La estrategia de atención a los pueblos indígenas deberá centrarse en seis grandes líneas de acción que permitan revertir el proceso de empobrecimiento y la migración poblacional, a partir de una estrategia que articule desarrollo local y mejoramiento de las condiciones materiales de existencia.
Así lo considero el Presidente de la Comisión de Pueblos y Comunidades Indígenas del Congreso del Estado, Javier Martínez Vargas, durante su participación en el Foro organizado por el Senado de la República “México en la unificación de los Derechos Indígenas”.
Las estrategias a las que se refirió el diputado Martínez Vargas, miembro del Grupo Parlamentario del PRI, ante legisladores de todo el país, son: elevación de los niveles de producción y productividad; dotación de los servicios básicos; atención adecuada y oportuna de las necesidades de salud y educación; coordinar los sistemas de impartición de justicia en sus usos y costumbres con los que establece el derecho positivo; fortalecer la organización, capacitación, investigación y asistencia técnica, rescatando las técnicas productivas propias que les han permitido sobrevivir; ser autosuficientes y fortalecer los programas propios de conocimiento, fomento y desarrollo de las culturas, incluyendo la medicina herbolaria. En su ponencia denominada “Los pueblos indígenas, su desarrollo, avances y perspectivas”, el legislador destacó que las regiones indígenas de Chiapas presentan una diversidad cultural y étnica que es importante atender mediante proyectos diferenciados, para que los resultados sean relevantes en los contextos sociales y culturales en que se desarrollan los indígenas, “esas deben ser las alternativas de solución para cambiar la penosa realidad social e histórica en que se encuentran inmersos”, apuntó.
El diputado Javier Martínez Vargas anunció que la LXIII Legislatura impulsará la iniciativa de Ley de Derecho y Cultura Indígena con la que se garantizará el pleno respeto a sus usos y costumbres, su desarrollo en todas sus manifestaciones sociales y culturales, así como la iniciativa de Ley de Lenguas Indígenas para renovar el sistema educativo, que contribuya a solucionar los problemas de la lingüística de manera masiva, facilitando que la educación se realice con carácter bilingüe.
Para fortalecer los esquemas de financiamiento a los proyectos productivos en tierras ejidales y comunales recientemente repartidas o regularizadas con el objeto de elevar su productividad y convertirlas en verdaderas alternativas de empleo e ingreso a nivel local y comunitario, indicó que promoverán la Ley de Desarrollo Agrario.
Luego de considerar que “el principal problema de los pueblos indígenas es la miseria y la marginación” solicitó la aprobación por el Congreso de la Unión de un fondo de aportaciones para el desarrollo de los pueblos indígenas, conformado por recursos provenientes de la recaudación federal, que se distribuya entre los municipios indígenas, en base a criterios de marginación y porcentaje de población indígena. ASICh
