Cancelan festival del mar en Boca del Cielo

Milena Mollinedo /ASICh
Boca del Cielo, Tonalá, Chiapas.- Sin explicación alguna y de manera sorpresiva fue cancelada la cuarta edición del IV Festival del Mar que se realiza aquí durante la Semana Mayor a pesar de los anuncios que hizo meses atrás Federico Álvarez del Toro, promotor de dicho evento.
La afluencia de turistas a la Bahía San Marcos, escenario del festival a partir de 1995 fue visitada por 20 mil 589 vacacionistas nacionales y extranjeros del 16 al 23 de marzo.
Decenas de estos visitantes llegaron a la Isla con la intención de participar en el festival del Mar, por lo se mostraron sorprendidos de la cancelación del mismo. Lamentaron que un evento de tal magnitud que se anunció en los medios de comunicación haya sido suspendido sin antes informar a la población. Algunos de los presentes, entre ellos Jaime Magdaleno, director de áreas Naturales Protegidas, del Instituto de Historia Natural y Ecología IHNE, manifestó su interés de promover la continuidad del festival para el próximo 2009, puesto que es una lastima que deje de efectuarse.
El festival del Mar, se realizó con éxito por 3 años consecutivos con el objetivo de despertar conciencia ciudadana del grave peligro de extinción de la tortuga marina.

LIBERAN CIENTOS DE TORTUGAS MARINAS

La cancelación del IV Festival del Mar no fue obstáculo para la liberación de tortugas en la costa chiapaneca. La realidad de esta especie es crítica ya que de cada mil que se liberan, solo una llega a ser adulta.
Durante la Semana Mayor se liberaron más de 300 crías con la participación de los turistas; el ritual para dejarlas en libertad es el siguiente: el encargado del campamento lleva las bandejas de tortuguitas a la playa, ahí pide a los presentes que se formen para dar una a cada uno y antes de liberarla cada quien la bautiza con un nombre.
Al respecto, Juan Antonio López Villatoro, voluntario del campamento tortuguero en Boca del Cielo, expuso que la depredación es incontrolable “hemos encontrado tortugas muertas en la playa, algunas veces las rajan, la descuartizan, le sacan los huevos y las abandonan muertas”.
Explicó que los 4 campamentos tortugueros, localizados en Boca del Cielo, Puerto Arista y Barra Zacapulco, recolectan en cada temporada de desove más 350 mil huevos y de esta cifra solo unas 500 llegan a sobrevivir.
Los huevos de tortugas se comercializan con un valor de 10 pesos cada uno “aquí mismo los restaurantes compran los huevos a los depredadores para después venderlo a los turistas”, denunció López Villatoro.
En la costa del Océano Pacífico llegan tres de las especies de tortugas más importantes: la golfina, la tortuga toro y la laúd; las tres están en peligro de extinción, sobre todo la laúd que es la más demandada por los traficantes de mercado negro que se roban sus huevecillos.
Aunque pasan toda su vida en el agua, las hembras deben volver a la tierra para depositar sus huevos. El nido consiste en un agujero en la arena cavado por la madre, y donde quedan depositados entre 50 y 200 huevos blancos y redondos. Luego de tapar el nido, las tortugas se dirigen al mar de nuevo. Una madre puede anidar varias veces durante un solo período de desove.
Al nacer, aproximadamente dos meses más tarde, las tortuguitas se dirigen directamente al mar. Aún se desconoce con certitud el mecanismo utilizado por las recién nacidas para guiarse hacia el agua. Tanto en el trayecto desde el nido hasta el agua, como dentro del agua, una gran parte de las recién nacidas son devoradas por depredadores, principalmente humanos.
Las crías liberadas que llegan a sobrevivir volverán un día cuando alcancen la madurez a poner sus propios huevos. Las tortugas pueden alcanzar los 2,7 metros de longitud y pesar unos 900 kilos. Las hembras van a las playas una vez al año para dejar sus huevos.
Desafortunadamente, no hay certeza alguna sobre el regreso de cada tortuga. Aunque se sabe que, en mar abierto, las tortugas pueden sumergirse hasta 1.230 metros en búsqueda de alimento, la mayor parte del tiempo no se aventuran a más de 250 metros de profundidad, lo que las deja vulnerables a los anzuelos de los depredadores.
La campaña publicitaria con el slogan “es un mito no es afrodisíaco”, en la que aparece una sensual modelo con la frase “mi hombre no necesita huevos de tortuga, porque sabe que no lo hace más potente” ha impactado de manera favorable, según informó Jaime Magdalena, director de Áreas Naturales Protegidas, del IHNyE.

BOCA DEL CIELO
EL PARAISO OLVIDADO

Tiene todo para convertirse en un polo de desarrollo turístico y generar un mejor nivel de vida para sus habitantes, pero hasta hoy ninguna autoridad ha mostrado seriedad para detonar este sitio costero.
Boca del Cielo posee una singular belleza que bien podría competir con otros destinos turísticos del país, pero se requiere de fuertes inversiones con estudios de impacto ambiental para su preservación.
La crisis pesquera y los pocos turistas que llegan de paseo fuera de temporadas vacacionales ha provocado un incremento en los precios. Por ello, cuando llegan los visitantes, un par de huevos revueltos con algunos camarones llegan a valer 70 pesos, sin contar el café, el refresco o las cervezas.
Para cruzar el brazo de agua que separa al estero de la playa abierta, a la isla de San Marcos, es necesario contratar alguna de las lanchas atracadas en el pequeño embarcadero. Pero los 3 minutos que dura la travesía son cobrados como si fuera un paseo de una hora.
El servicio turístico en este centro turístico deja mucho que desear: pésimo servicio en las palapas con venta de comida, baños insalubres, precios por las “nubes, falta de salvavidas, entre otros.
Con todo, se podría decir que la Secretaría de Turismo ha fallado en el éxito de los programas de capacitación turística en los centros turísticos más importantes de la Costa de Chiapas. ASICh

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