Columnas

¿Hay una diferencia?

Entro en hombros y lo sacaron a rastras, así es la vida de diputado y de algunos toreros y es que debo de admitir que esta vez no se la perdonaron al hoy exdiputado del Congreso Chiapaneco Miguel Ángel Vázquez Hernández quien representaba el XX Distrito Electoral con cabecera en Las Margaritas, entra al relevo José Salomón Hernández Albarez, quien sabe cuáles son sus meritos, pero el mensaje es claro para todo aquel que siente que el fuero le puede dar para las negociaciones con alcaldes y hasta entrar en nomina confidencial.Las voces en contra de muchos diputados que no hacen bien su labor y que prefieren nadar de a muertito están a la orden del día, son como los toreros quienes entran en hombros y salen abucheados con el rabo entre las patas…
Pero eso de los toreros me recuerda algo que me deja a la comparación y es que el matador de toros José Tomás ha recibido la cornada más grave de su vida y el obispo don Onésimo Cepeda ha sido denunciado penalmente por lavado de dinero.
Ambas noticias, desde luego, han provocado conmoción, pero ninguna de las dos ha causado sorpresa. Porque ambos personajes siempre han estado en riesgo de sufrir un percance como el que ahora les toca. Aunque hay diferencias.
Veamos:
Siempre ha estado en la plaza y hasta ha llegado a decir que nunca se retirará de los toros. El señor obispo, claro, no el torero Tomás, quien ya se despidió alguna vez de la profesión y dejó de asistir a los cosos taurinos.
Es serio, asceta, casi místico. El matador, no el prelado, quien gusta de asistir a cuanta pachanga le invitan, es bromista y a la menor oportunidad suelta palabrotas.
A menudo se le ve rodeado de bellas mujeres, las hace sonrojar con algún piropo o una picardía, aunque nadie puede afirmar que alguna vez se haya tirado a matar. Don Onésimo, desde luego, no José Tomás, que es de carácter seco, poco sociable y no se le conocen aventuras galantes como a tantos toreros. Y algunos clérigos.
A veces viste de morado obispo. El matador español, no el cura mexicano, famoso por sus trajes del mejor casimir y sus joyas de alto valor.
Es amigo de muchos ganaderos y frecuentemente participa en las tientas, de vaquillas, se entiende. El dignatario eclesiástico, no el diestro, quien sí respeta su profesión. Morigerado, de vez en cuando toma una copa de vino de consagrar. El torero. Es aficionado al buen coñac. El sacerdote. Todas las noches reza sus oraciones, el muy religioso Tomás. Frecuentemente deja de oficiar misa, por asistir a los toros o al fútbol, don Onésimo.
Cuenta el matador con miles de seguidores, que le profesan fe ciega. Muchos de sus feligreses tienen dudas del obispo. Se niega a ser televisado el hosco Tomás, busca las cámaras con avidez el exhibicionista prelado.
José Tomás no torea por limosnas, en cambio si las acepta don Onésimo. Pero el exorbitante salario que exige el torero, suele ser más modesto que el óbolo que acepta humildemente el representante de El Señor.
Según los médicos, fue un milagro que salvara la vida José Tomás. Monseñor Cepeda, que no cree en los milagros, ha contratado a los mejores abogados para salir bien librado del trance.
Tan pronto los médicos mexicanos le den de alta, el matador viajará a España. Si no es obligado por el juez a firmar cada lunes, el obispo volará al Vaticano.
Se duda que, después de este duro percance, José Tomas insista en seguir toreando. Don Onésimo, sin duda, insistirá.
Y es que muchos millones de pesos por una corrida de toros son una gran tentación, pero se puede resistir a ella. En cambio, 130 millones de dólares, aún con el riesgo de un juicio por lavado de dinero, no pueden rechazarse.
Quizá, pues, como otro célebre torero, Mondeño, decida retirarse a un convento. Don Onésimo ni pensarlo.
Puntos suspensivos…
Pedro Hugo Ibarra Campero es un precandidato registrado por el PRD allá en Pijijiapan, lo conocen por su sensibilidad y hay grupos de diferentes partidos que podrían apoyarlo rumbo a una candidatura así sea independiente, asegura Ibarra Campero que no apoyara a ninguna alianza cuando no se acordó con las bases, y esto podría perjudicar a la alianza rumbo a la presidencia en el municipio, pues considero que están ninguneando a quienes mantienen la verdadera fuerza política en la región….si en realidad Ibarra Campero tiene la fuerza política el CDE del PRD tiene la obligación de ver sus cartas y verificar el apoyo de la mayoría de las fuerzas políticas en la región… Las preguntas me acosan van algunas ¿quién es el diputado que ya fue demandado y citado por la CEDH por andar cubriendo o dejando que sus colaboradores abusen de su autoridad? ¿Quién es el alcalde que está seriamente preocupado porque no le cuadra la cuenta y esta apoyándose en la venta de carros? ¿Quién es el delegado federal de economía que está preocupado o debiera porque ya viene en camino el relevo?
Opiniones, quejas y sugerencias al correo rogerlaid@gmail.com

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