BRÙJULA POLÌTICA

OFSCE, de cloaca a tapadera; urge revisarlo.

Víctor M. Cruz Roque
vmcruzroque@hotmail.com

Llegó el momento de juzgar al juzgador, y éste en un derecho y una responsabilidad de la sociedad chiapaneca. En momentos críticos como los actuales, con un plan de austeridad en curso que suma voluntades para posibilitar que exitosamente salgamos avante del atolladero económico en que se encuentra nuestra entidad; donde los tres poderes del estado y 125 de los 122 ayuntamientos intentan sortear la peor crisis económica que registre la historia contemporánea, pero sobre todo valorando la contribución generosa a este esfuerzo que hace la sociedad, se hace necesario revisar la funcionalidad de las instancias institucionales que tienen la obligación de realizar las necesarias tareas de contraloría y fiscalización de los recursos públicos: patrimonio de los chiapanecos.

El OFSCE, bajo sospecha.

El Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del Estado se creó mediante decreto del 23 de octubre del 2001 en el seno de la LX Legislatura estatal. Con esta disposición normativa se extinguió la Contaduría Mayor de Hacienda, que a su vez tenía como antecedente la Contaduría Mayor de Glosa, y da paso al actual OFSCE, vigente hasta hoy. Éste, el Órgano en comento, incorporó como sujetos factibles de ser auditados y revisados, no solo a los ayuntamientos, sino también a los poderes judicial y legislativo, así como a las entidades públicas denominadas autónomas. Las limitantes no se limitan a la revisión de los ingresos y egresos, sino también a los programas y funciones específicas. Estas atribuciones legales están contenidas en la Ley de Fiscalización Superior del Estado de Chiapas, que a su vez posee un Reglamento Interior, mismo que fue modificado el 10 de marzo de 2010 mediante el decreto 042 emitido por la LXlll Legislatura local y meses después, en octubre del mismo año, nuevamente se le hicieron cambios, especialmente a su carácter autónomo y de gestión.
En teoría, el OFSCE es un organismo moderno, eficiente, ejemplar y decisivo para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas. Pero, realmente su personalidad ¿corresponde a las expectativas de la sociedad?. La respuesta es lacónica, simple, certera: No.

Elefante blanco.

En el argot del lenguaje popular se dice que determinada institución, organismo o entidad gubernamental es una especie de “elefante blanco”, cuando su inutilidad es evidente e inservible, que no cumple con las funciones para lo cual fue creado. Esto sucede actualmente con el Órgano de Fiscalización Superior, que se le concibe más como mamotreto o garrotero cuando de servir a intereses políticos se trata; en el mismo sentido, actúa como tapadera de alcantarilla para ocultar las suciedades y excrecencias que muchos funcionarios públicos expelen durante su ejercicio. Se le ve también como un ente ineficaz e ineficiente, de caminar lento, tortugoso, que suma efectos de impudicia a la hora de aplicar el marco jurídico que nos rige, para efectos de garantizar la legalidad y cuidar la aplicación sana y escrupulosa de los presupuestos públicos.
Su ostentoso organigrama administrativo recrea al paquidermo incoloro que concibe la sociedad, por lo que se le ve como un estorbo a la hora de exigir cuentas claras; el mismo OFSCE se sitúa en el centro de las suspicacias, al violentar la Ley que Garantiza la Transparencia y el Derecho a la Información Pública del Estado de Chiapas, pues oculta todo lo relacionado a los sueldos, salarios y emolumentos que perciben los funcionarios de todos los niveles, incluido el que se hace llamar “Auditor Superior del Estado”, CP Humberto Blanco Pedrero.

