•¿Quién mintió? • Las bodas del GDF
Katia D´ Artigues
Nada mejor que este largo fin de semana para que el PAN y el PRI, por orden de desesperación, preparen a sus “gallos” y “galla” para el polígrafo. Los involucrados en la firma del famosísimo y controvertido pacto para evitar las alianzas en el Estado de México han dicho que sí le entran a la prueba que es conocida también como el detector de mentiras: César Nava, Enrique Peña Nieto y Beatriz Paredes…
Nava —quien negó la existencia del documento que luego daría a conocer— dice que el PRI se comprometió, aunque no quedó en el texto, a aumentar los impuestos; los priístas dicen que no… y que sólo lo hicieron para garantizar la gobernabilidad (argumento que utiliza, también, por cierto, el secretario de Gobernación expanista Fernando Gómez Mont).
A continuación algunas de las distintas “operaciones” que podrían hacer nuestros políticos en este puente:
Operación Rexona: en el PRI nacional para quitarle el tufo a negociación en lo oscurito a la firma del pacto.
Operación Pinpón en el PAN. A ver si así le lavan la cara a su presidente Nava. El ya comenzó con un mea culpa y en una reunión con senadores reconoció el error —¡chamaqueada, que!— en haber firmado ese pacto.
Operación Copete o Alberto VO5. La del Estado de México. Aunque su poderosa no aparece en el documento, Enrique Peña Nieto acepta que sí sabía… no como otros titulares del Ejecutivo.
Ya que estamos en esto, hay que destacar otras “operaciones” en curso.
Operación Arrepentimiento. La de Felipe Calderón al pedir trabajar para que la sociedad recupere la confianza en la clase política. Mmm. Es como si Noé, el de la Biblia, dijera que es “una lluvia pasajera”. Pero en fin: buena suerte.
Operación Curita. La del priísta Óscar Levin Coppel quien comparó a las alianzas PRD-PAN con los matrimonios gays. Ayer se arrepintió y pidió disculpas a la comunidad homosexual, y ahora… ¡hasta se ofreció como gestor entre ellos y los legisladores!
Cuatro bodas y un Jefe de Gobierno. Ayer, en el DF, se celebraron los primeros matrimonios entre personas del mismo sexo. En el viejo Palacio del Ayuntamiento, Lol Kin Castañeda y Judith Vázquez; David González y Jaime López; Emma Estrellita Villanueva y Janice Alva —las dos felices con su hija Gala— así como Daniel Ramos y Marco Antonio Temístocles Villanueva contrajeron matrimonio por lo civil.
Todo era emoción.
Iban a ser cinco parejas al mismo tiempo, pero la integrada por Laura María de Jesús Rodríguez Ramírez, más conocida como Jesusa Rodríguez, y Liliana Felipe llegaron retrasadas, y su ceremonia se llevó a cabo después (a ver si ahora sí adoptarán a “dos niñas de la calle” como llamaron a Mariana Gómez del Campo y Gabriela Cuevas) .
Además de los familiares y amigos de l@s nuev@s espos@s, estuvieron ahí el Jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard y Alejandro Encinas (quien decía que por poco y no salía esta reforma al código civil y menos el derecho a la adopción), Alejandra Barrales, con su inseparable sombra… perdón, hermana; así como el ombudsman capitalino, Luis González Placencia.
Fue Hegel Cortés, director del Registro Civil capitalino quien realizó la ceremonia, y en su discurso, dejó en claro que este matrimonio tiene validez jurídica, legal y administrativa en todo el país. Al menos hasta que la Suprema Corte no opine lo contrario, que espero que no lo haga.
Claro que hubo brindis, con vino tinto y blanco. ¿Y recuerditos? ¡Claro! El GDF repartió galletas con la imagen del Ángel de la Independencia, y otras con la leyenda de “Ciudad con Equidad”.
Eso sí, los familiares de los novios no´más no saben de crisis alimentaria. ¡¿Qué nadie les dijo que ya no se avienta arroz?!
Yo hoy recuerdo a Emily Guadalupe Cevallos Badilla quien murió en la Guardería ABC.
Lo logró. Slim es el hombre más rico del mundo, según Forbes, con 53 mil 500 millones de dólares. Hay otros ocho mexicanos enlistados, entre ellos Joaquín El Chapo Guzmán, con una fortuna de mil millones de dólares.
Ayer en medio de réplicas por el terremoto del pasado 27 de febrero, una de 6.9 grados Richter, finalizó la era de Michelle Bachelet en Chile.
Ahora, inician dos nuevas etapas en ese país latinoamericano: la del gobierno del derechista Sebastián Piñera y la reconstrucción.
Él lo dijo:
—Para mí el mejor reconocimiento es la posibilidad de trabajar todos los días. El hecho de disfrutar mi oficio a estar alturas es el mejor premio que tengo: Jacobo Zabludovksy. La comunidad judía le hizo un reconocimiento por sus primeros 60 años de carrera profesional. Muchas felicidades.
