Cosme Vázquez /ASICh
El programa de abasto solidario Vive, a través del cual aplicarán descuentos de entre 5 y 30 por ciento algunos productos perecederos una vez a la semana, a partir de este miércoles en lugares como Guadalajara y el DF, debiera aplicarse en todos los estados, señaló la presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI en este estado sureño, diputada Arely Madrid Tovilla.
Dijo que los altos costos de las frutas y verduras afectan a las familias, por lo que los descuentos aunque sean menores vienen a desahogar un poco la presión económica de la mayoría de los mexicanos. Anotó que inclusive debiera de impulsarse un descuento de hasta un 50 por ciento un día a la semana, porque el comerciante vende bien todos los días y en nada le afectaría acceder a dar ese beneficio.
Asimismo, anotó que además de este tipo de descuentos en el que participarán supermercados, como estrategia de mercadotecnia, el gobierno deberá redoblar los apoyos a los productores, así como dar el sostén a programas sustentables.
En este sentido, agregó que a la par de conseguir que se oferten precios más accesibles en los centros de abasto a productos como naranja, plátano, limón, manzana, papaya, chile verde, tomate rojo, cebolla, papa y calabaza, se deberá de dar apoyos específicos a la producción que sostiene la soberanía alimentaria del país.
Reconoció que el gobierno ha dado apoyos al maíz y frijol, pero los otros productos que complementan la dieta básica de los mexicanos han sido olvidados, en tanto producción nacional se enfrenta a pretextos de los mercados en Estados Unidos, como lo estamos viendo ahora con la paralización a la importación de chile jalapeño.
Así lo inventaron en un momento dado con otros productos, como el aguacate, limón y últimamente con el tomate, con lo cual golpean a los productores mexicanos, por lo cual insistió en que la Sagarpa deberá de dirigir apoyos especiales a los productores de estas ramas productivas.
Es obligatorio ayudar un poco más al campo mexicano en su conjunto, en tanto los programas federales deberán empatarse con los programas estatales, a fin de hacer mejor frente a la crisis alimentaria que pudiera presentarse. ASICh
