Poemas para Purificación
¡¿Qué bonito es Chihuahua…?!
Katia D´ Artigues
Me quedé intrigada. En una de sus recientes entrevistas, Purificación Carpinteyro dice que a ella la convenció un “amigo” de entrar al gobierno y dejar a un lado su —por demás fructífera y exitosa— carrera en la iniciativa privada. Que le citó un poema de Mario Benedetti llamado “No te salves”. Así dijo sólo: un amigo
Sumo a eso otros elementos.
Que Mexicanto —uno de los grupos favoritos del presidente Felipe Calderón, amigos suyos personales porque sus hijos son amigos— musicalizaron precisamente ese poema. Y dos, que fue en el Lunario, en un concierto, que David Filio, integrante del grupo, comentó que precisamente “No te salves” es una canción que le dedicaron a su amigo Calderón a quien, por cierto, cuando no trabaja también le gusta cantar. Es por lo demás un poema bonito, que dice:
“No te quedes inmóvil/ al borde del camino/ no congeles el júbilo/ no quieras con desgana/ no te salves ahora/ ni nunca/ no te salves/ no te llenes de calma/ no reserves del mundo/ sólo un rincón tranquilo/ no dejes caer los párpados/ pesados como juicios/ no te quedes sin labios/ no te duermas sin sueño/ no te pienses sin sangre/ no te juzgues sin tiempo”.
Y otro, que Carpinteyro, en una entrevista antes de entrar al sector público, cuando era directora comercial de Corporativa de Telefónica Móviles México, dijo en Mundo Ejecutivo que uno de sus solaces extralaborales era hacer veladas bohemias en su casa.
Ella estaba casada, hasta hace muy poco, con un cantante de ópera, Arturo Barrera, dueño de un restaurante en la avenida Masaryk. Y a ella también le gusta cantar… y hasta bailar en carnavales en Brasil (no es exageración).
Mi duda, entonces: ¿Calderón le habrá cantado o recitado a Benedetti? Y dos: ¿qué canción o poema le dedicaría ahora? ¿Ella le contestaría que la está “juzgando sin tiempo”? Veremos. Porque que van con todo contra ella, van. Pero ella no se quedará callada.
¿Será que algo quiso decir ayer la bandera nacional, en su día? Decida usted si lo toma como señal: por más que insistían en que ondeara, ella se enredaba en el asta.
Lo hacía mientras el presidente Calderón hablaba de cómo su gobierno pondría punto final en la guerra contra el narco. Y no porque vaya a claudicar, ojo, sino a ganar.
De narco no nos salvamos de hablar. Ahí está el “altercado vial” —sí, cómo no— del gobernador José Reyes Baeza, de Chihuahua, quien ahora pide sólo hablar cosas lindas de su estado. Que vendría Janet Napolitano a México y que quizá el próximo embajador de ese país sería un experto en… narcóticos.
También está la inquietante revelación que ayer le leía a Salvador García Soto: que hay ocho gobernadores detectados por inteligencia militar ligados de una u otra manera con el narcotráfico… Y que Calderón no ha querido hacer nada, hasta quizá ahora… Porque los tiempos han cambiado. Estamos en plena guerra… pero electoral.
Ahí está, en ese frente, Germán Martínez, acusando a los priístas de que no hicieron nada y dejaron crecer el problema. ¿Y cuánto tiempo lleva el PAN en la Presidencia?
En el PRI no se quedan callados. Al epíteto de joven pendenciero, acuñado por Beatriz Paredes, se suma el de estúpido, de Jesús Murillo Karam.
Y ya para acabar, la última encuesta de María de las Heras, en la que 62% de la población cree que el gobierno de Calderón no quiere/no puede resolver el clima de inseguridad.
Me entero de que dentro de los objetos de valor que están en custodia del Senado de la República está un reloj de bolsillo Longines, que perteneció a Belisario Domínguez. ¿Sabe en cuánto está valuado? En 10 mil dólares.
Y recordar que el relojito que usa el líder de la CTM, Joaquín Gamboa, vale 70 mil dólares…
El mismo que dice ahora: “No hay borracho que coma lumbre, ahorita al pueblo no le interesa la política, le interesa comer, y el que quiera confundir la política con la comida, está equivocado”…
