llegó aproximadamente a 75.000 vidas, finalizando el 16 de enero de 1992, cuando el gobierno y la guerrilla firmaron los Acuerdos de Paz. Hoy, decía, San Salvador, su ciudad capital, se yergue moderna y pujante con grandes, pero en verdad ¡grandes centros comerciales!, amplias avenidas -ah y sin baches- aunque y ciertamente razón de su bonanza económica, totalmente dolarizada sus finanzas.
Su gente, como lo percibimos y se mostraron todos y cada una de las que tratamos en los cuatro países visitados (Nicaragua, Honduras y los ya citados), suele ser su mayor capital y fortaleza. Gentes trabajadoras y provenientes de la cultura del esfuerzo. Ahí en Costa Rica -y perdón por la omisión de algunos nombres y medios-, periodistas como Irene Fraile Manterola y William Alfaro de “El diario de hoy”, nos recibieron en las instalaciones de su medio y se mostraron más que animados a participar en este encuentro de periodistas de Mesoamérica. Los esperamos con los brazos abiertos.
Nicaragua
¡Oh Nicaragua de Sandino! (Augusto C. Sandino), cuya silueta se yergue inmensa y altiva desde el punto más alto de su capital, Managua. Hasta ahí, al pie de esta monumental estatua (por así llamarla) de poco más de 12 metros, pudimos apreciar a lo que los nicaragüenses llaman; la vieja y la nueva Managua. Al fondo tras de una brumosa tarde, se ve el volcán más alto de Centroamérica.
Hoy Nicaragua, enfrenta como todas las democracias de la región, sus propios retos. Sin embargo, ahí está pujante y “echada pa´lante”. y sus pobladores le sonríen a la vida, su presente y su promisorio futuro. Ahí en Managua, Cristhian Marenco periodista de “El nuevo diario”, nos recibió e incluso entrevistó para conocer el propósito de nuestra visita. Igualmente Nidia Ruiz, editora nacional del “Diario hoy”, supo de nuestra intención y ambas quedaron conocidas y complacidas con la idea de asistir, previó consenso con sus compañeros y jefes editoriales (los dueños pue´), al evento convocado “acá” en tierras chiapanecas.
Honduras (“no te metas en”, decía mi padre)
Aquí, por cuestiones de “chamba” de Paco, ya lo tuve que cubrir solapa. Virgilio (mi lazarillo) chofer de un taxi que tuve necesidad -la verdad- de contratar, fue el que me anduvo de aquí para allá. Primero para el rescate de las maletas que por equivocación (en una ruta aérea que nos llevó de Nicaragua-Costa Rica-Honduras), se habían venido (a Tegucigalpa, Honduras) en otra línea por lo que al llegar a esta ciudad capital en domingo y a las 10:30 de la noche, pues, ni a quien reclamarle.
Total, llegué al otro día y resulta que los de la línea aérea en cuestión (Copa Air Lines) no llegaban sino hasta las tres de la tarde, y yo, sin ropa ni enseres personales; “regrese a esas horas, me dijo una amable y linda hondureña de la línea aérea “Taca” (Transportes Aéreos de Centroamérica), ni modos ya qué, me dije.
Lo que hice, es enfilarme con el amigo Virgilio a un centro comercial para comprar lo más indispensable como cepillo dental, navaja de rasurar, desodorante, samphoo, ¡ah!, y un mi six de Royal (chela hondureña) para más tarde. De ahí nos regresamos al hotel y luego a comer. El menú, sopa de frijol, preparada con una especie de epazote y cueritos de “cochi” -cerdo- ¡mmm que rica!
Concertamos la cita con el Presidente del Colegio de Periodistas de Honduras, José Elan Reyes en suntuoso hotel de nombre Intercontinental, ello claro, después de recuperar mis “maletías”. Ahí, y en una charla amable y cercana (después de hacerle referencia a que nos sentíamos los chiapanecos orgullosos que su pueblo y gobierno le hayan otorgado a nuestro mandatario estatal, Juan Sabines Guerrero, el máximo galardón que su país otorga, la presea “José Cecilio del Valle”), quedamos claros que este encuentro continental de periodistas, nos habrá de redituar a todos por igual, ricas y nuevas experiencias, pero sobre todo, propiciar un “parte aguas” en las relaciones humanas de nuestros pueblos.
Ya de salida (y ya me mandé)
En fin, lo que puedo sacar como resultado de este encuentro con periodistas de nuestra región es que, tanto en lo cultural como en lo histórico, son muchas más cosas las que nos unen, que aquellas otras que pudieran dividirnos. Que somos producto de un proceso histórico de conquista y que nuestros pueblos merecen mejor destino. Destino, ciertamente, a la que los medios de comunicación y periodistas en particular, debemos de contribuir y luchar.
¡Aquí los esperamos con los brazos abiertos! (Me queda claro)
