Comentando la noticia

Alfonso Carbonell

Durmiendo con el enemigo

Me resistí en estos pasados días, en tocar un tema que por sus implicaciones y alcances pero sobre todo por la bajeza y cobardía de su contenido -y de quienes lo urdieron-, dieron pie a múltiples comentarios, comentarios los más, habría que reconocer, de descrédito a este complot cibernético en agravio de quien conduce los destinos de la entidad, y de por supuesto también, de generalizada repulsa contra de los autores materiales e intelectuales -conocidos o presuntos-, que maquinaron la infamia. Pablo Salazar y Cia.; Me queda claro.
No voy, por razones obvias y claras, a citar ni reeditar la perversa sincronía de epítetos e infundios que el cobarde panfleto refiere contra del Gobernador Sabines así como de un grupo muy cercano de colaboradores que -los más estimo- han sabido con lealtad y compromiso, responder a la confianza depositada por el mandatario estatal. No, no tiene ningún caso. Sería engordarles el caldo. Lo que sí y es motivo de estos comentarios, me referiré a las posibles causas y motivaciones que dieron pie a los delincuentes “cibernéticos”, a urdir la infamia desde la clandestinidad tal cual les es inherente a los cobardes.

Quién o quiénes los beneficiarios.

Al igual que como cuando ocurre un delito o crimen, lo primero que se preguntan los investigadores ministeriales es; con ésta muerte o crimen ¿Quién o quiénes resultan los beneficiarios? Y por supuesto la respuesta siempre apunta al o los personajes que resultarían los primeros beneficiarios del delito. Entonces y más claro y sin más rodeos, sobre el asunto del panfleto y su inverosímil contenido, todo apunta a señalar ¡con índice de fuego!, y tal vez coincidan, a PABLO SALAZAR MENDIGUCHÍA Y CIA. La “ideota”, entiendo y no quiero entender, tenía el claro e infantil propósito de desacreditar al gobernante. Porque creyeron o pensaron (ilusamente), que a través de un “anónimo veneciano” cargado de amargura, rabia e impotencia, podrían “él” y su pandilla, sacar ventaja para sus “causas”, causas hoy, lo sabemos todos, perdidas y al borde de “El Amate”.

No soy ministerio público, ni de la Interpol ni de la CIA (menos de la Cia de Pablo), pero quién, en sus cabales, podría recurrir a tan estúpida estratagema sino quienes se sienten agredidos, amenazados y alcanzados por el brazo de la ley. Además, secreto a voces, los enemigos ahora ya abiertos y los que aun están encubiertos, gozan de una posición económica ciertamente envidiables con las que pueden financiar, desde un plantón, manifestación, huelga y enfrentamiento, hasta de comprar favores y “conciencias”. Incluso periodistas. (¡Te cae!)

A modo de conclusión (que no la tiene)

1.- La eminente elección y quienes se quieren esconder tras una curul federal, se encuentran verdaderamente desesperados ante las acciones que la justicia ha emprendido contra de los ladrones del Stan. Pablo y Mariano, los primeros y presuntos implicados.

2.- Los pablistas corridos durante esta administración, ya suman decenas y no encuentran la manera y modo, al menos no como hombres de bien, ha hacerle frente a la vida. Y si no tienen “cola que les pisen”, nada debería de preocuparles y aceptar, insisto como “hombrecitos”, que su tiempo y canonjías, ya pasó y disfrutaron. (“Inches cochis”)

3.- Habría que entonces, y esa es tarea de cada quien, de detenerse un poco a repensar y preguntarse, el por qué, en el documento de marras, no aparecen enlistados y señalalados varios personajes que, siendo “herencia” del pabliato y algunos de ellos detentando -aún- posiciones realmente privilegiadas en el actual gobierno y que cuentan -además- con información igualmente privilegiada, no se les toque ni “con el pétalo de una rosa”. (¿?)

Ya de salida (lo que no te mata, te fortalece)

Así pues, y sin afanes concluyentes, habría que consignar el cómo y sin tapujos, el Gobernador, el joven gobernante es cierto, ha salido al paso de estos infames infundios y calumnias. Y no, tampoco me voy a referir a la entrevista que le hiciera en días pasados un comunicador-político donde con valentía, carácter y reciedumbre, le respondió diversos cuestionamientos sobre el tema de referencia. No tampoco, ni al caso. Lo que sí es menester consignar, que Juan Sabines Guerrero sigue, como lo hace día a día, demostrando con “Hechos no Palabras”, lo que es su compromiso inalienable y su más importante razón de ser: Servirle a Chiapas y a los chiapanecos. (Me queda claro)

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