Urgente revisión.
El actual “Auditor Superior” asumió el cargo en julio del 2007, y desde esa fecha hasta hoy permanece en el ostracismo y la ambigüedad a la hora de responder a las exigencias de la sociedad, que se limitan a única y exclusivamente al cumplimiento de sus responsabilidades. A Blanco Pedrero se le ve como un santón burócrata, escondido en paneles y montones de papeles que nadie sabe para que se acumulan y revisan si no ofrece resultados concretos.
Bástenos citar como ejemplos los casos más elocuentes de las razonablemente vilipendiadas administraciones de los ex presidentes municipales de Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, donde aparecen en primer lugar Emmanuel Nivòn y Yassir Vázquez Hernández, a quienes la sociedad incansablemente señalan como las más corruptas que hayan existido en éstos municipios, los mas importantes de nuestro estado. Fue hasta hace cuatro días, cuando el OFSCE “se dignó” emitir un pronunciamiento respecto a las irregularidades detectadas en la obra de la ignominia mal llamada ¡Que Viva el Centro”, aduciendo que existen inconsistencias en la aplicación de por lo menos 234.7 millones de pesos. La especie de galimatías con que el OFSCE se refiere a las anomalías sindicadas, ocurren después de que el clamor social a través de los medios de comunicación han dado cuenta del cochinero persistente. Así y solo así el susodicho Órgano, casi en condescendencia—como si un favor hiciera a la sociedad—ha hecho pública la información que se supone ya había detectado desde hace varios meses. Y si no lo había hecho, peor aún, porque solo ratifica que en efecto, la institución que dirige Blanco, es en efecto un elefante blanco.

EN CONCRETO.

Los diputados Luis Fernando Castellanos Cal y Mayor, Coordinador de la Fracción Parlamentaria del PVEM y el Presidente de la Comisión de Hacienda de la LXV Legislatura del Congreso estatal, han reconocido que efectivamente es necesario someter a revisión la funcionalidad del Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del Estado. Ambos legisladores coninciden con la percepción que tiene la opinión pública, pero comprensiblemente desde el estatus institucional que poseen se muestran cautos a la hora de emitir un pronunciamiento directo. La revelación que ha hecho Castellanos Cal y Mayor, en el sentido de que el Congreso del Estado no ha recibido la información relacionada con la Cuenta Pública correspondiente a los años 2011 y 2012, evidencia que algo grave sucede al interior del Órgano, por lo que el joven representante popular hizo un llamado al titular de esa instancia para que a la brevedad posible cumpla con esa encomienda que le mandata la ley.
Respecto a Salazar Farias, recuérdese que ante la Comisión que lidera primero fueron 69 los Ayuntamientos que en voz de sus respectivos presidentes municipales se declararon “en quiebra financiera”, el pasado 20 de diciembre, número que fue creciendo paulatinamente hasta llegar a casi cien.
Esto significa que ambos legisladores conocen la magnitud de la problemática que enfrentan los gobiernos municipales en detrimento de su ejercicio constitucional de servir a los chiapanecos.
Ahora trasciende que la deuda pública de los municipios de nuestra entidad oscila entre los 900 y los mil 400 millones de pesos, por lo que aunado a la emisión y autismo del OFSCE es necesario a la voz de ya, realizar los correctivos a que haya lugar.

APUNTES.

**Jorge Manuel Pulido López ya se desempeña como director general del Colegio de Bachilleres de Chiapas. Al nuevo titular de ese subsistema educativo le corresponde poner orden, luego que ha sido reiteradamente señalada como un espacio donde los ex titulares han hecho de todo menos fortalecer a esa importante institución.
**El diputado Guillermo Toledo Moguel inauguró los trabajos que las comisiones unidas de Ecología, Bosques y Selvas sostuvieron con organizaciones ciudadanas de ambientalistas y con funcionarios de la Secretaría del Medio Ambiente e Historia Natural, para analizar la Ley para la Adaptación y Mitigación ante el Cambio Climático para el Estado de Chiapas. Ahí, el legislador perteneciente a la Fracción Parlamentario del PVEM, sostuvo que actualmente en la administración del Gobernador Manuel Velasco Coello, se están dando pasos importantes para fortalecer la cultura ambientalista entre los chiapanecos. Se refirió a la materia de Educación Ambiental que el Jefe del Ejecutivo estatal dispuso se creara en el seno de los planes y programas de estudios de educación básica en el estado. Elogió que el cuidado de la riqueza ambiental que posee Chiapas esté contenida en la Agenda de Sustentabilidad Ambiental Chiapas 2012-2018.
Es todo, gracias.

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