CDHDF: las mentiras de la SSP-DF
Consecuencias del New’s Divine
Katia D´ Artigues
Dos cabezas rodaron ayer en el Gobierno del DF. Cayeron inmediatamente después del impecable e implacable informe de la Comisión de Derechos Humanos del DF.
Así, Marcelo Ebrard se diferencia de los demás que, al ver pruebas vía contratos y hasta videos, decidieron recurrir a la teoría del complot o dejar pasar el tiempo esperando que la tormenta amainara. Es su mejor apuesta política: diferenciarse de otros políticos ante los horrores —que no errores— de sus subordinados.
De paso anuncia un rediseño institucional que a todas luces urge. Rehacer la policía y asegurarse de que algo así no vuelva a pasar. Eso aún no se anuncia del todo y hay que ver si no es mero rollo. Al menos queda claro que algo como la Unipol no se puede crear, como lo hizo, por decreto, y menos sin manual de operación.
Y es que si hubiera algo igual o mucho peor que el New’s Divine… sería imperdonable. Pero hagamos dos minicrónicas desde la CDHDF, ayer, y el discurso de Ebrard.
En la sede de la CDHDF:
Al llegar a la conferencia, se repartieron moños negros de duelo. El emblema de la CDHDF tenía uno enorme. Estaban presentes familiares de las víctimas, excepto de los policías…
El primer gran golpe fue la primera evidencia de la mentira (o el “derecho a la verdad”, como dijo Álvarez Icaza): la SSP hizo creer que el único video que grabaron fue hecho en una Sony cuando peritajes realizados por el CUEC, Canal6dejulio y Simón Bross demostraron que fue una Panasonic.
No sólo eso, sino que hubo 57 cortes (y torpes) a la cinta. Como en la mitología del caso Colosio, no hubo un único tirador-filmador, sino al menos tres policías que grabaron todo. El momento más indignante: ver cómo el cuerpo de una joven no fue atendido en una ambulancia del ERUM. La tiraron porque arriba estaba un policía custodiado por sus compañeros.
La cita de Álvarez Icaza: “La acción de la policía durante la ejecución del operativo creó las condiciones para generar una trampa mortal”. Y más: “La muerte de las y los jóvenes, de las niñas y niños, así como de la y los servidores públicos que fallecieron en el ND fue producto de una acción concertada”.
Aseguró que deben presentar una disculpa pública: Ebrard, Ortega, Rodolfo Félix y Chíguil (sin fans, por favor). Lo dijo: “Tienen, cuando menos, una responsabilidad ética ineludible”.
En el GDF:
Ebrard tuvo el informe horas antes y lo analizó con su gabinete. Es evidente que todo estaba planeado para que, inmediatamente después del informe de Álvarez Icaza, hiciera anuncios.
Dijo que se iba Joel Ortega (el único secretario no presente en la conferencia) y también Rodolfo Félix. Una mujer gritó y destanteó al jefe de Gobierno. Dicen que por eso no precisó que ya había “aceptado” la renuncia del procurador.
Insisto: no le quedó de otra. Había prometido “decisiones” tras el informe, pero ¡su fraseo de las cosas! Se va Ortega, aunque él no ordenó nada. En la tarde el procurador dijo que le agradecía a Ebrard que aceptara su renuncia. Es decir: él no me corrió.
No es lo mismo “aceptar” que “pedir” (¡mucho menos “exigir”!) una renuncia. Son abismos de diferencia. ¿Realmente está aceptando Ebrard una responsabilidad? Ebrard reiteró que él encabezaba la indignación… Mmm, está bien. ¿No sería mejor que diga que encabeza la responsabilidad? De nuevo: ¿por qué se les hace tan difícil a los políticos ofrecer una disculpa?
Ahora, ya nombró como encargado del despacho —que no secretario, eso corresponde al Presidente— a Manuel Mondragón, ex subsecretario. La secretaría no puede quedar acéfala. Y avisó a JC Mouriño porque Calderón anda en Japón. ¿Cómo le hará para evitar reconocer al Presidente? No lo sé, pero lo intentará.
Veremos si va en serio esto de tener otra policía y hacer un cambio institucional, y cómo funciona el instituto para vigilar a los antros-bares (les quitó poder a los delegados, a ver también cómo va eso). Como siempre, es la demanda número uno y si la logra llenar, será candidato al 2012.
