Campos Elíseos

¿A quién le apuesta Calderón? ”Bullying” político mexiquense

Katia D’ Artigues

Felipe Calderón parece intentarlo, pero está difícil que pueda “imponer” un candidato desde Los Pinos. No citaré su famosa hazaña vs. Fox y el entonces presidente del partido, Manuel Espino, porque los tiempos no son iguales. El 2011 no es el 2005, pero el PAN sigue siendo el PAN. O, mejor dicho, los panistas. Sin caer en el estereotipo fácil, sí son conservadores. Las internas son más de orgullo panista, demostración de “sangre azul”, de valores familiares, trabajo con la base que de otra cosa. O por lo menos siempre lo han sido.
Calderón sí tiene candidato o preferencias. O, más bien, “plan A” y “plan B”. El A es su primer delfín, que en realidad es Cordero, Ernesto. Le gusta por leal, porque lo considera buen hombre, por el control macroeconómico. Lo considera buen hombre, pero también está el hecho de que casi nadie lo conoce y que sus declaraciones recientes, aunque ciertas, han sido desafortunadas.
El B es Alonso Lujambio, que en estos dos últimos años se ha tratado de construir su imagen panista con un par de libros y de demostrarse leal —y hasta zalamero— con el Presidente en todo momento. Él es más conocido, pero tampoco, como Cordero, ha ganado elección alguna. Tendrá “carisma” (lo que sea que eso signifique) dice su grupo de apoyo. Aún defiende la pifia de la imagen de él junto a Peña Nieto junto al letrero “El tamaño sí importa” (tras una paráfrasis de él mismo junto al propio Calderón, de mucho menor estatura) diciendo que es “estatura moral”. Mmm.
Heriberto Félix y Javier Lozano (a quien no le perdonarán su pasado priísta) están en el extremo: ellos más bien juegan a declinar —y lo harán, con el mayor bien para ellos— y sólo quedan Emilio González Márquez, Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel.
Centrémonos ahora en los otros: Emilio es un bombón… pero para la oposición. Su sola reunión, pasado de copas, con el obispo Sandoval, hace un gran spot de campaña en su contra. Quedan Santiago y Josefina. Ambos pueden ganar.
Sobre Creel están sus diferencias con los medios, superadas, parece ser… pero en su contra está, en un partido conservador, el que no abrazó de inmediato a la hija que tuvo con Edith González. Eso sí: ya aprendió que tiene que hacer trabajo de base, cosa que no hizo en la elección pasada.
Y Josefina trabaja como loca. Teje y teje cercanías con panistas. Y es, en todo caso, la mejor opción “hasta para perder”, como me dice un amigo panista. El PAN pasaría como un partido progre por postular a una mujer que puede dar la batalla.
Y queda un referente, casi sicoanalítico… Calderón preferiría a una suerte de igual: un “hij@ desobedient@” que renunciara… pero a la fecha, nadie se atreve. Todos, perdón, pero suenan tan priístas, tan a lo que ellos mismos criticaban, siguen en sus puestos, sin atreverse a renunciar, a intentar trazar su propio camino.
Luego de ver el debate entre los dos… perdón, entre los tres candidatos a gobernador por el Estado de México, me queda claro que estamos ante una nueva etapa del golpeteo político.
Vimos hacer el bullying político ¡en contra de Luis Felipe Bravo Mena! Lo ignoraron y luego la puntilla fue cuando Alejandro Encinas dijo que no ve a “nadie” detrás del panista. A los tres los cuestionaron sobre los políticos que estarían detrás de ellos: AMLO-Encinas; Calderón–Bravo Mena y Peña Nieto–Eruviel Ávila.
Nadie salió bien librado.
Bueno, hasta en los hashtag de Twitter, el panista perdió, nadie le hizo uno, pero sí a sus adversarios: #mientocomoEncinas (por su residencia en el Estado de México) y #HomofobicocomoEruviel (por su postura-rechazo en torno a matrimonios del mismo sexo).
Una pregunta a usted que vive en el Estado de México: ¿ya le llamó Eruviel Ávila? Sí, me dicen que si cumple años, él o más seguro uno de sus asistentes le llama para felicitarl@ ¿o lo invitan a una estética gratuita en Nezahualcoyótl? Incluye corte y tinte… menos maquillaje.
Cuando los medios son noticia. La idea es que en algunos años, como en el 2015, tengamos una tercera cadena nacional de tv que cubra casi todo el país. Todo indica que la competencia para Televisa y TV Azteca será… ¿Carlos Slim? N’hombre: el Estado mexicano.
La plataforma sería Once TV + el famoso Organismo Promotor de Medios Audiovisuales, el OPMA, que pertenece a Gobernación.
Construirían 19 estaciones repetidoras en la república y ya verán cómo irlo financiando.
Mientras sea de Estado y no de gobierno… Pero, ¿el objetivo debe ser competir con las grandes televisoras como se plantea?
Ayer Felipe Calderón refrendó algunas concesiones de radio y dio el banderazo para la radio digital. ¿Salió ya la concesión de MVS? No.

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