Aprendiendo del H1N1
Ayuda ¡a la china!
Katia D´ Artigues
Si algo aprenderemos de estos días en que hemos estado en una especie de cuarentena-alerta sanitaria es el significado de la “sana distancia”…
Si el 85 marcó un antes y un después respecto de la protección civil, 2009 hará lo mismo con la protección sanitaria. Cosas de la modernidad. El sida, una pandemia nivel 6, le dio un golpe casi de muerte a la revolución sexual. Este tipo de virus ahonda, como mínimo, el ya presente distanciamiento social.
Y mientras evaluamos si sobrerreaccionamos o no, mientras agradecemos que nos haya tocado —con respeto a los muertos y sus familias— una cepa light, ya hay nuevas medidas sanitarias emitidas por el omnipresente secretario de Salud, José Ángel Córdova —la noche del pasado domingo lo mismo daba una entrevista televisiva que una conferencia de prensa… ¡al mismo tiempo!
La cifra mágica: un mínimo de 2.25 metros entre usted y otra persona; también si va a un restaurante, esa distancia debe haber entre las sillas.
Para variar, ni los políticos lo respetan. No lo aplicaron del todo ayer en Los Pinos, donde, aunque usted no lo crea, fue Marcelo Ebrard. La primera vez —espero que no sea la última— en este sexenio; con él, todos los gobernadores del país.
Obvio, nos quedaremos con las ganas de ver esa foto entre Calderón y Ebrard dándose la mano. Si antes era imposible, ahora menos ante la alerta sanitaria.
Fue una reunión de más de tres horas, bajo la sombra de una carpa blanca, en una zona abierta de la residencia oficial. Fueron pocos los que tomaron en serio el no usar la corbata por ser un posible foco de transmisión del virus.
El caso es que todos, a partir de ya, deberemos marcar nuestra sana distancia a donde quiera que vayamos.
No estaría por demás que el gobierno federal, además de repartir manuales, cubrebocas y cloro, también diera cintas métricas para no calcular mal la distancia entre uno mismo y “el otro” tan temido.
Si va a un mitin o acto de campaña, cuando los haya, debe haber un máximo de cuatro personas por cada 10 metros cuadrados. Y si llevan a niños, más distancia aún: se reduce a dos personitas en la misma extensión.
¡Es la oportunidad perfecta para los políticos, que todos siempre han soñado con llenar el Zócalo!
Sugerencia: que Marcelo Ebrard ahora divida la plancha del Zócalo en cuadros de 2.25 por 2.25 metros con una “x” en el centro para que sepamos en qué sitio se debe ubicar cada persona. Que hagan lo mismo en la Plaza de la República, en la Macroplaza de Monterrey, en la Plaza de las Tres Culturas, en el salón Adolfo López Mateos de Los Pinos, en todos los aeropuertos del país. ¿En dónde más? Se aceptan sugerencias.
Los chinos parecen políticos mexicanos. Primer paso: mandan un avión con ayuda sanitaria. Segundo paso: repatrian a todos los mexicanos, no vaya a ser que estén contagiados; avión especial para ellos. Tercer paso: dicen que no son xenófobos ni discriminatorios. Les faltó decir que siempre dicen la verdad: ellos que escondieron durante meses el desarrollo del Síndrome Respiratorio Agudo Severo, más conocido como SARS
Pese a los virus y alertas sanitarias, finalmente arrancaron las campañas electorales, aunque hubo algunos a los que de plano les valió y saludaron y besaron a los pocos seguidores que los acompañaron.
El PAN le apostó a los “tapados” (que escasean en su partido) y eligió a Místico para su arranque, destacando la lucha que el gobierno federal emprendió contra el crimen organizado… No querían que pasara, pero el IFE no les hizo caso.
El PRD se mete hasta la cocina… y ahora hace un llamado al consumo de los productos hechos en México.
Y en el PRI le responden al muchachito pendenciero (Paredes dixit). Argumentan que cuando los ofenden, “responden con propuestas y plantean iniciativas”. Además, resaltan la pérdida de empleos, aun cuando “prometieron” generar fuentes de trabajo (bostezo).
Atacados están los productores teatrales, como otros sectores productivos. Con las medidas de “distanciamiento”, tronarán. Hoy tienen cita con el doctor Córdova a las 5 pm. Irán Tina Galindo, Fela Fábregas, Toño Calvo y Rebeca Moreno, Jorge Ortiz de Pinedo y Morris Gilbert.
Si no hay cambios de última hora, será el próximo 18 de mayo cuando salga a la venta La Razón, el nuevo periódico de Pablo Hiriart. Saldrá de lunes a sábado.
