Augusto Solórzano López /ASICh
La imprudencia y el exceso de velocidad dejó un saldo de un herido y muchos espantados en el Libramiento Norte Poniente, a la altura de la Clínica 23 del IMSS. El hecho demuestra ausencia de cultura de vialidad y un total desprecio a la vida. Los hechos alrededor de las 3 PM cuando el chofer de la combi de la Ruta 58 E/04 retó a las carreras a un Spark que es un carrito “chirris” pero muy rápido, cuyo conductor ni tardo ni perezoso se lanzó a la competencia que al final, ambos irresponsables perdieron.
En la “loca carrera” el auto chirris Spark de la empresa Corona, alcanzó en la “cola” lado izquierdo a la “cumbia”, para desestabilizarlo y sacarlo del arroyo de circulación, mientras el carro “chiquilín”, giró como trompo para quedar en sentido opuesto.
El impresionante caso, se dio a la altura del paso peatonal que se localiza justamente enfrente de la Clínica 23 del IMSS y muy cerca de un Motel muy conocido, aledaño casi al edificio de la Sección VII del SNTE.
Una vez repuestos del choque por imprudencia y exceso de velocidad como dijo tránsito del estado, se percataron que del carro compacto salió herido el copiloto Octavio de Jesús Sánchez Pérez, 27 años, quien fue hospitalizado.
De la combi Ruta 58, por fortuna nadie salió lesionado, pero los pocos pasajeros quienes iban a bordo exhibieron “caritas como de cera”, blancos, blancos…
Del caso tomó conocimiento el equipo de “vialidad” de Tránsito del Estado, declarando culpabilidad departe de ambos conductores; mientras que los daños serán cubiertos por respectivas aseguradoras. ASICh
