Cerca de 15 mil alcohólicos anónimos estuvieron en el “Victor Manuel Reyna”

Augusto Solórzano López /ASICh

La comunidad de Alcohólicos Anónimos, AA, logró reunir en el Estadio Víctor Manuel Reyna a un promedio de 15 mil alcohólicos en recuperación, quienes vibraron al unísono en un evento pleno que, multiplicó emociones, motivó, enseñó y demostró que este movimiento nacido en Akron, Ohio, EU el 10 de junio de 1935, funciona. Hombres, mujeres, jóvenes, parejas de todas las edades procedentes de Yucatán, Veracruz, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Chiapas, trabajaron en diversos módulos con ponencias y mesas de compartimento para conocer el cómo si es posible la recuperación del enfermo alcohólico y cómo sobreviven los grupos de doble AA.
Todo, luego de la inauguración la noche del viernes, la continuación el sábado y el final este domingo cuando luego de una sesión pública, (10:30 AM a 13.30 PM) la Custodia General de la Central Mexicana de AA, Silvia Zamudio Hernández, emitió sobrio mensaje de clausura.
Así se inscribe la XXVIII Reunión de Servicios Generales, que tuvo como sede el Área Chiapas de la Central Mexicana de Servicios Generales piedra angular del organigrama de la estructura nacional de AA.
La inauguración oficial corrió a cargo del Secretario de Ecología, Medio Ambiente y Historia Natural, SEMAHN, Carlos Morales Vázquez, quien llevó la representación y entregó el mensaje del gobernador Manuel Velasco Coello.
Morales Vázquez emitió un mensaje realista y acorde con los postulados de AA, de los que no se declaró ajeno y por el contrario puso al programa de Alcohólicos Anónimos, como el ejemplo de la recuperación familiar, la reinserción social, el servicio y la gratitud.
La ceremonia de inauguración fue precedida de un “Canto a Chiapas” que evocó al poeta Enoch Cancino Casahona; la presentación del Ballet Folclórico de la UNACH, que obsequio varias pinceladas del folclor nuestro.
Y quien se llevó la noche fue Arturo Aquino, joven valor chiapaneco que supo responder ante miles de gargantas y demostrar el porqué es “El piano de México”; a todos los hizo cantar con un “cielito lindo”, “blancas mariposas” o “Solamente una Vez”.
El toque distintivo fue la presentación de Carlitos, un jovencito de Villaflores quien por primera vez Aquino presentó en público con un tema cubano y de allí, a bailar todos, para terminar con el manisero y llevar como –dijo- el reconocimiento público y un diploma tallado en madera.
Luego de la intervención de varios oradores de primer orden de la Central Mexicana de Servidores de AA, el acto de encendido de la llama simbólica, cuyo pebetero permaneció encendido hasta el domingo a la 1.30 PM y el momento espiritual cuando se apagaron las luces y se prendieron decenas de miles de velitas bajo el tema de “Un Sueño Imposible” y las lágrimas rodaron por las mejillas de alrededor de 15 mil almas.
El programa cerró con la entrada a escena del cantautor, Mario Pintor, uno de los valores del romance mexicano que de lleno inundó el ambiente con temas escritos con base en el programa de Alcohólicos Anónimos, que los presentes, sumados por miles corearon con emoción, como un solo hombre. ASICh

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